domingo, 26 de junio de 2011

Rosquillas de anís


Rosquillas de anís

Ingredientes: 250gr de harina de espelta blanca (si es integral se empapan demasiado de aceite al freirlas), 200gr de coco rallado muy fino, 6 cucharadas soperas de anises en grano molidos, 1 cucharada de levadura natural en polvo, 1 cucharada de ralladura de limón, 1 pizca de sal, 2/3 de bloque de tofu, 1 huevo (se puede sustituir por 1/3 de bloque de tofu), 8 cucharadas de miel de arroz, aceite de oliva o girasol para freír y una pizca de sal.

  • Mezclamos uniformemente la harina, la levadura, el coco, los anises, la ralladura de limón y la sal.
  • Por otro lado cocemos el tofu unos minutos en agua hirviendo (se pone más tierno), y lo trituramos con el huevo (opcional) y la miel de arroz.
  • Vamos echando la mezcla líquida sobre la sólida poco a poco hasta conseguir una masa espesa y que no se pegue en los dedos (puede sobrar un poco de líquido).
  • Dejamos reposar la masa al menos 30 minutos (si no se reposa también salen las rosquillas pero levan un poco menos).
  • Moldeamos haciendo pequeñas rosquillas y las freímos en abundante aceite caliente.
  • Al final las rociamos con miel de arroz diluida en un poco de agua para que empapen un poco de dulce y las presentamos con coco rallado por encima.
¡A disfrutar esta delicia!

miércoles, 15 de junio de 2011

Morcillas de burgos veganas



Morcilla de burgos vegana

Ingredientes: (Para 5 morcillas) 300 gramos de aceitunas negras sin hueso, 1 vaso arroz integral redondo, 3 vasos caldo verduras, 1 cebolla grande, 2 dientes de ajo, 1 cucharada sopera colmada de cominos, 1 cucharada de café colmada de pimentón dulce, 1 cucharada de café colmada de pimentón picante (opcional), 1 trocito de calabaza (opcional), 5 láminas de alga nori, aceite de oliva.

  • Se remoja el arroz toda la noche en el caldo de verduras.
  • Cocinamos el arroz en el caldo de verduras junto con media cebolla y un trozo de calabaza, por 45min tapado a fuego mínimo y dejamos reposar tapado durante 10 min más.
  • Retiramos las verduras del arroz y removemos para que se airee.
  • Trituramos bien las aceitunas negras deshuesadas, 1/4 de cebolla cruda, 2 dientes de ajo y las especias.
  • Mezclamos el triturado con el arroz.
  • Tostamos las láminas de algas hasta que cambien de color.
  • Enrollamos el arroz en las láminas de nori.
  • Partimos en trozos y freímos con poco aceite por cada lado para que queden crujientes.
¡sencillamente ESPECTACULAR!




lunes, 13 de junio de 2011

Lo que tú me das.

LO QUE TÚ ME DAS.

Soy un poco diferente, mi cuerpo es más frágil que el de otros, necesita de más cuidados, de más respeto y de más atención. También es un cuerpo sabio, sabe darme señales cuando algo no va bien, cuando algo no es adecuado para él. Y me habla con su lenguaje especial, y yo aprendo poco a poco a escucharlo, y me cuesta ir entendiéndole, pero me esfuerzo, y me ha enseñado muchas cosas: me habla de mi corazón, de cuando está herido o cuando ha olvidado a alguien importante, me habla de mis fuerzas, de cómo gestionarlas para lo esencial, de que a veces menos puede ser más, me habla de mi interior, me enseña a escuchar el mundo desde adentro, con todo mi ser, me ayuda a descubrir mi esencia, a respetarme. Me dice que soy diferente por algo, que tiene algún sentido, que quizás, lo que yo tengo que ofrecer al mundo es a través de mis propias diferencias.

Pero a veces, cuando me cuesta estar en sintonía, me resisto, me comparo con los otros y quedo en desventaja y a veces, pienso que soy una carga para mis seres queridos. Y entonces sufro con mis pensamientos. Y hasta incluso a veces pienso que jamás podré devolverles a ellos todo el amor que me dieron, todos sus cuidados, y por eso me resisto a pedirles más ayuda, a decirles que en cierto momento necesito un poco más de su compañía, de su atención. Y entonces estoy triste y no puedo llevarles mi alegría, mi sonrisa o mis ilusiones. Y ellos que se dan cuenta también sufren por mí y también están tristes, y se quedan impotentes porque yo misma les impido ser generosos y acercarse a mí. Y entonces me siento aislada, no puedo conectarme y no puedo conectar con los demás porque me resisto a vibrar en el amor.

Sin embargo, otras veces, puedo estar en sintonía con la vida tal y como es. Puedo aceptar que mi destino es el que es, sin querer cambiar nada y entonces me doy cuenta de la suerte que tengo. Porque mi cuerpo diferente me ha enseñado una sabiduría que antes me era desconocida, y que con mis diferencias me he convertido en un ser especial con mucho amor para dar a los demás. Y que puedo ofrecerles quizá una visión distinta del mundo, enseñarles un ritmo diferente para las cosas, a apreciar las cosas sencillas de cada día, a estar más unidos, a dar las gracias por cada nuevo día, a enseñarles que en cualquier circunstancia podemos encontrar ilusiones, que siempre podemos compartir las risas, los abrazos, y les hago ricos y generosos cuando pido su ayuda y me comparto, cuando les permito acercarse a mi vulnerabilidad y mi humanidad porque así saben que ellos también pueden ser vulnerables y yo no voy a juzgarlos, cuando les muestro, que el mundo tal y como es está bien porque lo que desde fuera podríamos juzgar como difícil para la persona que lo vive quizás es un regalo. Un regalo de aprendizaje para la vida.

Y en un momento de oscuridad le pedí a Manuel que me explicase por qué un hombre sano, fuerte, inteligente y con tantos recursos había elegido una mujer como yo que no podía devolver al mismo ritmo en el intercambio de la pareja. Él se resistió a esa idea diciéndome que para él el intercambio era totalmente equilibrado. Entonces me escribió una lista muy larga con todas las cosas que yo le doy a él. Me emocioné cuando leí que lo más valioso que yo le doy es ser yo misma, y permitirle a él ver el mundo a través de mis ojos, y compartirme con él en mis debilidades, en mis miedos, en mis ilusiones, mi felicidad y mis sonrisas, que gracias a eso se había convertido en una persona más buena.

Y entonces entendí muchas cosas porque pensé en las personas que amo y me di cuenta que lo más valioso que me han dado es permitirme ser parte de su mundo, compartiendo con ellas lo agradable y lo difícil de la vida, y haciéndome sentir que yo tengo un lugar, que tengo un sentido. Y también pensé en los amigos que han pasado por mi vida que también, como yo, tienen un cuerpo diferente que necesita de muchos cuidados. Y entonces me di cuenta que esas personas me han hecho el grandísimo regalo de compartirse, enseñándome que hay mil formas diferentes de vivir, de ser feliz, celebrando sus pequeñas o grandes conquistas, mostrándome su luz especial y su fuerza ante las dificultades. Ellas me han hecho una persona mejor, más fuerte y tolerante y con una visión de la vida más amplia. Son personas cuya sonrisa podría iluminar cualquier corazón.

Así con estos pensamientos me siento en paz, conectada con todo y con todos y feliz con mi destino. Gracias a todos por estar ahí y formar parte de mi vida. Gracias también a mis amigas Agurtzane, MariPaz y Ana Isabel por ser también mis maestras y mis compañeras de viaje. Por supuesto a mis padres que son la fuente de mi vida.

Y especialmente gracias a Manuel.


/Raquel.







sábado, 11 de junio de 2011

Hummus de garbanzos


Hummus de garbanzos

Ingredientes: 250gr garbanzos cocidos, 1 cucharada bien colmada de tahín, un diente de ajo, sal y zumo de limón.

  • Batir todos los ingredientes hasta que quede un puré muy espeso.
  • Para presentar y comer untado en pan o verduras, se extiende en un plato llano y se agrega pimentón molido, cominos y aceite de oliva.
¡Que aproveche!

Croquetas de pescado y mijo


Croquetas de mijo y pescado

Ingredientes: mijo, ajos, cebollas, huevo, pan blanco rallado, aceite de oliva, sal y shoyu (salsa de soja).

  • Cocer una merluza, limpiar de espinas y reservar. Deshacerla en migas.
  • Con el agua de cocer la merluza, cocemos nuevamente el mijo con un poco de sal a razón de 3 partes de líquido por una de mijo. Tapado y a fuego bajo durante 15-20 minutos.
  • El mijo será la base de nuestras croquetas. Para que quede más suave podermos pasarlo por un pasapurés fino o bien por la batidora.
  • Mientras se cocina el mijo sofreímos ajos y cebollas picados finamente, hasta que estén bien dorados.
  • Mezclamos las verduras, el mijo y las migas de pescado hasta conseguir una masa espesa. Sazonamos con shoyu para darle más sabor.
  • Dejamos enfriar ligeramente para poder hacer las croquetas.
  • Empanamos con huevo batido y pan rallado.
  • Freimos en abundante aceite caliente hasta que se doren.
¡UNA DELICIA!

Empanada de tofu



Empanada de tofu

Ingredientes: harina integral, agua, sésamo, sal, puerros, cebolla, champiñones y tofu.

  • Hacer una masa con harina integral, agua (mejor si tiene gas), sésamo y sal. Separar en dos trozos y dejar reposar 30 minutos. Estirar bien con el rodillo hasta formar dos láminas bien finas.
  • Para el relleno saltear puerros, cebolla, champiñones y tofu con sal, a fuego medio.
  • Rellenar la empanada y cerrar los bordes. Hornear en horno precalentado a fuego medio hasta que se dore.
¡RIQUÍSIMO!


Calabacines rellenos


Calabacines rellenos

Ingredientes: calabacines, cebollas, zanahorias, puerro (especialmente la parte verde), calabaza, salsa de soja y piñones.

  • Se lavan los calabacines bien y se cortan longitudinalmente. Los cocinamos al vapor poco tiempo, teniendo cuidado de que no queden demasiado blandos.
  • Se hace un salteado cortando pequeñitas verduras variadas: zanahorias, calabaza, cebolla y puerro, procurando que haya varios colores.
  • Una vez hechos los calabacines, vaciamos con una cuchara el interior y lo añadimos al salteado. Añadimos salsa de soja al salteado al final.
  • Finalmente rellenamos los calabacines con el salteado de verduras y decoramos por encima con piñones.
¡Este es un plato muy vistoso y sencillo que siempre triunfa!

Empanada de algas y langostinos.



Empanada de algas hiziki y langostinos.

Ingredientes:

Para la masa: 300 gr de harina integral, 100ml de aceite de oliva, sal marina, 10 cucharadas de agua con gas, (opcional 1 cucharadita rasa de bicarbonato sódico).

Para el relleno: 4 cebollas medianas, 2 puerros, 1 puñadito de algas hiziki secas, langostinos, sal marina y salsa de soja.

  • Elaboración de la masa:
  • mezclamos todos los ingredientes secos ligándolos bien, luego añadimos el aceite, ligamos de nuevo hasta que quede como arena gruesa y por último el agua y amasamos hasta que quede todo bien ligado. Dividimos la masa en dos trozos y los dejamos reposar durante 30min cubiertos por un paño húmedo.
  • Después estirar las dos mitades con el rodillo, que deben quedar muy finas. Reservamos un poquillo para hacer el churro que rodea el agujero del centro de la empañada.
  • Sobre la parte de abajo poner el relleno y cubrir con la masa por encima. Hacer un agujerito en el centro y rodearlo con un churro pequeño de masa. Cerrar bien los bordes de la empanada uniendo las dos mitades con las manos.
  • Calentar previamente el horno y hornear durante 45minutos a 170ºC.
  • Elaboración del relleno:
  • Primero remojar previamente las algas hiziki en agua durante 30 minutos, desechar el agua.
  • Cocer las algas en agua que las cubra durante 30 minutos y en los últimos minutos de cocción añadir un poco de vinagre de arroz, deben quedar sin agua.
  • cortar la cebolla en juliana y el puerro en tiras. Rehogar con un chorro generoso de aceite de oliva y sal hasta que la cebolla se dore.
  • Añadir las algas y los langostinos previamente lavados y pelados.
  • Remover bien y sazonar al gusto con un chorrito de salsa de soja.


lunes, 6 de junio de 2011

Rosca de cuajada y fresa




Rosca de cuajada y fresa

Ingredientes: 5 vasos de leche de avena, 3 cucharadas soperas de copos de avena, 1 vaso de fresas batidas, miel de arroz, 6 cucharaditas de agar-agar, pizca de sal.

  • Cocemos 3 vasos de leche de avena con una pizca de sal, los copos de avena, y 4 cucharaditas de agar-agar durante 15 minutos a fuego bajo.
  • Batimos bien junto con las fresas y la miel de arroz (al gusto)hasta conseguir un puré cremoso.
  • Vertemos sobre un molde de silicona con forma de rosca.
  • Esperamos a que enfríe y se cuaje.
  • Ahora preparamos la parte de "cuajada" blanca: cocemos 2 vasos de leche de avena junto con 2 cucharaditas de agar-agar y una pizca de sal durante 10 minutos.
  • Vertemos sobre el puré de fresa que ya está cuajado y así tenemos una gelatina de dos colores.
  • Esperar que enfríe y servir con mermelada de fresa, fresas, un crema de chocolate caliente, frutos secos o flores. Y ¡A disfrutar!

viernes, 27 de mayo de 2011

¿Cómo preparo leche de cereales para bebés?

Pregunta - Buenos días: tengo un bebé de 5 meses y he comenzado a preparale los biberones con crema de cereales, harina de almendra y sésamo y leche de almendras. El medico me dijo que hiciese crema de cereales para 4o 5 días y que la conservase en el frigorífico. Cuando la hago, me queda una crema suave de textura fina, pero enseguida se vuelve una masa gelatinosa que me resulta muy difícil diluir en la leche de almendras. Es normal??? Que puedo hacer?? Necesito algún consejo, estoy empezando y voy algo perdida... Muchas gracias

Respuesta - Hola, no te preocupes porque preparar la leche de cereales para tu hijo es muy sencillo. A continuación voy a explicar cómo se elabora la leche que en la medida que va creciendo el bebé también se vuelve más espesa y podrás ir añadiéndole algunos nuevos ingredientes para enriquecerla hasta hacer deliciosas papillas.

CÓMO COCER CEREALES

  1. Mezclar el cereal escogido (o la mezcla de cereales), lavarlo varias veces en abundante agua (para que suelte el polvillo, o la arenilla). Dejar en remojo, deshechar este agua, y cocer con 2-3 dedos de alga kombu y la cantidad de agua final según la edad. El alga ayuda a hacer más digestivo el cereal y le aporta muchos minerales de alta calidad.
  2. Hervirlo al día siguiente con llama baja y difusor, y tapado, unas tres horas o más. El cereal así cocido saca todo su dulzor y resulta delicioso para los bebés. Debe quedarte el grano bastante deshecho y el líquido cremoso y de color blanquecino.
  3. Cuando se termina de cocinar esta crema entonces se adapta según la edad del bebé (ver más abajo). El alga no se tira, se incorpora a la crema bien deshecha a partir de los 8 meses. Se puede preparar para varios días y guardar en el frigorífico.
  4. Al momento de la toma se coge sólo la cantidad necesaria y se mezcla con un poco de agua (pues suele quedarse más cuajado en el frigo) para calentarlo.
MEZCLAS DE CEREALES

  1. Para las primeras papillas usar solo arroz integral redondo (por ejemplo una semana o dos e ir integrando nuevos cereales poco a poco y observar cómo le sientan)
  2. 50% arroz integral redondo + 25% arroz dulce + 25% otro cereal.
  3. 50% arroz integral redondo +25% avena + 25% otro cereal.

CEREALES SIN GLUTEN: arroz, mijo, quinoa, arroz dulce, amaranto, maíz.
CEREALES CON GLUTEN: trigo, cebada, avena.

ADAPTACIÓN DE LECHE SEGÚN EDAD

  • 5-6 meses: 1 taza de cereal por 10 tazas de agua. Una vez cocido se exprime muy bien a través de una gasa para obtener una textura fina y homogénea. La cáscara del grano se desecha y la pulpa también, quedando sólo la leche.
  • 7-8 meses: 1 taza de cereal por 7 tazas de agua. Se cuela toda la crema por un colador o pasapurés de agujeros muy finos, y se tira el salvado.
  • 9-10 meses: 1 taza de cereal por 5 tazas de agua. Se cuela la crema por un pasapurés de agujeros grandes, y se tira el salvado.
  • 12 meses: 1 taza de cereal por 4 tazas de agua. Usar un mortero o tenedor para reblandecer el cereal cocido (o un pasapurés de agujeros grandes). No se desecha nada.
  • 18 meses: 1 taza de cereal por 3 de agua. Cereal entero.
CÓMO ELABORAR LA LECHE DE CEREALES LISTA PARA EL BEBÉ.

  • Hasta los 6 meses: el bebé tomará sólo su cereal cocido al que añadiremos una cucharadita de semillas tostadas y bien molidas (de girasol, de sésamo, de calabaza y de lino) y una cucharadita de sirope de arroz. No le damos frutos secos al bebé porque son más alergénicos y es mejor esperar a que crezcan para introducir estos alimentos. Las semillas tienen ácidos grasos esenciales (los famosos w3 y w6) tan necesarios para el correcto desarrollo de su sistema nervioso. Así esta leche de bebé lleva sólo cereales ecológicos cocidos en grano, miel de arroz, semillas tostadas y molidas y alga kombu. La consistencia es de una leche caldosa, cremosa y dulce (muy parecida en sabor a la leche materna). Recomiendo que las primeras tomas de cereales para el bebé sean en muy pequeña cantidad para ir haciéndose a los nuevos sabores y sólo con el cereal, el alga y la miel de arroz, por ejemplo durante una semana. Luego añadimos las semillas y ampliamos la cantidad de esta leche para el bebé. La leche materna a esta edad sigue siendo su alimento principal. Tened en cuenta que el cereal es astringente y mientras no se acompañe de verduras o el bebé tome fruta debe darse siempre en pequeña cantidad para evitar que quede estreñido.
  • A partir de los 6-7 meses: Añadimos al cereal verduras cocidas (mejor empezar por las de sabor más dulce como calabaza, zanahoria y cebolla) y una pequeña cantidad de legumbres (ricas en proteínas de la mejor calidad) que habrán sido cocinadas a parte y trituradas para retirarles sus pieles (más indigestas). Así su papilla llevará cereal, semillas, verduras, algas y legumbres formando una comida completa (con todos los nutrientes esenciales para su desarrollo como son: hidratos de carbono, proteínas, vitaminas y minerales, y ácidos grasos esenciales). Las primeras legumbres deben ser azukis, y luego garbanzos y lentejas. Cuando se haya acostumbrado a ellas introducir otros tipos como judiones, judías blancas, judías pintas, soja negra... Además le añadimos una toma de fruta a la merienda.
  • 8 meses: introducimos un poco de aceite de buena calidad (ecológico, primera presión en frío y virgen extra) y un poco de pescado. Así las verduras pueden haber sido rehogadas previamente antes de introducirlas en la papilla, o bien cocidas con un poquito de aceite. También se le puede añadir alga arame o wakame en la papilla.
  • 9 meses: Le vamos introduciendo trocitos de comida en un platillo a parte para que juegue y pruebe los alimentos por sí mismo. Trocitos de pescado, de verduras cocidas ligeramente, de fruta, algunos picles lavados de su sal y algunos sabores un poco más ácidos son sus favoritos.
  • 12 meses: A esta edad el niño ya puede comer tanta variedad como los adultos pero con muy poca sal. La sal se introduce poco a poco a medida que el niño va tomando la postura vertical. Ya puede comer de todo: cereales de todo tipo, legumbres, verduras, seitán, tofu, pescado, semillas, frutos secos, algas y frutas. (Si es la opción de un niño carnívoro pues también pequeñas cantidades de carne alguna vez por mes). A la edad de un año el niño puede ser destetado completamente.
Cada niño es diferente y toma sus propios tiempos. Por eso no es buena idea obsesionarse con esto, todos estos tiempos son orientativos.
Te recomiendo el libro "La alimentación de nuestros hijos" de Montse Bradford en el que encontrarás una información muy detallada y clara sobre este tema.
Espero haberte ayudado.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Todo macrobiótica

TODO MACROBIÓTICA

Hola a todos, os presento la nueva web de Luzdivina, que simplemente es genial. Un saludo para ella y mil gracias por todo lo que aporta a la comunidad macrobiótica.
Un saludo a todos y que la disfrutéis.

Comida Ecológica


Comida Ecológica en el Parque del Alamillo, Sevilla.


Hola a todos, el pasado 15 de mayo de 2011 "La Crisálida, Instituto Macrobiótico" organizó una comida ecológica en Sevilla abierta a todo el mundo. Lo pasamos fenomenal, entre los casi cuarenta participantes preparamos un banquete para la vista y el paladar. Comida de primera calidad en ingredientes, presentación y originalidad, y lo mejor de todo fue que estuvimos conociéndonos y compartiendo una de nuestras aficiones ¡comer rico y sano!

Entre los deliciosos platos había: empanada de algas hiziki y langostinos, ensaladilla de mijo y mayonesa de soja, croquetas de pescado, croquetas de algas espagueti de mar y limón, humus de garbanzo, empanada de tofu, croquetas de mijo, pastel de mijo con salsa de macro-tomate, nishime de verduras y tofu, seitán a la naranja, gazpacho de pepino, morcilla vegetariana de burgos, fresquito de huevo y pimiento rojo, arroz veraniego, bolitas de arroz y alga nori, ensalada fresca de garbanzos y bacalao, tortilla campera de papas, bizcocho de algarroba y remolacha, gelatina de fresa y "nata", tarta de frutas rojas, pastel de choco-cuscús, fresas bombón, tés aromáticos, cerveza...

¡El próximo año no te lo puedes perder!

Un agradecimiento especial a Manuel Couceiro y Francisco Basallote que fueron nuestros profesionales fotógrafos.







































jueves, 21 de abril de 2011

¿Por qué hay que adaptar la dieta en las distintas estaciones del año?

Pregunta - Me gustaría saber por que tengo que tener en cuenta las estaciones del año cuando elaboro un menú? gracias.

Respuesta -
Tenemos un cuerpo físico y también un cuerpo energético. Cuando comemos necesitamos nutrir ambos: el físico con los nutrientes y el energético con la vibración o energía del alimento. Nuestro cuerpo energético se ve influenciado por la energía del lugar en el que vivimos, el ambiente, la humedad, la temperatura, la presión atmosférica, la luna, el sol y en definitiva lo que podríamos resumir como la estación del año haciendo una abstracción más grande. Esto lo sabe la Madre Naturaleza pues sin que nosotros tengamos mucho que pensar ella nos ofrece siempre en la huerta los alimentos que nos sirven para adaptarnos mejor al clima en que vivimos. Así en verano que hace mucho calor, más sequedad y hay una vibración muy intensa en todas direcciones, estamos más tensos y más activos, las verduras y frutas de temporada son más acuosas, con una energía más abierta y ascendente, hay más frutas que nos relajan y refrescan, y en general nos apetece comer menos y más fresquito: ensaladas, más verduras, sopas frías, más zumos y fruta.

En invierno el clima es más frío y hay más humedad, la energía del ambiente es más recogida y calmada. La huerta nos ofrece en la temporada más verduras de raíz, que nos concentran y ayudan a guardar nuestro calor, y menos frutas. En la cocina tradicional es el momento de comer más potajes, más guisos a fuego lento, más estofados, un poco más contundente.

Las verduras y frutas de temporada y de nuestra localidad (o al menos un clima similar) nos ayudan a equilibrarnos energéticamente.

Esta es una respuesta breve, sólo para que puedas hacerte una idea de por qué es importante adaptar nuestros menús a las distinas estaciones del año. Con la globalización y la información confusa que nos ofrecen los medios hemos llegado a cometer muchas violaciones del orden natural con nuestra alimentación moderna. Así comemos todo tipo de frutas todo el año, incluidas frutas de países tropicales, verduras de verano en invierno (por ejemplo tomates y pimientos), por decir algunos ejemplos, y nuestro cuerpo acaba debilitándose y desequilibrándose lo que significa en general que nuestro nivel de energía baja, nuestra vitalidad baja, y nos hacemos más propensos a contraer enfermedades. Te recomiendo que te informes sobre la temporada de cultivo de las frutas y verduras de tu localidad para que puedas ayudar a tu cuerpo a mantener su equilibrio. Y ten cuidado porque en las tiendas de verduras ecológicas en muchas ocasiones se ofrecen a la venta verduras de fuera de temporada (o bien porque se cultivan en invernaderos, o bien porque las traen de zonas lejanas). Espero haberte ayudado, un saludo.

miércoles, 13 de abril de 2011

Comida de Primavera.

COMIDA DE PRIMAVERA

Trae tu comida ecológica y únete al festín. Así podrás conocernos y disfrutar del arte culinario que derrocharemos entre todos. Abierto a todo el mundo: amigos, familiares, niños, perros... ¡ÚNETE!

Fecha: 15 de mayo.
Lugar: parque del Alamillo, Sevilla. (Más adelante concretaremos el lugar)
Hora: a partir de las 13:30h.
Organiza: La Crisálida Instituto Macrobiótico.

Necesitamos calcular aproximadamente el número de comensales.
Por favor avísanos de tu asistencia antes del 5 de mayo en info.lacrisalida@gmail.com

Te esperamos.

martes, 12 de abril de 2011

Buenas fuentes de calcio

BUENAS FUENTES DE CALCIO.


El calcio es un mineral necesario para la vida humana. La materia mineral ha precedido en la evolución a la materia viva. Cuando se incinera el cuerpo humano y pierde toda el agua y toda la materia orgánica que contiene, quedan las cenizas compuestas de minerales. Es la parte inorgánica de nuestro organismo.

Unos 20 elementos químicos son indispensables para nuestra salud. Algunos son necesarios en cantidades de miligramos, son los llamados minerales: calcio, fósforo, magnesio, azufre, sodio, cloro y potasio. Otros en cantidades todavía menores, son los oligoelementos: hierro, zinc, cobre, plata, oro, cromo, yodo, flúor, cobalto, selenio, manganeso, boro, litio…

Las fuentes más importantes de minerales son: las algas marinas, los cereales integrales, las legumbres, las semillas y las verduras.

Los minerales tienen importantes y variadas funciones en el organismo. Algunos forman parte de las estructuras corporales, como el calcio, el fósforo y el magnesio. Otros regulan la contractibilidad muscular y la transmisión del impulso nervioso, como el sodio, el potasio, el magnesio y el calcio. El hierro es necesario para transportar el oxígeno a las células. Son reguladores del equilibrio hídrico (del agua corporal) y del PH. La mayor parte de los oligoelementos actúa ayudando a las enzimas encargadas de realizar el metabolismo celular.

Los minerales trabajan en equilibrio por eso suministrar complementos de minerales no es fácil, el exceso de unos puede perjudicar o en algunos casos favorecer a otros. Por ejemplo los cationes de calcio y magnesio, y los de sodio y potasio tienen funciones antagónicas y complementarias en el organismo, por lo que es sumamente importante mantener concentraciones equilibradas de los mismos.

De esa tarea se encarga sobre todo el riñón, eliminando los que se encuentren en exceso y reteniendo los que se encuentren en defecto. Pero cuando este está sobrecargado no puede cumplir con eficacia su cometido. Por eso deberíamos cuidar el equilibrio de los minerales con la alimentación.

También los desequilibrios pueden venir por otras causas, por ejemplo por eliminación de estos cationes accidentalmente o patológicamente. Es el caso de los vómitos, las diarreas o sudoración excesiva. Otras veces, las eliminaciones anormales son consecuencia de la ingesta de medicamentos, por ejemplo las aspirinas aumentan la excreción urinaria de potasio y los diuréticos de farmacia eliminan potasio y magnesio por la orina.

Existe una competencia entre la absorción intestinal y la excreción renal de tres importantes cationes minerales: potasio, magnesio y calcio. Así por ejemplo altas concentraciones de potasio inhiben la absorción intestinal de magnesio. Altas concentraciones de magnesio (por ejemplo de complementos dietéticos) impiden la absorción intestinal de potasio y de calcio. Los complementos de calcio inhiben la absorción intestinal de magnesio y hierro. El exceso de calcio añadido a una dieta pobre en sal aumenta la excreción urinaria de sodio. El exceso de sodio aumenta la cantidad de calcio y potasio excretados por la orina. El potasio facilita la excreción urinaria de sodio y agua por el organismo.

Cada uno de los minerales ejerce funciones específicas y al igual que en el caso de las vitaminas, la carencia crónica de alguno de ellos puede causar problemas para la salud. De algunos de ellos es difícil sufrir carencias con una dieta normal, pero de otros, incluso en nuestros días y con nuestros hábitos alimenticios puede haber deficiencias. Las deficiencias pueden aparecer por:
- Falta de aporte de minerales en la dieta.
- Mala absorción intestinal.
- Medio interno ácido que se neutraliza con las reservas de minerales del cuerpo.
- Eliminación renal excesiva.

Consejos para no tener carencias de minerales:
- No tomar alimentos que acidifiquen el medio interno: azúcar, exceso de carnes y grasas, los alimentos refinados y la sal marina refinada.
- Cuidar los riñones encargados de regular el equilibrio mineral. Evitar el exceso de sal sobre todo si es refinada.
- No beber agua destilada.
- Evitar al máximo los alimentos cultivados con abonos químicos.
- Si se toman diuréticos de farmacia, siempre bajo control médico.
- Cuidar los intestinos para tener una buena asimilación intestinal.
- Considerar que los complementos minerales pueden originar deficiencias de otros.
- No abusar de alimentos muy ricos en potasio (frutas tropicales), dificultan la absorción intestinal de magnesio.
- Evitar los alimentos muy ricos en oxalatos como las espinacas, el cacao y el cardo, impiden la absorción intestinal de algunos minerales como el calcio y el hierro.
- Evitar las solanáceas (patatas, tomates, pimientos y berenjenas), retiran el calcio de la circulación sanguínea.



El calcio es el mineral más abundante del cuerpo. Su función principal es la de ayudar a la construcción y mantenimiento de los huesos y dientes, haciéndolo en colaboración con el fósforo. Además interviene en el proceso de coagulación sanguínea y en el control del paso de fluidos a través de las células. También está ligado al correcto funcionamiento del corazón y del sistema neuromuscular.

No existe un acuerdo entre las distintas organizaciones de la salud sobre las necesidades de calcio. La OMS concluye que no hay evidencias convincentes de que una ingesta inferior a 300mg al día sea dañina para la salud. No obstante se sabe que demasiado calcio y demasiado poco puede conducir a alteraciones de la salud. Lo que no se determina con claridad es este demasiado poco. Y es que es muy complicado establecer las necesidades de calcio, pues la cantidad de calcio en la dieta es sólo uno de los factores que determinan cuánto calcio entra en el cuerpo.
Un organismo sano es capaz de adaptarse a las variaciones de calcio de la dieta sin sufrir alteraciones en sus huesos. Si el aporte es bajo en relación a las necesidades, la absorción intestinal aumenta y la excreción renal disminuye. Así es como ocurre durante el crecimiento, el embarazo y la lactancia.

Un déficit de calcio se corrige suministrando magnesio mejor que calcio. El magnesio favorece la absorción de la vitamina D, indispensable para que el calcio atraviese la pared intestinal (los cereales integrales son muy ricos en magnesio). Por el contrario una persona que tenga bajos el calcio y el magnesio verá sus defectos agravarse por el tratamiento con calcio, pues este último disminuirá la absorción del magnesio alimentario, que disminuirá la absorción de la vitamina D, que a su vez disminuirá la absorción del calcio. Se verá metido en un círculo vicioso que agravará su estado.

Veamos algunos consejos útiles para manejar el calcio:

Para mejorar la absorción intestinal de calcio
- Evitar tomar antiácidos.
- No tomar fibra dietética (salvado, goma guar…)
- Evitar alimentos industriales con fosfatos, E-442, E-338, E-343, (embutidos, quesos fundidos, patatas fritas, cremas lácteas, postres de frutas enlatadas, bebidas carbónicas, mermeladas, cacao y chocolates entre otros).
- Tomar buena grasa en la dieta.
- Tomar pescado azul y hojas verdes.
- Evitar bebidas carbónicas y bebidas alcohólicas.
- Evitar comer en exceso.

Para mejorar la excreción renal de calcio:
- Evita las comidas muy saladas y el abuso de productos con mucho sodio (bicarbonato, y aditivos sódicos).
- No abusar de las proteínas sobre todo de las más concentradas (carnes, huevos, quesos…).
- Evitar el café en exceso.
- Evitar alimentos industriales con fosfatos.

Para no malgastar el calcio:
- Disminuye el consumo de solanáceas: patatas, pimientos, berenjenas y tomates.
- Elimina los lácteos de la dieta y aumenta el consumo de alimentos ricos en magnesio, sobre todo las hojas verdes.
- Evitar el azúcar y los alimentos refinados (no integrales), pues tienen el efecto de acidificar la sangre. También otros alimentos naturales como legumbres y cereales integrales acidifican ligeramente por lo que es mejor acompañarlos de verduras y una pequeña cantidad de algas.
- Evita el vino, vinagres y cítricos en exceso.

¿Son los lácteos una buena fuente de calcio?

Los lácteos no son la mejor fuente de calcio como está en la creencia popular. Su déficit en magnesio, su exceso relativo de fósforo y su elevado contenido en proteínas son algunas de las de las razones que nos muestran que no son tan idóneos.

Para absorber el calcio los huesos necesitan cantidades comparables de otro importante mineral, el magnesio. Los lácteos son muy pobres en magnesio, sin él sólo se absorbe el 25% del calcio que contienen. El resto además supone un problema para el cuerpo que lo utiliza para hacer calcificaciones en no importa qué lugar: arterias, riñones, articulaciones, etc.

Además los bebés alimentados con leche materna, desarrollan sus estructuras óseas mejor que los que lo son con preparados a partir de la leche de vaca, a pesar de su mayor contenido en calcio. La clave está en la relación calcio-fósforo, en la humana hay una relación 2:1 y esto favorece la absorción intestinal y la formación del hueso; mientras que en la de vaca hay una relación 2:1’6, lo que hace que el calcio de esta sea peor absorbido.

Por otra parte, el exceso y el tipo de proteínas que los lácteos suministran son una de las causas más importantes de la osteoporosis.


Fuentes saludables de calcio:
Todas las verduras en especial las de HOJA VERDE.
Las legumbres sobre todo garbanzos y lentejas.
Las algas sobre todo las hiziki y wakame.
Los frutos secos oleaginosos.
Las semillas de sésamo calabaza y girasol.
Las frutas secas como orejones, ciruelas, pasas, etc.
El té de tres años (kukicha) o el te bancha que apenas tienen teína.
El tofu.
En menor medida los cereales integrales.
Es importante masticar bien para alcalinizar los alimentos y por lo tanto para evitar la pérdida de minerales, y entre ellos el calcio.

Las vacas, que nos dan leche con calcio no necesitan mamar para tener calcio, lo toman a través de su alimentación, que se basa principalmente en hojas verdes. El hecho de que exista una creencia tan arraigada en nuestra sociedad de que necesitamos la leche de vaca para tener salud, y que esta es nuestra fuente principal de calcio, se debe al marketing comercial únicamente. Como cualquier empresa, las empresas de alimentación industrial buscan su beneficio económico en primer lugar (y yo diría que en único lugar). Y en esa búsqueda para rentabilizar beneficios han creado productos derivados de la leche tan específicos como leche para menopausia, para destete, para niños de 1-3 años, para niños de más de 5 años, para deportistas, "con bajo contenido en grasa", para madres lactantes, con cacao, con vainilla, sin lactosa, con calcio añadido, con vitamina D+E añadida, yogures, postres lácteos sin frío, danacol, actimel y un sin fin de productos que sugieran al consumidor que puede tener carencias si no toma su ración de lácteos.

Hace 70 años, cuando mi abuela era joven y vivía del campo de lo que daba la tierra, las mujeres en su pueblo nunca tomaron leche (que en pequeña cantidad era para los hombres que necesitaban energía para trabajar la tierra), y criaron sus familias numerosas dándole el pecho a todos sus hijos. En la generación de mi madre, hace unos 50-60 años, los niños de su pueblo no tomaban leche, ni yogures, ni actimel. Y tengo que decir que ellas son las mujeres más fuertes y más vitales que conozco. En mi humilde experiencia hace 5 años que no pruebo los lácteos, y mis análisis de sangre rutinarios me muestran siempre que tengo el calcio fenomenal. Mi madre, que ya está entrada en la menopausia hace más de 6 años que no toma lácteos y su ginecólogo siempre se sorprende de su buen estado oseo y hormonal, y está pasando por esa maravillosa etapa de su vida sin complementos ni hormonas de ningún tipo.

Animo a todas las personas a tomar conciencia sobre este alimento que al ser consumido en exceso trae más inconvenientes que beneficios. Elige los alimentos que crean salud en tu vida.

Un saludo a todos mis lectores.
/Raquel.


FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:
- "El equilibrio a través de la alimentación" de Olga Cuevas, licenciada en Ciencias Químicas por la Universidad de Salamanca, doctorada en Bioquímica por la Universidad Complutense de Madrid, especialista en Nutrición y Salud por la Universidad Politécnica de Madrid, Catedrática numeraria de Enseñanza Secundaria y Bachillerato. Además adquirió conocimientos de naturopatía y filosofía oriental en el centro de estudios holísticos de la asociación Este-Oeste de Navarra.

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¿son los lácteos alimentos saludables?

¿SON LOS LÁCTEOS ALIMENTOS SALUDABLES?

Entendamos por lácteos todos aquellos alimentos derivados o constituidos esencialmente de leche animal. Desde tiempos ancestrales la especie humana ha consumido lácteos. Como omnívoros los humanos que tenían acceso a la ganadería utilizaban la leche de sus vacas, de sus cabras, de sus camellos… para beber, hacer quesos o yogures. Y así disfrutaban de este alimento rico en proteínas y minerales en la medida en que su ganado lo ponía a su disposición.
Pero eran otros tiempos en que los animales pastaban libres por los campos, y principalmente usaban su leche para amamantar a sus crías, cediendo sólo una parte para el consumo humano, que constituía así una pequeña parte de su dieta.

Desde ese consumo ocasional de lácteos por nuestros antepasados al consumo diario de “lácteos” procesados por la industria que realizamos en las sociedades modernas de hoy en día hay una enorme diferencia. Y es que la historia del consumo de lácteos tal y como hoy lo entendemos se remonta a principios del siglo XVII cuando los europeos introdujeron la leche de vaca en la dieta de los Estados Unidos, que a partir de una fuerte campaña promocional en la que se involucró el gobierno se convirtió en un alimento muy bien visto y muy lucrativo. A principios del siglo XIX la demanda de estos productos alimenticios se hizo tan elevada que se estableció una industria paralela de maquinaria para el tratamiento de lácteos incluidos ordeñadores automáticos. Desde esa época casi todo lo posible que podía hacerse a la leche para alterarla de su estado crudo ha sido hecho, incluyendo la irradiación.

Además la leche de vaca consumida hoy en día proviene en su mayoría de empresas lecheras industriales a las que se somete a las vacas a un estrés enorme para producir una cantidad descomunal de leche en su corta y triste vida. Así las vacas son continuamente inseminadas, separadas de sus crías, atiborradas a antibióticos, vacunas, pesticidas, hormonas, vitamina D sintética, y otras sustancias que por su puesto también pasan a su leche.

Así la leche comercial que encontramos habitualmente en cualquier supermercado ha sido sometida a un procesamiento que incluye:

Pasteurización – calentamiento a 74ºC durante 15 segundos, seguido de enfriamiento rápido a 4ºC, con el objetivo de destruir microorganismos indeseables, pero que también destruye vitaminas y las enzimas necesarias para la digestión de su alto contenido proteico.

Esterilización a altas temperaturas o U.H.T – calentamiento durante 3 segundos a 150ºC y enfriamiento a 83ºC y envasado, proceso por el cual se acrecientan los inconvenientes de la pasteurización.

Homogenización – o reducción de los glóbulos de grasa al menos 10 veces para mejorar su textura, lo que aumenta el riesgo de padecer ataques al corazón de sus grandes consumidores, ya que con los pequeños glóbulos de grasa, la enzima bovina xantín-oxidasa puede pasar intacta las paredes intestinales y llegar a la sangre destruyendo un componente de las membranas celulares del tejido cardiaco (el plasmógeno).

A pesar de todas estas diferencias con el producto natural, que son intuidas por el consumidor, algo muy poderoso tienen los lácteos en nuestra cultura. El marketing al que hemos sido bombardeados durante años nos ha hecho creer, casi como una creencia religiosa, que necesitamos los lácteos para vivir. Que necesitamos sus proteínas, su calcio, que los niños la necesitan para crecer, los ancianos para prevenir la osteoporosis, que es un alimento insustituible, y que por su puesto es parte fundamental y debe consumirse a diario en la dieta mediterránea.

Pero pensemos un poco, la leche es una secreción glandular presente en todos los mamíferos. En la naturaleza hay cerca de 5000 especies, y los humanos somos sólo una de ellas. La leche sirve para alimentar a la cría hasta que esté en condiciones de alimentarse con autonomía. Ninguna otra especie continúa con el consumo de leche después del período de lactancia. Cuando crecemos, los mamíferos perdemos las enzimas que permiten la digestión de la leche, porque sencillamente no las vamos a necesitar más. Sin embargo los seres humanos ignoramos esa ley natural. Tengamos en cuenta que cada leche es específica, es decir, que tiene una fórmula especial para cada especie y varía considerablemente entre una y otra. Tanto la leche de vaca, como la de oveja, la de ballena, la de elefanta, la de morsa o la de perra son diferentes entre sí, y difieren obviamente de la humana. En un ejercicio de imaginación ¿Qué tal si criáramos a nuestros niños con leche de perra? ¿O si nos dijeran que para vivir con salud tenemos que mamar a diario de una gata? ¿O beber leche de cangura? La leche de vaca sirve para criar terneros, un animal grande con cuatro estómagos que llegará a pesar 300 kilos en unos pocos meses, gracias a su alto contenido en grasas saturadas. La leche humana en cambio privilegia el desarrollo de la inteligencia ya que no contiene grasas saturadas y sí poliinsaturadas, entre otras de sus características.

Pero son muchas las falsas creencias sobre los beneficios de la leche que hemos mamado a conciencia en nuestra sociedad, que desmontarlas cuesta a pesar de todas las evidencias científicas. Algunas de ellas son por ejemplo que los lácteos son un alimento completo necesario para el crecimiento o que es nuestra fuente principal de calcio.

Es cierto que la leche de vaca contiene proteínas, grasas, carbohidratos y vitaminas (es decir de todos los grupos de nutrientes necesarios) de forma asimilable por el humano y por sí sola es capaz de hacer crecer un bebé. Por eso nos han hecho creer que si no tomamos lácteos se nos caerán los dientes, se nos desintegrarán los huesos y que nuestros hijos no crecerán.
Pero ¿qué hay realmente en la leche de vaca? Veamos por cada litro de leche:
· 34g de proteínas: 82% caseínas y 18% lactoalbúmina.
· 49g de hidratos de carbono: lactosa.
· 35g de grasas: la mayor parte saturadas y colesterol.
· 9g de sales minerales: 1’25 g de calcio, 1g de fósforo, 1’5g de potasio y 0’5g de sodio.
· Vitaminas: 0’3mg de tiamina, 1’7mg de riboflavina, 1mg de niacina, 10mg de ácido ascórbico y 150 UI de vitamina A.

Todos estos nutrientes podemos encontrarlos en otras fuentes de alimentos con menos inconvenientes. A continuación detallamos las características de los lácteos que los hacen poco recomendables para su consumo diario.

El carácter antigénico de las proteínas lácteas.
La leche de vaca y la leche de mujer son muy diferentes en su composición. La de vaca tiene unas 4 veces más cantidad de proteínas, que tienen la capacidad en esta cantidad de neutralizar la acidez gástrica favoreciendo las infecciones intestinales, y además se coagula en grumos gruesos que no pueden ser bien digeridos por el lactante. Por eso se transforma la leche de vaca maternizada y se consigue que estas proteínas se mantengan estables en el estómago. Estas proteínas extrañas entran en el intestino delgado intactas, produciendo una sensibilización prematura que puede ser una causa importante en el desarrollo del asma y eccema infantiles. Este problema se agrava en los adultos ya que con la edad disminuye la cantidad de las enzimas llamadas reninas gástricas, que son las primeras enzimas necesarias para comenzar la cadena de rupturas de las grandes moléculas de caseína.

La caseína no fragmentada es una sustancia viscosa (se emplea como pegamento en relojería y en carpintería), que en algunas personas se deposita en el intestino impidiendo la absorción de otros nutrientes y contribuyendo a la fatiga crónica y a alteraciones intestinales diversas.
En condiciones normales las proteínas de la leche no digeridas o no descompuestas y otros antígenos de los alimentos (sustancias peligrosas para el cuerpo que deben ser eliminadas), son retenidos en el intestino y expulsados junto con la materia fecal pero en ciertas circunstancias los fragmentos de proteínas más pequeños pueden atravesar las paredes intestinales y pasar a la sangre, excitando el sistema inmune que fabrica anticuerpos para atraparlas y retirarlas de la corriente sanguínea para evitar que la absorción sea mínima. Este es el caso de personas con deficiencia de ciertos anticuerpos (como el IgA) para las que las caseínas vacunas son absorbidas por el flujo sanguíneo en su totalidad y contribuyen al desarrollo de una variedad de enfermedades relacionadas con la autoinmunidad, incluyendo artritis reumatoide, lupus, cánceres…

Se han descrito muchos problemas relacionados con los lácteos, entre los que podemos citar alergias, problemas circulatorios, inmunodepresión, diabetes juvenil, nefrosis, asma, psoriasis, sinusitis, acumulación de mucosidades, especialmente en los órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo.

En resumen los lácteos tienen un algo contenido en antígenos que “agotan” el sistema inmunitario, haciéndonos más vulnerables a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico. Todas las personas con problemas de salud deberían disminuir al máximo los lácteos, pero las que padezcan alergias cutáneas o respiratorias deberían suprimirlos totalmente.

La intolerancia a la lactosa.
La lactosa es un hidrato de carbono (también llamado azúcar o carbohidrato) formado por la unión de dos moléculas simples (una de glucosa más una de galactosa). Para asimilar la lactosa es necesario romper la unión entre estas dos moléculas (hidrólisis), de lo cual se encarga una enzima llamada lactasa. Esta enzima la tienen los bebés y va desapareciendo a partir de los tres años a medida que crecen para hacerlo totalmente cuando somos adultos. En los pueblos de raza negra la lactasa desaparece a muy corta edad y en los pueblos que viven en la zona fría del planeta y que han sido tradicionalmente mayores consumidores de lácteos parece que permanece más tiempo.

En las personas carentes de lactasa o con bajos niveles de la misma la lactosa no hidrolizada pasa al intestino donde es fermentada por distintas bacterias, lo cual puede producir problemas como flatulencia o diarrea. Esto es lo que se conoce como intolerancia a la lactosa.
Además la lactosa es un potenciador de la asimilación de metales pesados (cadmio, plomo y mercurio), que son altamente tóxicos y se encuentran en pequeñas cantidades en muchos alimentos.

El problema de la lactasa se evita tomando productos fermentados como el yogurt o el kéfir ya que en el proceso de fermentación la lactosa es transformada en ácido láctico beneficioso para nuestros intestinos. El efecto beneficioso del yogurt radica en su contenido en lactobacillus bifidus que repueblan la flora bacteriana intestinal. Por desgracia los lactobacillus van disminuyendo pasadas 24h desde su preparación, por lo que para beneficiarse de los mismos tendríamos que hacer el yogurt en casa. La industria es consciente de este problema y se esmera en sacar al mercado yogures con lactobacillus más “activos”.

No obstante los productos fermentados lácticos de la leche se digieren mejor que en su estado crudo y sus proteínas resultan menos antigénicas, por lo que son más recomendables.
Grasas lácteas y colesterol.

La concentración de grasas saturadas en la leche entera de vaca es muy superior a la de las carnes más grasas. Y su contenido en colesterol es también mucho mayor que la de los alimentos que tienen fama de ser ricos en él. Un vaso de leche entera tiene unos 25mg de colesterol, mientras que una loncha de beicon de 5g sólo tiene 3mg. Al beber un litro de leche se ingiere el colesterol equivalente a unas 33 lonchas de beicon.

Las cosas empeoran con la industrialización ya que la pasteurización hace las grasas más saturadas y la homogenización facilita el paso a través de las paredes intestinales de las finísimas partículas de grasa sin previa digestión, lo que hace que se eleven los niveles de colesterol y de grasas saturadas en la sangre. El término “bajo contenido en grasa” pertenece al lenguaje del marketing, para hacerse una idea, en un vaso de leche desnatada hay más grasa que en 3 lonchas de beicon.

Lácteos y calcio.
¿Son los lácteos una buena fuente de calcio? La respuesta es rotundamente no. Hemos crecido con la idea de que los lácteos son ricos en calcio, hecho que la publicidad ha explotado para vendernos sus productos. Es cierto que son ricos en calcio pero es un calcio difícilmente asimilable por los humanos, que necesitamos una proporción de calcio:fósforo del orden de 2:1 para poderlo asimilar y los lácteos no cumplen esta proporción transformándose gran parte de su contenido en fosfatos cálcicos que se acumulan en sitios indeseados dentro de nuestro cuerpo.
Además, los minerales trabajan en equilibrio, de modo que suministrar suplementos de minerales no es fácil, ya que el exceso de unos puede perjudicar, o en algunos casos favorecer a otros. Por ejemplo existe una competencia entre la absorción intestinal y la excreción renal de tres importantes cationes minerales: potasio, magnesio y calcio. Para absorber calcio, los huesos necesitan cantidades comparables de magnesio. Los lácteos son muy pobres en magnesio, sin él sólo se absorbe el 25% del calcio en ellos contenido. El resto supone un problema y el cuerpo lo puede utilizar para hacer calcificaciones en no importa qué lugar (arterias, riñones, articulaciones, etc.)

Un extenso estudio epidemiológico realizado en la China popular y Taiwán sobre varios centenares de factores alimenticios y psicosociales (Chen J., Campbell T.C, Li J., Peto R. Oxford University Press/ Cornelll University Press, People´s Medical Publishing House, 1991) demuestra entre otras cosas que la acidez que produce la leche de vaca por su exceso de proteínas en nuestra sangre roba minerales de nuestros dientes y huesos para ser corregida produciendo una pérdida importante de minerales en nuestro cuerpo. Cuando los chinos introducen la leche en sus dietas se produce un aumento de osteoporosis en la población. Este hecho parece paradójico puesto que los chinos bebedores de leche consumen cuatro veces más calcio que los que no la ingieren. No deberíamos sorprendernos por estos resultados, es bien conocido que la osteoporosis es una enfermedad de los países industrializados, fuertes consumidores de productos lácteos, que supuestamente la previenen.

Si de verdad nos preocupa el tema del calcio deberíamos tomarlo de otras fuentes más saludables a la vez que evitar los alimentos que lo disminuyen en su metabolización. (Ver artículo relacionado “Buenas fuentes de calcio”).

Hormonas de crecimiento y cáncer.
La leche de vaca contiene las hormonas naturales necesarias para el rápido desarrollo de los terneros. Las más importantes son los factores de crecimiento epitelial. Estas sustancias son las responsables del efecto curativo que posee la leche en las úlceras de estómago (haciendo crecer la mucosa estomacal y obturando la úlcera) pero también podrían ser las responsables del crecimiento de tejidos epiteliales en los cánceres.

Según Robert Coen autor del libro “Milk, the deadly poison” (“Leche, el veneno mortal”), la hormona llamada IGF-I es la más responsable. Esta hormona es semejante a la insulina pero con funciones de crecimiento, siendo la humana y la bovina idénticas. Numerosos estudios demuestran una relación entre la IGF-I y el desarrollo de diversos tumores (tiroides, huesos, riñones, mamas, etc.) es más, el tamoxifén (medicamento utilizado para el tratamiento del cáncer de mama), debe su acción a la inhibición de esta hormona.

Los niveles de IGF-I son muy superiores en la leche de las vacas inyectadas con BST, hormona obtenida por ingeniería genética recombinando una hormona natural de la vaca con el material genético de una bacteria y que hace aumentar la producción de leche.

Además de las hormonas de crecimiento, en cada sorbo de leche encontramos un auténtico cóctel de hormonas: pituitarias, hipotalámicas, esteroideas, pancreáticas, tiroideas, paratiroideas, adrenales y sexuales. De estas últimas la progesterona está implicada en el desarrollo del acné y los estrógenos en las alteraciones del aparato reproductor femenino.

Por otra parte diferentes estudios demuestran una mayor incidencia del cánceres linfáticos en aquellas personas consumidoras de leche (The Lancet, November 27: 1184, 1976 y British Med. J., 61: 456-9, 1990).

Después de todas las evidencias científicas mostradas en este artículo (que son sólo una pequeña parte de todo el material del que ya se tiene conocimiento) muchos se preguntarán ¿Y por qué mi médico me recomienda tomar leche? La respuesta a esta cuestión es sencilla. En medicina no se profundizan en las cuestiones dietéticas relacionadas con la salud. La medicina alopática actual estudia las enfermedades y los fármacos que pueden paliar sus síntomas principalmente, así que se centra en la bioquímica, los fármacos de síntesis y la cirugía en esencia, y no en la medicina preventiva que está relacionada con la alimentación y el estilo de vida. Así que la mayoría de los médicos no están muy informados sobre alimentación y salud y simplemente están influidos por el marketing comercial, en la misma rueda de cultura alimenticia que el resto de las personas. Sin embargo, muchos médicos empiezan a interesarse por estas cuestiones y cada vez son más los que por su cuenta se informan y aconsejan a sus pacientes. En otros países, como Suecia, los médicos desaconsejan tomar lácteos mientras se sufre problemas relacionados con el aparato respiratorio hasta su recuperación.

En mi humilde experiencia personal, hace 5 años que no pruebo los lácteos. Casi desde el comienzo noté que empezaba a respirar mejor, mi olfato mejoró, mi sentido del gusto se agudizó, mis continuas mucosidades desaparecieron, dejé de resfriarme tan a menudo y mis menstruaciones mejoraron. Recuerdo aún como cuando me desaconsejaron su consumo me quedé totalmente extrañada (¿y el calcio?). Nuestro condicionamiento es de tal magnitud que hasta tenemos miedo de probar dejar su consumo por un tiempo. El calcio es un mineral que necesitamos en pequeñas cantidades (como el hierro, el fósforo, el zinc, el magnesio…) y sin embargo nadie se preocupa por no consumir suficiente magnesio o zinc. Los minerales están en multitud de alimentos y si nuestra alimentación es variada no tendremos carencias de ellos.

A pesar de todas las evidencias científicas que ya tenemos para desaconsejar el consumo diario de leche y sus derivados, la rueda social nos empuja a ello. Las empresas lácteas son un pilar importante de nuestra economía y los lácteos forman parte de multitud de alimentos preparados que ni sospechamos, por ejemplo de embutidos, bollería y conservas. Empecemos a tener espíritu crítico y atrevámonos a experimentar en nuestro cuerpo para llegar a nuestras propias conclusiones. Podemos encontrar alimentos sin lácteos con facilidad en las tiendas de dietética y alimentos naturales. Y si es nuestro deseo consumir lácteos ocasionalmente elijamos los que provienen de ganadería ecológica certificada. Como consumidores tenemos el poder de crear tendencias y nuevas ofertas en el mercado.

La alimentación es nuestra fuente principal de salud y vale la pena probar.
Un saludo a todos.
/Raquel.

Fuentes bibliográficas para escribir este artículo:
- “El equilibrio a través de la alimentación” de Olga Cuevas (licenciada en ciencias químicas por la Universidad de Salamanca, doctorada en Bioquímica por la Universidad Complutense de Madrid, especialista en nutrición y salud por la Universidad Politécnica de Madrid y catedrática numeraria de Enseñanza Secundaria y Bachillerato. Adquirió conocimientos de naturopatía y filosofía oriental en el centro holístico de la asociación Este-Oeste de Navarra). En este libro se explica con detalle las bases de una alimentación equilibrada basándose en el conocimiento nutricional científico y a la vez hace una interesante comparación con el conocimiento del buen comer según la macrobiótica basada en la filosofía oriental.
- “The China Study” Dr. Tom Colin Campbell, PHD & Thomas M.Campbell. Este libro recoge las conclusiones del mayor estudio epidemiológico científico sobre nutrición jamás realizado, por cierto con la colaboración de las universidades de Oxford y Cambridge. http://www.thechinastudy.com/
- “Leche que no has de beber” de David Román. Este pequeño libro recoge multitud de referencias científicas que soportan las ideas mostradas brevemente en el artículo. Hace un buen análisis y reflexión de por qué los lácteos tomados a diario son perjudiciales para la salud.
- “El poder curativo de los alimentos” de Annemarie Colbin. Conocedora de las bases de la filosofía macrobiótica nos regala este libro sobre nutrición, autocuración y bienestar.
- “Anti Cáncer” Dr. David Servan-Schreiber. Cuenta la experiencia personal del doctor que tras padecer un cáncer estudió a fondo sobre la nutrición y el estilo de vida que nos mantienen alejados de la enfermedad.
- “Los secretos de la eterna salud. Medicina de vanguardia para el siglo XXI” Andreas Moritz (autor de los libros “El cáncer no es una enfermedad, sino un mecanismo de defensa” y “Limpieza hepática y de la vesícula”).

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