martes, 22 de mayo de 2012

Mari Paz Soler Ortiz



Mi querida amiga Mari Paz,

Entre los tesoros más valiosos que me has dejado está la claridad con que veías lo esencial de la vida. Tú, que tanto amor has repartido, te vas llenando un lugar en mi corazón que será tuyo para siempre. Al final, aunque intuía que tu hora de partir estaba cerca, me resistí a verlo y aceptarlo y  me faltó el valor para darte mi sincera despedida y acompañarte en tus momentos más difíciles. Quisiera haberte dicho con todo mi amor GRACIAS. Gracias por estar en mi vida, por ser mi amiga, por las charlas y los momentos compartidos, por esas mañanas de cocina sana tan especiales, por tu ritmo más lento, por ser inspiración para tantas personas y también para mí, por tu sonrisa, por tu coraje, por las ganas de vivir que siempre contagiabas a todos a tu alrededor, por tu valentía, por tu lucha por la vida, por tu generosidad, por tu dar, por tantas cosas...
Te quiero mucho Mari Paz.

Buen viaje ahora que eres un espíritu. Yo me quedo en la vida un poquito más, y luego me encontraré contigo y será estupendo volverte a abrazar. Vela por nosotros, que aquí serás recordada con cariño por mucho tiempo.

Hasta pronto.
/Raquel.

1 comentario:

Sarah Gibrán dijo...

Vuela mariposa, vuela!! Pronto volaremos todas las mariposas juntas!! Hermosa declaración, un abrazote