lunes, 17 de mayo de 2010

Raquel Magem (dietista)

Testimonio de Raquel Magem, dietista.

NACÍ estreñida allá por el año 1975 en el seno de una familia de lo más estándar dietéticamente hablando. Si bien es cierto que se degustaban ciertos delicatesen, lo seguro es que no ingería la cantidad de fibra que yo necesitaba.

FUERON PASANDO LOS AÑOS, además de las dificultades para ir al baño que siempre me acompañaron, en mi etapa de instituto empecé a ponerme "rechonchita", cada día un poco más; parecía una tendencia incontrolable y la excusa era la de siempre, la genética.

UN BUEN DÍA mi padre proclamó: "A partir de ahora, en esta casa, siempre se comerá de primero una ensalada verde". Tanto mi hermano como yo, incluso mi madre, intentamos sublevarnos. Llegábamos a casa con hambre y queríamos empezar con algo consistente, pero cedimos finalmente. La gran sorpresa fue que en poco tiempo el estreñimiento mejoró, y me sentía más ligera, me sentía mejor. Me cautivó tanto la transformación que me hice vegetariana (no es que lo recomiende) y entonces perdí 13 kilos en un año. Después me normalicé y volví a "comer de todo" pero con la ventaja de haber incorporado lo verde en mi dieta de por vida.

FUERON PASANDO LOS AÑOS... todo y practicar mucho deporte, me mantuve entre los 62 y los 58, lo que resulta un peso normal (mido 1,65). El problema es que pasaba mucha hambre; horas y horas sin probar bocado, la merienda totalmente vetada, por no decir la media mañana. Era una lucha continua porque ante todo no quería engordar.

FUERON PASANDO LOS AÑOS... estudié en la universidad, me casé, nos compramos una casa y me hice hortelana. Cuando leía bibliografía para saber cómo se cultivaba una hortaliza me encontraba con una información dietética a modo de introducción. Al principio me tentaba saltármelo, pero poco a poco me empezó a interesar. Una anécdota: recuerdo perfectamente cuando leí sobre la berenjena. Al final de la explicación sobre sus maravillas había una anotación sobre lo mal considerada que estaba para la macrobiótica por ser muy yin. En aquellos entonces que me sonó todo a chino, y como es normal, no lo tuve nada en cuenta, pero es curioso cómo “se me quedó grabado en la mente”, quién iba a decir lo que me deparaba el futuro…

PERO UN DÍA me encontraba en un quiosco y un ejemplar de la revista "Cuerpo Mente" me susurró: ¡cómprame!. Sucumbí, y cuando la empecé a leer tranquilamente sentada en el sofá sentí un cosquilleo que me desveló mi verdadera vocación.

ENTONCES me embarqué en los estudios de dietética con el mayor de los entusiasmos superando las dificultades que conllevaba la decisión. Durante mi formación académica aprendí teoría, hacer dietas…y muchas cosas, pero no te transmiten esa ilusión de ayudar a la gente y de mejorar la salud de uno mismo que yo sentía en mi corazón. Así que lo busqué por mi cuenta. No olvidaré el día que compré el libro NUTRICIÓN ENERGÉTICA Y SALUD de Jorge Pérez-Calvo Soler. Ese día se abrió un nuevo camino para mí. Los principios fueron muy duros, no solo por la típica soledad de principiante, que en mi caso era absoluta, si no por la dificultad de asumir ciertas contradicciones con los principios dietéticos estándares. Pero a medida que iba aplicando cambios, mi realidad, mi cuerpo, mi mente, se transformaba.

HOY soy dietista. A nivel personal, no solo he conseguido mantenerme delgada, eso es lo de menos, si no que con mis 34 años me encuentro con más salud y vitalidad que nunca en mi vida, sin pasar hambre y disfrutar con todas y cada una de las comidas del día.
Por otra parte, esta profesión me brinda la gran oportunidad de ayudar a otros a seguir el mismo camino. La mayor de las gratificaciones es verlos cada día más guapos, satisfechos con sus cambios y en definitiva, más felices.

DESPUÉS DE HOY, dietista y terapeuta esencial. Casualidad o destino me he sumergido en el mundo de las Flores de Bach. Una terapia alternativa que complementa mi trabajo a nivel emocional, donde solo con la dieta no puedo llegar, la naturaleza en estado puro, las esencias de las flores, pueden sanar. Esto es una herramienta más, y abierta a las que puedan surgir con tal de mejorar cada día.

Marzo 2010. Y ahora MÁS. Mi loft, mi cocina, mi pequeño templo donde transmitir amor al cocinar, que no es más que darse amor a uno mismo y a aquellos para los que cocinamos. Esto sí que ha sido un paso importante para mí.

HOY 15 de mayo.(ya tengo 35) Mis últimas líneas. Estoy estudiando cocina macrobiótica en Escuela de Vida. Quiero ser chef, lo siento en lo más profundo, y quiero transmitirlo, difundirlo, para que la gente disfrute cocinando exquisitos platos de salud y vitalidad. Si quieres, puedes. Yo os doy ideas, vosotros no olvidad el ingrediente amor y gratitud.

GRACIAS A TODOS LOS QUE DÍA A DÍA ME AYUDÁIS A HACER REALIDAD ESTE SUEÑO.

Este camino me ha abierto las puertas para conocer a “mucha”, mucha más de la que jamás hubiera imaginado, gente maravillosa (por ejemplo Raquel Pozo Navas). Gente con la que conecto y me enriquece tanto que por mucho que de siempre salgo ganando.

CONTACTO:
ladietistaraquel@ya.com
Mi web: La dietista raquel.

1 comentario:

raquel dijo...

Hola, soy Raquel, la del testimonio. Quisiera añadir que es un HONOR que la historia de mi vida dietética se incluya en este precioso blog. Afortunadamente no tengo ninguna tragedia que contar, pero creo haber plasmado como la alimentación que escojas define en gran media tu calidad de vida. No es necesario llegar a estar enfermo, tú decides si conformarte con los achaques y pequeñas dolencias de casi todo el mundo, como “algo normal”, o disfrutar de plena salud y vitalidad!
Además, profesionalmente, si no llego a descubrir este camino de la macrobiótica, qué sería de mí, una dietista más contando calorías…no hay color.
SALUDos a todos
Raquel