martes, 2 de marzo de 2010

¿Cómo integras la macrobiótica en la vida social?

Pregunta: Pienso que la macrobiótica te aisla mucho para mantener relaciones sociales, como si fueras un extraterrestre, pues no conozco a nadie que practique la macrobiótica en mi círculo. Aquí en Andalucía es una verdadera rareza y me imagino que en Sevilla (mi padre es sevillano, ja,ja,ja) ser macrobiótico es poco menos que un pecado (vamos, no me imagino qué haces tú y la gente que acude al Instituto Crisálida en plena Semana Santa, por decir algo, para encontrar qué comer en los bares, cuando todo el mundo anda con el tapeo y el vinito). Yo apenas salgo a comer fuera, porque no encuentro nada en condiciones. Tú, por lo que he leído, has tenido la inmesa suerte de contar con el apoyo de tu madre y quizás tengas amistades que comen igual. Yo tengo que hacer siempre una comida para mí y otra para mi marido y mi hija, y a veces tres, porque mi marido es el polo opuesto a mí: todo carne, marisco, quesos fuertes y vino y nada de verdura ni cereales ni fruta, vamos las antípodas!!!. Bueno, ya no me enrollo más. ¿Cómo lo resuelves tú?

Respuesta:
En cuanto a la vida social si que es verdad que es un poco más complicada, por lo general no se ofrecen comidas de calidad en los bares y restaurantes y la mayoría de las veces los amigos se reunen para comer. En fin, mi recomendación es que no hay que ser muy rígidos. Si no hay problemas de salud serios se puede uno saltar la dieta de vez en cuando o hacer un mixto, como llegar a los postres o llevarse la comida y picar un poco de lo otro. En fin, aquí cada uno busca sus soluciones. En mi caso, y como aún no he recuperado mi salud completamente y deseo hacerlo no me lo salto nunca y siempre voy con mi fiambrerita a todos los sitios, así no me pierdo las reuniones y puedo también disfrutar de mis amigos.

Cuando elegimos una opción personal que no comparten la mayoría de las personas de nuestro círculo tenemos que estar preparados para asumir que los demás nos van a tachar de diferentes. Pero no pasa nada, podemos ser diferentes y estar orgullosos de serlos, y quizás con el tiempo marcar tendencias entre nuestras amistades o compartir con ellos las cosas nuevas que hemos aprendido. Esto es siempre así, siempre son sólo algunos los que se atreven al cambio hasta que llega un momento en el que ese cambio se acepta, se ve como normal, se integra y mucha más gente lo elije. Así está sucediendo con las terapias alternativas, los alimentos ecológicos, la no-vacunación de los niños, las cooperativas de consumo responsable, y también con la macrobiótica. Somos parte del cambio a la construcción de un mundo más justo, y más feliz.

Al principio de practicar esta alimentación me sentía muy aislada y rara en este sentido y sufría mucho por esto. Ahora lo he integrado en mi vida, mis amigos ya lo ven como normal, y puedo celebrar reuniones con comida macrobiótica, cumpleaños, y poco a poco, con las clases de cocina que impartimos nos vemos incluidos en un grupo más grande de personas que comparten nuestro estilo de alimentación. Todo es una aventura y cada vez más personas de mi círculo se interesan y hacen cambios saludables en sus hábitos culinarios. Poco a poco.

Por otro lado también creo que es importante la actitud de la persona que practica macrobiótica frente a los demás. Es importante colocarse frente a los otros sin superioridad. Aquí no somos mejores por comer así, es sólo nuestra opción porque a nosotros nos gusta y nos sienta bien, pero no debe haber exigencias frente a los otros, sólo mucho respeto. Cuando me reuno con las amistades a compartir una comida en la que hay de todos los estilos de platos (macro y no macro) entonces me gusta disfrutar de todo, de lo que prepararon los demás aunque bajo mi punto de vista no sea tan equilibrado ni saludable, y alabo las presentaciones y la "buena pinta" de los platos y siempre disfruto de ver a todos disfrutando de una buena reunión. También pruebo la "otra comida" y me gusta que prueben de la mía. Si alguien me pregunta por qué yo no como carne, o lácteos o algo de lo que está en la mesa en ese momento me ahorro las teorías saludables para no estropear el momento de disfrute y siempre digo que el que quiera puede mirar mi blog o se lo contesto en otro momento, pero nunca en la mesa. Este es mi pequeño secreto. Espero haberte ayudado. Un saludo y mucha suerte.

13 comentarios:

carmen dijo...

La pregunta me parece interesante, pero me gustaría explicar que los andaluces no vivimos en otro siglo o incluso milenio como se cree la gente. ¿Porqué va a parecer pecado ser macrobiótico en Andalucía? Estoy harta de los tópicos absurdos.

AGNÈS PÉREZ dijo...

Enhorabuena Raquel por tu postura flexible y abierta. Coincido contigo en todo lo que has escrito.
En mis principios (hace 16 años), sí que había bien pocas personas macro en España, y ninguna escuela en Valencia que es donde empecé, incluso la leche de arroz y la "carobella" (ja, ja, ja) llegaron con el tiempo... Me mantuve convencida en el camino elegido y viendo los cambios que se estaban dando en mi se sumaron muchas amistades.
La vida está hecha para compartir, que así se crece. Cada cual tiene su propio ritmo y proceso
y aunque unas veces algunas amistades se pierden por el camino, eso pasa con y sin macrobiótica. Quién sabe si con el paso de los años no las recuperaremos...

Pablo dijo...

Ánimo con todo esto. El problema que tenemos en el mundo civilizado es que las comidas no sólo son alimentación sino que se usan como mecanismo de contacto social (comidas familiares, de amigos, de pareja...).

Desde luego que si nos juntáramos como las tribus en la hoguera a relacionarnos no tendríamos estos problemas. No hay que ser extremista con la macro ni tratar de "evangelizar" agobiando a la gente con los parabienes de esta alimentación.

Debes estar preparado además para que te hagan preguntas del tipo que si estás enfermo, que por qué no comes tal cosa etc.

Anónimo dijo...

Por tu comentario, ¿se deduce que también estás a favor de la no-vacunación de los niños?

Raquel dijo...

¿dónde se deduce eso? la vacunación o no es una opción muy personal y en este blog no se aborda este tema. Un saludo.

Anónimo dijo...

Cito textualmente tu frase: "Así está sucediendo con las terapias alternativas, los alimentos ecológicos, la no-vacunación de los niños, las cooperativas de consumo responsable, y también con la macrobiótica. Somos parte del cambio a la construcción de un mundo más justo, y más feliz."

María dijo...

Yo no definiría como "es una opción muy personal" a algo que puede afectar a la salud de todos los que están alrededor.

Raquel dijo...

Es verdad, sobre la vacunación escribí esa frase. Lo cierto es que no tengo una postura muy definida sobre vacunar o no a los niños. Creo, como en todas las decisiones importantes que es fundamental tomarlas con consciencia y con conocimiento de base. La vacunación masiva es un tema actualmente muy controvertido pues se ha demostrado que tiene sus riesgos, así como la no vacunación tiene los suyos. Por eso animo a cada cual a informarse y a optar por su postura según su caso personal. Hay mucha información sobre los riesgos de las vacunas en la página vacunacionlibre.org y en el blog de Miguel Jara. Un saludo.

Elisa dijo...

No puedes comparar como pones en tu página la macrobiótica con la no-vacunación.
Si tu quieres comer comida macrobiótica es tu elección y tu problema, a mi no me afecta y a tu entorno tampoco. En cambio, si tu decides no vacunar a tu hijo, estás afectando a los demás, ya que puede tener enfermedades que transmitirá a los demás niños con los que se junte, así que me parece genial que para llevar a un niño a una guardería por ejemplo, te obliguen a que esté vacunado.
Luego es como todo, si no lo vacunas de tétanos, es tu problema,no es transmisible por contacto, pero si no lo vacunas de una enfermedad transmisible, pones en peligro a los demás; por ejemplo, si no vacunas a tu hijo de rubeola y tu hijo tiene la rubeola, y a continuación se lo pega a una embarazada y tiene un hijo con graves malformaciones, ¿qué pasa? tu libertad termina donde empieza la de los demás ¿no?
Piensa en ello.

Raquel dijo...

Hola Elisa,

La verdad es que este espacio no está dedicado al tema de las vacunas, pero será porque es un tema que tengo sensible últimamente que me he decidido a darte mi opinión. Si unos padres, valorando los pros y contras que tiene la vacunación, deciden no vacunar a su hijo no veo en qué afectan a otros niños. Es su riesgo que su hijo pueda contraer esa enfermedad pero nunca la van a transmitir a niños vacunados ¿no? se supone que los vacunados no contraen las enfermedades. Por otro lado también existe la posibilidad de que un niño vacunado desarrolle la enfermedad de la que se vacuna y la transmita a otros niños. Por otro lado si una mujer va a quedarse embarazada y no ha pasado la rubeola o el sarampión debería tomar precauciones, ya que como mujer adulta puede decidir vacunarse o quizás tomar el riesgo de no hacerlo, pero es una decisión de su vida que no afecta a otras personas. Lo que personalmente pienso es que ninguna opción está libre de riesgos y cada persona puede elegir. Por otro lado la ley no obliga a la vacunación, sólo la recomienda. Bueno, es sólo mi opinión. Un saludo.s

Anónimo dijo...

Si fuera tan fácil como tu dices...
Te puedes encontrar embarazada y que tu no sabías que no te habían vacunado de pequeña, durante el embarazo ya no te pueden vacunar ni puedes hacer nada para prevenirlo.
Creo que si decides no vacunar a tus hijos, es una postura muy egoista, está demostrado en países en desarrollo que mediante la vacunación se han podido erradicar o disminuir enormemente enfermedades que diezmaban la población infantil o eran invalidantes, por ejemplo, la polio.

Anónimo dijo...

Hola Raquel, te quería hacer una pregunta, ¿tu crees que es compatible lo que tu recomiendas sobre la alimentación de los niños, con llevar a un niño a la guardería?

Raquel dijo...

Si los niños van al cole o la guardería y comen en el comedor existen dos opciones: que se les permita llevar su propia comida o que se adapten a la que ofrece el centro. Cualquiera que sea la decisión de sus padres en mi opinión deben hacerlo sin culpa y sin estrés. Personalmente pienso que los niños pueden adaptarse a lo que se ofrece en los colegios y en casa ir completando la dieta con alimentos de mejor calidad. Los niños también disfrutan de compartir las comidas con el resto de sus compañeros. Por otro lado si lo que me preguntas es si es posible elaborar meriendas de media mañana o media tarde para que los niños se las lleven al cole ¡claro que es posible! la macrobiótica ofrece montones de ideas de meriendas saludables. En fin, no hay que olvidar que vivimos en una sociedad con ciertas costumbres y que a veces es mejor adaptarse un poco que ir todo el tiempo contra-corriente. Aunque la alimentación es muy importante para nuestro estado de salud no es el único factor que influye. Mucha suerte con tu elección. Un saludo.