- Hacemos un batido con la leche de avena, las cerezas (cuantas más más rojo se quedará nuestro flan) y amasake (o miel de arroz en su defecto) al gusto.
- Cocemos nuestro batido a fuego bajo durante 10 minutos, con una pizca de sal y una cucharadita rasa de agar-agar en copos por cada 250ml.
- Cuando aún está caliente añadimos al batido cocinado un poco de kuzu diluido en agua para que tome una consistencia más cremosa y menos líquida. La cantidad de kuzu orientativa es de una cucharadita por cada 250 ml de batido.
- Vertemos nuestro flan (que aún estará líquido) en el o los recipientes definitivos y esperamos que se enfríen para que tomen la consistencia de flan.
- Servimos el flan una salsa de crema de almendras diluida en zumo de manzana, miel de cebada y almendra picada para decorar y acompañado de cerezas frescas.
martes, 13 de marzo de 2012
Flan de cerezas
Tortillón de polenta de maíz
- Lavamos y quitamos las cabezas, las patas y las colas de las gambas. Cocemos estos "restos en un poco de agua sin sal durante unos 5-8 minutos para conseguir un caldo con sabor a marisco. Una vez terminada la cocción colamos este caldo y lo reservamos.
- Añadimos agua al caldo de gambas hasta conseguir las cuatro partes de agua por una de polenta necesaria para cocer la polenta.
- Hacemos un salteado a fuego vivo con sal y aceite de oliva con las verduras que hayamos decidido incluir en nuestra tortilla que estarán cortadas en trocitos pequeñitos. Al final añadimos las gambas, bajamos el fuego al mínimo y tapamos por 2-3 minutos hasta que las gambas se cocinen. Apartarmos las gambas, las pelamos y las volvemos a incluir junto con las verduras.
- Una vez cocida la polenta y también las verduras las juntamos y añadimos algunas hierbas aromáticas para darle más sabor. Por ejemplo el perejil queda muy bien en esta receta. También podemos añadir un poco de pimienta que dará un toque distinto a nuestra tortilla.
- Ponemos la mezcla a enfriar una sartén redonda dónde posteriormente la doraremos.
- Para dorar la tortilla primero la desmoldamos de la sartén, calentamos la misma y añadimos un poco de aceite de oliva y le damos un calentón por cada lado a fuego fuerte. Para darle un toque divertido podemos espolvorear unas semillas de sésamo negro.
domingo, 11 de marzo de 2012
Comida ecológica en el Parque del Alamillo
jueves, 1 de marzo de 2012
Ensalada multicolor
- Hervimos por 2-3 minutos y por separado cada verdura col cortada finita y la zanahoria cortada en rodajas. Pasamos las verduras por agua fría para cortar la cocción y que conserven su color brillante.
- Cortamos unos trozos de manzana y la pasamos por agua con sal (para que no se oxide y se ponga oscura).
- Colocamos en una bonita ensaladera la col, la zanahoria, la manzana, unos brotes de rúcola, unas uvas negras, unas pepitas de granada y lo aliñamos todo con aceite de oliva, vinagre de manzana y salsa de soja.
Algas arame con aceitunas
- Remojamos las algas arame en agua durante 5 minutos y después desechamos ese agua.
- Picamos la cebolla muy finita y la salteamos en aceite a fuego fuerte con mucho movimiento durante varios minutos hasta que esté doradita.
- Añadimos las algas y seguimos salteando unos minutos más (así el aroma fuerte a mar se ve suavizado y toman un sabor más suave y agradable).
- Añadimos las aceitunas, la ralladura de naranja y un fondillo de agua y cocemos todo junto a fuego lento durante 10 minutos.
- Servimos con unas rodajas de naranja para decorar y unas semillas de sésamo si se desea.
Tempeh escabechado
- Se corta el tempeh en cuadrados y se pone junto a las verduras en una olla.
- Añadimos el aceite, el vinagre, el miso, las algas y los condimentos de laurel, clavos, tomillo y cáscara de limón, y lo dejamos cocer todo a fuego lento durante 1h.
martes, 28 de febrero de 2012
Crema de algarroba

Crema de algarroba
- Batimos muy bien todos los ingredientes hasta conseguir una crema de la textura deseada, suave suave.
- Este sencillo postre se sirve frío con un poco de canela en polvo por encima o unas avellanas picaditas.
NOTA: la algarroba es de sabor dulzón y un color parecido al del chocolate pero sin todos sus inconvenientes. Recordemos aquí que el chocolate tiene excitantes y no debería ser consumido en exceso por adultos y debería ser evitado por los niños completamente hasta los 3 o 4 años de edad. El chocolate es de origen tropical y su energía es en extremo expansiva así su uso está más indicado para ocasiones festivas que para el cotidiano.
Un buen truco para "sustituir al chocolate" es usar algarroba mezclada con un poco de café de cereales soluble y una pizca de cacao en polvo que nos engañará muy bien el paladar sin abusar de este delicioso alimento al que todos tenemos asociado a la infancia y a los placeres más sabrosos.
Ensalada de cebada con gambas

Ensalada de cebada con gambas
Ingredientes: cebada, guisantes frescos, cebolletas frescas, gambas, pasas, tomates cherry, aceite de oliva, ajo, vinagre de arroz, pasas y sal.
Ensalada:
- (Como orientación de medidas usaremos 1 vaso de cebada cruda (más o menos de 250ml) para unas 5-6 personas. )
- Lavar y remojar la cebada en 3 partes de agua durante toda la noche.
- Remojamos las uvas pasas en agua para que se hidraten.
- Pelar las gambas y los guisantes y reservarlas.
- Cocemos las cabezas de las gambas durante 5 minutos en agua con una pizca de sal. Colamos el caldo y reservamos.
- Cocemos la cebada en 3 partes de agua con sal pero para que tenga más sabor a gambas la ensalada sustituimos parte del agua del remojo por el agua de cocción de las gambas. La cocemos en olla a presión durante 50 minutos a fuego bajo y luego la dejamos reposar tapada unos 10 minutos más.
- Cocemos los guisantes en agua con sal y reservamos.
- Picamos las cebolletas frescas bien finitas y reservamos.
- cocemos las gambas peladas por 3 minutos en agua hirviente con sal.
- Mezclamos la cebada con las gambas, la cebolleta, los guisantes, las gambas, las pasas y aliñamos todo con el aliño explicado a continuación y decoramos con unos tomatitos cherry.
Aliño:
- Freímos un par de ajos pelados en aceite de oliva hasta que estén bien dorados. Esperamos a que se enfríe este aceite.
- Batimos este aceite frito junto con los ajos con aceite de oliva crudo y vinagre de arroz.
¡Rico rico! ¡una ensalada bien fresquita y depurativa para la primavera!
lunes, 27 de febrero de 2012
Cestilla de hojaldre con frutas.

Cestilla de hojaldre con frutas.
- Cestillas de hojaldre:
- Forramos por dentro algún molde pequeño para que el hojaldre tome forma de cestilla. Por ejemplo pueden servir moldes para flan individuales, o vasitos de cristal pirex. Previamente untamos los moldes con un poco de aceite de oliva, girasol o algún aceite de frutos secos como el aceite de almendras. También pincelamos un poco de aceite dentro de la cestilla una vez montada.
- Horneamos las cestillas según indique la masa de hojaldre. En este caso a 180º durante 40 minutos.
- Desmoldamos las cestillas y cuando se enfríen ya están listas para rellenar.
- Relleno con frutas:
- Hacemos una compota cociendo manzanas en trozos y arándanos a fuego bajo durante 20 minutos en un fondillo de zumo de manzana con una pizca de sal. Si queremos podemos cocer más tiempo, cuanto más tiempo se cocinen las frutas más dulces se quedan.
- Espesamos la compota, si fuese necesario, añadiendo un poco de kuzu diluido en agua y removiendo hasta que se vuelva de nuevo transparente.
- Rellenamos las cestillas con un poco de compota de frutas, fresas cortadas en láminas y piñones ligeramente tostados.
Umm ¿Quién se resiste a este postre tan vistoso?
NOTA: el postre de la foto lo elaboró Luna Saura, una cocinera macrobiótica con unas manos llenas de amor y delicadeza por los alimentos. ¡Gracias Luna por hacer estas delicias!
Continuación de testimonio - Raquel Pozo.
(Continuación del testimonio de Raquel Pozo)

¡Voy a ser mamá!
Como esencia diré que lo más importante que he aprendido en este tiempo es a no querer librarme de mi enfermedad, a no enfocar toda mi vida para que se vaya, sino a darle su espacio, su sitio en mí y en mi corazón. En la medida en la que he podido hacerlo ella se ha ido retirando a un lugar cada vez más pequeño. En la medida en que he ido colocándome en mi sitio respecto a mis padres y a mi familia de origen, en mi sitio en mi familia de ahora que es mi marido Manuel, en mi sitio respecto a lo que yo en este momento puedo dar al mundo, en mi sitio respecto a las dificultades que corresponden a otros, me he ido aligerando y ella se ha ido retirando y cada vez necesita hablarme más bajito.
En un punto comprendí que lo importante no es la salud perfecta sino atreverse a vivir la vida con todo lo que somos en cada momento. La miastenia conmigo y yo con ella. Mi gran maestra. Ahora sabe que puede quedarse todo el tiempo que quiera, o lo que es lo mismo, todo el tiempo que yo necesite para seguir siendo guiada. Es bien recibida. Y también sabe que si en algún momento decide marcharse estaré dispuesta a soltarla del todo, que no es poco decir esto.
Como en todos los aprendizajes trascendentales de la vida no lo he hecho yo sola. Quería agradecer especialmente a las Constelaciones Familiares y al equipo de profesionales del "Aula Montera" en Sevilla por todo lo que me han ayudado en este tramo del camino. Es sin duda mucho más lo recibido de lo que hubiera imaginado nunca. Gracias con todo mi corazón.
Por supuesto mi querida macrobiótica sigue siendo compañera de viaje. Cada vez con más sabiduría respecto a mi cuerpo y mis procesos y a lo que supone un camino de largo recorrido juntas. Sin la apertura y el empuje que me dan la alimentación de seguro no habría contado con las fuerzas para seguir aprendiendo tanto.
Y ahora, en este momento, me siento afortunada por recibir el regalo más grande y más importante, un regalo de vida que hace apenas dos años no me atrevía a imaginar por no creerme ni merecedora ni capaz de ello: un hijo. Nuestro pequeñín se llama Gabriel y nacerá aproximadamente en un mes. Su padre y yo estamos esperando su llegada con ilusión y ternura. Le estamos guardando caricias y besos para cuando por fin podamos sentir su piel, ya dentro de muy poco... Soy muy feliz.
Una vez más la vida me ha dado mucho más de lo esperado. Y es que LA VIDA ES GRANDE, con capacidad para sostenerme, con sabiduría para guiarme, si me dejo fluir en ella... aunque a veces lo dude... Espero que ahora sea más fácil recordarlo, cuando mire a los ojos de nuestro hijo.
Gracias a ti también Manuel, por confiar en mí y en mi proceso, por acompañarme en cada elección que hago, por darme tanto espacio para crecer a mi manera, por darme la oportunidad de amar y ser amada. Y por hacerme el regalo más hermoso. Te quiero mucho.
Gracias a todos por estar ahí.
Mi camino con vosotros tiene más sentido.
/Raquel.
viernes, 3 de febrero de 2012
Garbanzos con bacalao
- Si no tenemos garbanzos cocidos podemos cocerlos de la siguiente manera: primero se ponen en remojo durante toda la noche y tiramos el agua de cocción. Los cubrimos en una olla a presión con agua y añadimos un poquito de alga kombu. Después de tomar la presión bajamos el fuego al mínimo y cocemos al menos 50 minutos o hasta que estén tiernos (el tiempo depende del tipo de garbanzos).
- Picamos un diente de ajo y la cebolla muy pequeñita (o mejor si la rallamos) y lo sofreímos hasta que se dore con el aceite de oliva y un poquito de sal.
- Lavamos bien y picamos pequeñitas las espinacas.
- Preparamos el bacalao en trocitos pequeños quitándole las espinas.
- Añadimos el pimentón (al gusto), unos poquitos de cominos, los garbanzos, el pescado y un fondillo de agua y cocemos todo junto unos 10 minutos.
- Finalmente añadimos unas gotas de salsa de soja para ajustar el punto de sal.
hojaldre de manzana
- Desenrrollamos la base de hojaldre y la pinchamos en algunos puntos con un tenedor (para que hinfle bien).
- Cortamos las manzanas en gajos y las diponemos de forma ordenada cubriendo toda la base de hojaldre.
- A continuación pincelamos las manzanas con un poco de aceite y espolvoreamos la canela.
- Tras precalentar el horno a 180º introducimos nuestro hojaldre y lo cocinamos durante 35-40 minutos.
- Finalmente diluimos un poco de miel de arroz con una chispa de agua y pincelamos las manzanas para darle más dulzor y un brillo que hará que nuestra tarta quede estupenda.
- Dejamos enfriar y servimos con una bebida calentita.
chocolate con mochi frito
- Preparamos el chocolate batiendo bien la leche vegetal junto con un poco de crema de avellanas (le dará un toque a "nocilla" muy sabroso), media cucharadita de polvo de algarroba y media cucharadita de cacao por comensal, y por último miel de arroz para darle el punto de dulzor.
- Calentamos nuestro batido y cuando hierva entonces añadimos un poco de kuzu diluido en agua fría sin dejar de remover. Con el kuzu conseguiremos darle el espesor deseado a nuestro chocolate.
- Por otro lado cortamos el mochi en taquitos y los freímos en aceite caliente.
- Servimos nuestro chocolate con mochi como se sirve el tradicional desayuno de fiesta español "Chocolate con churros": en tazón y con los mohis fritos para mojar. ¿Quién se va a resistir a esta delicia?
viernes, 20 de enero de 2012
Sobre nosotras y nuestra formación
Sobre nosotras y nuestra formación.
En La Crisálida hacemos un trabajo de equipo. Queremos contaros que somos personas cualificadas para la labor que desarrollamos, estáis en buenas manos. Nuestro deseo es compartir lo que hemos aprendido con nuestro estudio y experiencia personal y de alguna manera enriquecer vuestra vida. Estos son nuestros currículos.
Mati Navas -Directora de La Crisálida.
Diplomada en Nutrición y Dietética por la Escuela Mayo de Barcelona (1981), con título oficial reconocido por el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Educación y Ciencia.
Profesora de La International Academy of Consciousness (2001-2006) Con participación en congresos internacionales de Nueva York, Lisboa y España.
Consultora en medicina oriental macrobiótica, con formación en las escuelas reconocidas por el Instituto Internacional Kushi de Bostom, de Madrid (Escuela de Vida) y Lisboa (IMP Instituto Macrobiótico de Portugal). Curso específico de "Tratamientos especiales contra el cáncer", cursado en Lisboa.
Miembro del equipo de trabajo del IMP y colaboradora en las consultas como participante en prácticas en el mismo centro en 2007-2008, de la mano de su director y también consultor de reconocido prestigio a nivel internacional.
Asistente en el primer congreso internacional de Macrobiótica celebrado en Lisboa.
Profesora de cocina y ponente en conferencias sobre Medicina Oriental en el Sha Wellness Clinic de Alicante 2008.
Ponente en el 2º Congreso sobre macrobiótica celebrado en la Universidad de Valencia 2010.
Ponente como experta en macrobiótica en las Jornadas Culturales en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla 2010.
Colaboradora en la universidad de Sevilla en talleres y conferencias durante los cursos de 2011 y 2012.
Con publicaciones sobre medicina natural en distintos medios como en la revista "Actualidad Ecológica" ( Comité andaluz de Agricultura Ecológica. Sevilla).
Ponente en múltiples conferencias sobre salud y medicina oriental en lugares privados o públicos como diferentes Centros Cívicos de Sevilla.
Cofundadora y directora de "La Crisalida, Instituto Macrobiótico" con el programa de formación para los alumnos respaldado por el Instituto Kushi de Boston.
Experta en macrobiótica con la experiencia personal en el seguimiento, evolución y mejora de la sintomatología en una de mis hijas referente a una enfermedad considerada crónica por la mediciana convencional.
A cargo del servicio personalizado de consultas para mejorar la salud a través de la alimentación macrobiótica de La Crisálida.
Un saludo.
/Mati
Ingeniera en informática licenciada por la Universidad de Sevilla, con varios años de experiencia en el sector de la empresa privada en Sevilla, Barcelona y Madrid.
Profesora de secundaria del Ministerio de Educación y Ciencia por la especialidad de informática, con experiencia en la educación pública.
Inglés por la Escuela Oficial de Idiomas de Sevilla.
Curso anual de Agricultura Ecológica en la finca "Los seises" de San Lúcar La Mayor de Sevilla, organizado por su propietario y también presidente de la cooperativa de consumo de productos ecológicos de "La Ortiga" en Sevilla.
Curso de masaje metamórfico en la escuela "Armonía y vida" de Castilleja, Sevilla.
Formada como consultora macrobiótica por Escuela de Vida, cuyos estudios están reconocidos por el Instituto Kushi de Boston.
Cofundadora y colaboradora de "La Crisálida, Instituto Macrobiótico".
Creadora y gestora del blog "Aprendiendo Macrobiótica" para el cual en los aspectos de diseño y fotografía he contado con la inestimable ayuda de Manuel Couceiro.
Actualmente en el último curso de formación de Constelaciones Familiares (psicología sistémica) en el Aula Montera de Sevilla, cuyos estudios están reconocidos como carrera de grado medio por la Universidad de Jean Monnet de Francia.
Y quiero dejar aquí un agradecimiento especial a mi propio cuerpo, que cada día es mi maestro y me ha enseñado tanto con la increíble experiencia de la mejoría de una enfermedad grave considerada crónica por la medicina convencional.
Un saludo.
/Raquel.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Preguntas y respuestas
- ¿Cómo puedo engordar con un intestino débil?
- ¿Por qué el tomate se usa poco en la macrobiótica?
- ¿Cuánto tiempo se tarda en eliminar las mucosidades causadas por lácteos?
- ¿Cómo preparo leche de cereales para bebés?
- ¿Por qué hay que adaptar la dieta en las distintas estaciones del año?
- ¿Puede ayudar la macrobiótica a superar la bulimia?
- ¿Por qué no funcionan las dietas de adelgazamiento?
- ¿Cómo integras la macrobiótica en la vida social?
- ¿Por qué tengo tantos antojos con la comida macrobiótica?
- ¿Es mejor tomar la fruta siempre cocida?
- ¿Es recomendable el uso de levadura de cerveza?
- ¿Cómo puedo comer MOCHI?
- ¿Qué es el MOCHI?
- ¿por qué tengo tanto antojo de pan?
- ¿Es necesaria una depuración a base de arroz integral antes de empezar a practicar la macrobiótica?
- ¿Por qué es importante comer verduras de hojas verdes?
- ¿Qué significan los antojos?
- ¿Son los lácteos una buena fuente de calcio?
- ¿Cómo es posible que no engorde con todo lo que como?
- ¿Qué es una alimentación equilibrada?
- ¿Qué es la soja texturizada?
- ¿Por qué es importante incluir alimentos fermentados en nuestra dieta?
- ¿Son saludables las acelgas y las espinacas?
- ¿Por qué debemos remojar los cereales integrales y las legumbres?
- ¿Cómo puedo empezar a practicar la macrobiótica?
- ¿Qué es la soja?

- Entrevista - Lo que dicen de la macrobiótica -
Artículos de interés
- Menús vegetarianos equilibrados y completos.
- Despedida a Francisco Varatojo
- Entrevista: "Tu alimento afecta a tu campo energético y a tus emociones"
- Adiós al estreñimiento para siempre
- Adelgazar con salud
- Lo que tú me das
- Buenas fuentes de calcio
- ¿Son los lácteos alimentos saludables?
- Alimentos: nuestros mejores aliados en el camino espiritual
- Comunicado sobre las algas marinas
- Sobre la sal, un caso real
- Macrobiótica algo más que una dieta
- Las algas
- La sal ¿amiga o enemiga?
- Equilibrar el peso de forma natural
- Verduras ecológicas potencial de bienestar
- Los cereales integrales y la salud
- Las legumbres y otras proteínas vegetales
- Aceites saludables y ecológicos
- Endulzantes para todos
- El falso mito del azúcar
- El amargo dulce del azúcar
- Breve historia de la macrobiótica
- Lo que la macrobiótica puede hacer por ti
- Medicina energética
- Utensilios de cocina y toxicidad
- Entrevista: "Lo que dicen de la macrobiótica"
Macro cocido madrileño
Macro cocido madrileño
Ingredientes para la sopa: zanahoria, cebolla, puerro, alga kombu, copos de bonito, tomillo seco, salsa de soja, fideos finos, mochi, hoja de hierbabuena y un par de alitas de pollo (opcional).
Ingredientes para el acompañamiento: morcilla vegana de burgos, chorizo vegano, garbanzos cocidos, col, cebolla, seitán, ajo (opcional), aceite de oliva y vinagre de arroz.
Sopa:
- poner a cocer agua abundante y hervir con las verduras enteras, el alga, los copos de bonito, el tomillo y las alitas de pollo durante una hora a fuego lento.
- Colar el caldo que habrá quedado bastante sabroso y apartar la zanahoria entera, el alga kombu que cortaremos en tiritas finas y las alitas de pollo. El resto de las verduras las podemos tirar o reservar para otra preparación.
- A este caldo le añadimos salsa de soja hasta conseguir la sazón deseada.
- Cocemos fideos finos a parte y ponemos una pequeña cantidad de ellos en cada plato.
- Finalmente añadimos el caldo bien caliente junto con una hoja de hierbabuena y unos daditos de mochi frito para decorar.
- Ya tenemos preparado la morcilla de burgos vegana, los garbanzos cocidos, la zanahoria cocida y troceada (de haber hecho el caldo) y el chorizo vegano (podemos comprarlo ya elaborado a base de seitán y especias).
- Garbanzos fritos con col: cortamos la col en tiras muy finas y rehogamos con aceite de oliva y un ajo entero hasta que quede bien tierna. Añadimos los garbanzos y tapamos unos minutos para que el plato quede caliente. Sazonamos con salsa de soja al gusto y servimos con unas poquitas gotas de vinagre de arroz.
- Ropa vieja: quitamos a las alitas su piel y desmenuzamos su carne, cortamos el seitán en tiritas finas y la cebolla en medias lunas finas. Rehogamos la cebolla hasta que esté bien dorada y añadimos el pollo y el seitán y rehogamos unos minutos más.
- Morcilla y chorizo a la plancha: los pasamos un momento a la plancha con un poco de aceite de oliva para que queden crujientes.
- Ya están todos listo para montar el plato de acompañamiento de la sopa: chorizo y morcilla a la plancha, zanahoria cocida en rodajas, un poco de ropa vieja y un poco de garbanzos fritos con col.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Testimonio de Raquel Olid (colitis ulcerosa)
(Colitis ulcerosa - diciembre 2011).
Me llamo Raquel. Desde pequeña había tenido problemas digestivos, dolor, diarreas, pero los médicos me decían que eran gases, que tenía el estómago verticalizado, y que no había nada. me mandaban pastillas para los gases, que al principio hacían efecto pero al poco tiempo estaba igual. En la adolescencia tuve trastornos alimentarios durante bastantes años.
Me puse mejor, y durante la carrera universitaria, que comía mucho fuera, empecé a empeorar. Lo achacaba a los nervios de los exámenes. Estuve muchos meses sangrando, con dolor, muchísima diarrea, hasta que me asusté y me hice las pruebas: colitis ulcerosa. El médico me dijo que hiciera vida normal, y que descartara alimentos que me sentaran mal. Lo de vida normal, teniendo en cuenta que cada vez que comía algo iba corriendo al baño o no me daba tiempo, pues lo veía difícil, y lo de los alimentos, pues algunos estaban claros pero otros no. Con la medicación empecé a mejorar, pero había muchos síntomas que seguían igual y la medicina actual no solucionaba.
En cursos de mi profesión como fisioterapeuta me hablaron de ciertas cosas que podía hacer, alimentos a eliminar y me recomendaron algunos libros. Mejoré muchísimo, pero mi alimentación era un poco sosa y bastante excluyente, además mi carácter estaba cambiando mucho.
Ojeando una revista de las que suelo mirar, me encanta enterarme de todo tipo de terapias, descubrí el instituto La Crisálida. No lo dudé y me apunté a algunas clases. Ya en la primera clase no sabía muy bien lo que me iba a encontrar, y me fascinó, había mucha lógica en cosas que ya sabía pero nadie me había explicado el por qué, y me sentí muy reflejada clase a clase, en todo lo que pasaba en mi interior, tanto en mi estómago como por mi cabeza.
Siempre me había gustado la cocina, pero ahora muchísimo más, porque sé que lo que como me viene muy bien, que es sano, que esta cocinado con amor y con respeto hacia mí misma. Lo único que me falta es más apoyo de mi entorno. He perdido peso, pero también por temas emocionales míos, y claro se asustan por lo que ya vivieron conmigo de jovencita. He mejorado mucho de mi enfermedad, ahora me han retirado la medicación, sólo tomo homeopatía. Mi carácter está más suave y de la boca y la vista estoy mucho mejor.
Estoy encantada desde ese primer día que entre en contacto con la macrobiótica y cada día lo estoy más. Muy agradecida a Mati y Raquel, las profes, por querer y saber comunicarnos tan bien sus conocimientos y al resto de alumnos por su amistad.
/Raquel.
olid_montero_raquel@hotmail.com

martes, 1 de noviembre de 2011
Testimonio de Fran Cantó Camilo (Colon irritable)
Testimonio de Fran Cantó Camilo
(Colon irritable - noviembre 2011)
Mi nombre es Fran, tengo 30 años y soy profesor de clarinete. Estudié en Londres del 2000 al 2004 y en mi último año por esas tierras contraje una Giardiasis. Esta enfermedad consiste en el anidamiento en los intestinos de un protozoo llamado Giardia Lamblia. Esto puede ocurrir por tomar comida tropical en mal estado. La eliminación de estos gusanitos consistió en la ingesta de un antibiótico fortísimo llamado Metronidazol, que no sólo acabó con el protozoo, sino también con mi flora intestinal. Desde entonces empecé a tener diarrea crónica.
De vuelta a España empezó mi periplo de visitas a médicos especialistas en aparato digestivo. Tras numerosas pruebas de diagnóstico (ecografías, tránsitos y, por supuesto, colonoscopias) finalmente se llegó a la conclusión de que mi problema se llama Colon Irritable. ¿Cuánta gente puede haber catalogada con la etiqueta del colon irritable con características tan diversas? Tal y como dicen los médicos, cuando existe un mal funcionamiento del colon e intestinos sin alteración orgánica de los mismos la medicina occidental concluye que hay un Colon Irritable.
De cada una de estas consultas siempre salía con mi recetario lleno de antiespasmódicos y antidiarreicos que funcionaban sólo para los dos primeras semanas, cuando no empeoraban mi estado general. Sin embargo, en una cosa sí acertaron todos los doctores: “Deberás cuidar tu alimentación y el estrés de tu vida diaria”. Lo malo es que ante mi pregunta de “¿Cómo se hace eso?”, no me sabían responder.
Durante todo este tiempo empezó mi otro periplo: la búsqueda de terapias alternativas. Desde entonces he probado homeopatía, meditación, terapia cráneo-sacral, osteopatía, psicoterapia, kinesiología, reiki, acupuntura…De todos los especialistas de dichas terapias guardo el regusto de haber aprendido mucho. En particular me fascina la trascendencia de la meditación, el reiki y la psicoterapia. Creo sinceramente que tener una mente fuerte que sepa gestionar inteligentemente las emociones es muy importante también para la salud física. Sin embargo, mis diarreas no cesaron pese al cambio de actitud mental puesto que ya existía un deterioro considerable a nivel biológico. Intenté combinar el reiki y la meditación con la búsqueda de alguna pócima mágica que acabara definitivamente con el problema, pero esto no llegaba.
Cansado de buscar y buscar llegué a la conclusión de que seguía sufriendo diarrea crónica porque no era plenamente responsable de mi vida. Había comenzado el camino de la responsabilidad a nivel mental, pero le había estado dando la espalda a algo mucho más simple: la comida. Así que decidí visitar a un par de endocrinos. Esto fue sin duda una de las experiencias más vacías y frustrantes de todo este camino, pues ambos me dijeron que el colon irritable tenía que ver con el estrés y que lo único que podían darme era una dieta tipo que incluía de todo y el sabio consejo de que eliminara de la dieta aquello que me sentara mal. A esas alturas para mí era imposible distinguir lo que me caía bien de lo que me caía mal, pues el deterioro era grande y lo mismo podía tener diarrea con una manzana asada que con una tostada con manteca y lomo.
Un día un compañero de trabajo me habló de la macrobiótica y del instituto La Crisálida en Sevilla. Así que, con el apoyo de mi mujer decidimos ir a la clase básica de cocina y una consulta con Mati Navas. Este día fue el 27 de Noviembre del 2010, hace tan solo 11 meses. A partir de aquí lo único que puedo expresar es gratitud: gratitud infinita hacia Angela, mi mujer, un apoyo constante que ha demostrado un amor incondicional por mí; y hacia Mati, que me enseñó el camino hacia la salud y que es no sólo una buenísima consultora y cocinera, sino también gran persona y compañera de viaje.
A día de hoy puedo decir que no padezco de diarrea crónica. La diarrea en mí aparece muy de tarde en tarde dentro de cuadros agudos por infecciones u otras circunstancias extraordinarias. Además normalmente ya no tengo dolor abdominal, hinchazón abdominal, mi sistema nervioso es mucho más estable ni tengo altibajos de energía tan grandes como antes. Durante estos meses he perdido mucho peso, pero ya he recuperado unos kilos como Mati predijera sin cambiar la esencia de mi alimentación. No he padecido anemia ni nada por el estilo ya que Mati se aseguraba de que nutrientes como el hierro, vitamina B12, aminoácidos…estuvieran presentes a través del pescado, legumbres, las algas, la soja fermentada y las hojas verdes. Creo que hay un momento de inflexión (en mi caso fue entre los 6 y 8 meses) en el que, habiendo tocado fondo en cuanto al peso, mi cuerpo fue pidiéndome un poco más de apertura en cuanto a variedad de alimentos. Ahora puedo decir que hago una macrobiótica abierta. ¿y qué significa una macrobiótica abierta? Es la grandeza de saber darle al cuerpo lo que necesita. Es la grandeza de poder volver a un plato de azukis con calabaza y arroz integral (por ejemplo) el día después de una comida copiosa con amigos. Es la grandeza de poder tener a raya mis diarreas a través de un orden alimenticio sin renunciar a darse un capricho de tarde en tarde. Es la grandeza de haber encontrado la salud y haber reeducado mi instinto de alimentación. Quizás esto último es lo más importante pues, aunque no estamos exentos de poder enfermar de cuando en cuando, lo más importante es encontrar esa conexión interior que permite escuchar las necesidades alimenticias reales de nuestro cuerpo.
Para concluir veo necesario subrayar que los alimentos tienen una energía que a corto, medio y largo plazo tienen consecuencias decisivas en nuestro organismo. Es posible prevenir y curar enfermedades con hábitos tan simples como la alimentación sin tener que esperar la varita mágica del médico. En muchos casos (más de los que todos pensamos) la varita la tenemos nosotros mismos.
/Fran
franclarinete@hotmail.com
sábado, 1 de octubre de 2011
La cocina según las estaciones del año
En la medicina oriental, de la cual toma su base teórica la macrobiótica, se considera que en cada estación hay una energía que predomina en la naturaleza (que tiene unas cualidades de dirección, temperatura...), un par de órganos que se activan en el cuerpo tomando funciones adicionales a las que normalmente hacen durante el resto del año, un sabor y un color que estimulan esos organos en su buen funcionamiento y que en exceso los desequilibran. Cuando nuestros órganos están en equilibrio nuestras emociones también lo están, así nos sentiremos bien no sólo físicamente sino con buen ánimo, alegría, coraje y capacidades positivas como el buen discernimiento y la fuerza de voluntad entre otras.
Así la madre Naturaleza nos ofrece en la huerta para cada estación las verduras y frutas que ayudan a nuestro cuerpo a equilibrarse más armónicamente con el ambiente y que además ayudan a nuestros órganos principales a funcionar correctamente. Esto es lo que llamamos vivir en armonía con el entorno, por eso en la macrobiótica hacemos tanto hincapié en que se consuman verduras y frutas locales y de la estación.
Veamos algunas recomendaciones generales:
En la filosofía oriental contamos con esta estación en el año, que se ubica después del verano y antes del otoño. Podemos distinguirla del verano porque aunque todavía hace calor las temperaturas descienden, empiezan a refrescar las noches, los días se hacen más cortos e incluso caen las primeras lluvias. Normalmente comienza a principios de septiembre y termina a mediados de octubre (o un poco antes o un poco después). Es importante recalcar que en la medicina oriental las estaciones no empiezan ni terminan según un día especial del calendario, las ubicamos según la climatología, según los cambios que notamos por eso cada año pueden variar un poco en su duración o su comienzo.
En el verano tardío toda la naturaleza se calma de la vibración tan grande del verano, las verduras de la huerta echan sus últimos frutos de la temporada, que suelen ser los más dulces pues han acumulado todas las horas de sol de la estación anterior. Nos referimos a uvas, higos, melones y calabazas de verano por ejemplo. Los campos se vuelven más dorados y empiezan a marronear algunas plantas, que aunque aún no han perdido sus hojas están en su camino hacia el otoño.
Nuestras emociones también se calman, empezamos la vida después de las vacaciones, más centrados, con nuevos proyectos para el nuevo curso que comienza, y con menos ganas de salir y hacer excesos tanto en horarios como de placeres culinarios. Es el momento de retomar la vida más ordenada.
La energía de esta estación tiene el nombre de Energía Tierra. El color del verano tardío es el amarillo y el sabor es el dulce natural. Los órganos principales son el estómago y la pareja del bazo-páncreas. Nuestro objetivo energético a conseguir con la comida es relajarnos, centrarnos y empezar a calentarnos para preparar nuestro cuerpo a los cambios más bruscos de temperatura que se avecinan con el otoño.
Así planificaremos unas comidas que aumenten la energía tierra de nuestro cuerpo, con sabores más dulces y colores más amarillos, facilitando el trabajo de nuestros órganos. Evitaremos por supuesto lo que daña especialmente estos órganos. Por ejemplo algunas recomendaciones para adaptar nuestros menús son usar un poco más de fuego y sal en la cocina, menos cantidad de ensaladas y frutas crudas, menos cantidad de aceite crudo que enfría mucho el cuerpo, más compotas dulces de frutas y verduras, dando a nuestros platos un sabor más dulzón con las verduras de la estación. Haremos purés dulces de calabazas y boniatos, guisos de legumbres con castañas dulces y por supuesto el mijo, el rey de los cereales en el verano tardío.
El otoño es la estación que sigue al verano tardío. Las temperaturas bajan bruscamente, comienzan los fríos y las lluvias, aumenta la humedad en el ambiente y las horas de luz disminuyen. Toda la naturaleza se aquieta y empieza a recogerse: muchos árboles pierden sus hojas, las plantas crecen más lentamente, los animales tienen menos actividad, la noche llega antes y con ella la calma.
Si estamos en armonía con el entorno también nosotros empezamos a sentir una mayor necesidad de recogimiento e interiorización. Hay que ir preparando el cuerpo para los fríos más intensos del año, que llegarán con el invierno.
La energía predominante en el ambiente es la Energía Metal, el color es el blanco y el sabor el picante. Los órganos principales de la estación son los pulmones y el intestino grueso.
El objetivo energético del otoño es reforzar y remineralizar el cuerpo, para que pueda resistir bien el cambio a la estación más fría del año.
Algunas de las recomendaciones aquí son dar un toque especial de energía metal a nuestros menús. Con verduras de la estación como los rabanitos y los nabos, que son blancos, y otras verduras de raíces que nos ayudarán a ir cerrando nuestro cuerpo y guardando nuestro calor. Usaremos más cantidad de fuego en los platos, un poco más de condimentos salados y picantes para realzarlos, insistiremos en las algas, y por supuesto daremos prioridad al rey de los cereales en el otoño que es el arroz integral.
El invierno es la estación más fría del año. Toda la naturaleza está en profunda interiorización, es el momento de hibernar de algunas especies animales, las plantas crecen muy lentamente, los árboles de hoja caduca han perdido todas sus hojas. Los días tienen las noches más largas y muy pocas horas de luz. Todo duerme, en apariencia. En realidad hay una profunda actividad, en el interior: las plantas y los animales están reponiendo reservas para la enorme energía que supone la explosión de vida y color que es la primavera.
Si danzamos el baile de la naturaleza esta será la estación del año en que más durmamos, menos ganas tengamos de salir y relacionarnos, nos volvamos más caseros, más en nuestras cosas, en nuestros proyectos, nuestro trabajo y nuestra familia. Es la estación para el recogimiento.
La energía predominante en el invierno es la Energía Agua, el color es el azul marino y el sabor el salado. Nuestros órganos predominantes son los riñones y vejiga junto con el aparato reproductor. Nuestro objetivo energético a conseguir con la cocina es nutrir y remineralizar el cuerpo.
Es el momento de reponer nuestras reservas de nutrientes, de minerales y de grasas, que nos ayudarán a soportar los fríos más intensos del año. Por eso es la estación del año en que más comemos, con más platos densos y calientes. Algunas recomendaciones para adaptar nuestra cocina al invierno es aumentar la cantidad de fuego empleada en cocinar nuestros platos, y la cantidad de sal o condimentos salados. Comer mayor cantidad e algas, usar las verduras de la estación con preferencia las de raíz, que nos calentarán en profundidad y evitar aquellos alimentos que dañan nuestros riñones. El rey de los cereales en esta estación es el trigo sarraceno.
La primavera es la estación del año en la que todo estalla en una explosión de vida exuberante. Las plantas crecen muy rápido cubriendo de verde zonas aparentemente muertas, las flores visten los campos de colorido, los animales salen de su quietud para poblar los campos de bichitos, insectos, animalitos, es la estación de la cría, de la reproducción. Los días se alargan y el frío cesa para dejar paso al sol y sus bondades.
Si estamos en armonía con esta estación sentiremos que también nosotros recuperamos una energía especial, una vitalidad más grande. Tenemos más ganas de salir y divertirnos, hacer la limpieza general de la casa, poner en orden asuntos y nos volvemos más activos.
La energía predominante en la naturaleza es la Energía Árbol, el sabor es el ácido y el color el verde limón. Nuestros órganos más activos son el hígado y la vesícula biliar. El objetivo energético a conseguir con la cocina es activar y depurar el cuerpo.
Es el momento de librarse de esos kilos de más acumulados durante el invierno, aligerar nuestro cuerpo y enfriarlo ligeramente para sentirnos mejor con los calores que empiezan a llegar. Algunas recomendaciones para conseguirlo son cocinar con menos grasas, sal y fuego, aumentar la cantidad de ensaladas frescas en nuestros platos, usar estilos de cocción más dinámicos como los salteados cortos y la plancha. Y por supuesto dar un toque ácido a nuestros platos con hierbas frescas, cítricos, y otros condimentos especiales. Los reyes de los cereales en esta estación son el trigo y la cebada, por su efecto depurativo y enfriante.
Nosotros nos armonizamos con el medio ambiente relajándonos y calmándonos. Seguimos activos, pues los días son largos y la luz y el calor favorecen un ánimo alegre y las ganas de salir y disfrutar del mar y las actividades al aire libre. Sin embargo es un tipo de actividad más distendida. Al mismo tiempo, las frescas noches veraniegas unidas a las vacaciones, se prestan a reuniones y celebraciones, contribuyendo a ese ambiente festivo y relajado del verano.
La energía predominante en la naturaleza es la Energía Fuego. El color del verano es el rojo y el sabor el amargo. Los órganos predominantes en esta estación son el corazón y el intestino delgado. El objetivo energético a conseguir con la cocina es enfriar, abrir y relajar nuestro cuerpo para poder sobrellevar el calor extremo propio de la estación.
Así algunas recomendaciones aquí son usar alimentos más frescos y menos cocinados, con menos sal, menos fuego y más agua. Aumentar la ración de ensalada, usar hierbas aromáticas frescas y más fruta cruda que en la estación es abundante. Disminuir la porción de proteínas de nuestro menú (por hacer las digestiones más pesadas y aportar calor). Por supuesto no olvidarnos de dar un toque amargo a nuestros platos con verduras y condimentos. El rey de los cereales en esta estación es el maíz.
NOTA: Todas las indicaciones apuntadas en esta breve entrada son ampliamente desarrolladas en nuestro curso "Cocina energética y natural estacional". Dónde podrás aprender en detalle las funciones de los nutrientes en el cuerpo, en qué alimentos están los nutrientes de mejor calidad, cómo elaborar menús equilibrados y organizar el menú semanal, y además comprender en detalle las cualidades del yin-yang, cómo adaptar los menús a cada estación, qué verduras y condimentos son propios de cada estación, cuáles son las funciones principales de los órganos predomianantes en cada estación, qué significa en el plano emocional tener los órganos en equilibrio y en desequilibrio ¡y mucho más!

