sábado, 4 de julio de 2009

Raquel - el diagnóstico

En marzo de 2005, fuí a urgencias del hospital Clínica Moncloa de Madrid. Mi ojo derecho estaba caído y no podía abrirlo ni cerrarlo del todo. Durante ese invierno estuve muchas veces resfriada y lo achaqué al cansancio y al último resfriado que aún no se había recuperado del todo. Pero mi madre insistió que antes de hacer el viaje que teníamos planeado a Londres por Semana Santa visitase al médico. En urgencias me hicieron un TAC craneal y me diagnosticaron parálisis facial, me pusieron un tratamiento a base de corticoides durante dos meses, que no mejoró casi nada la situación.

En este mismo periodo de tiempo mi voz empezaba a fallar, empezaba a costarme trabajo hablar y cuando este síntoma aparecía tenía que callar por un tiempo para sentir que mi voz se recuperaba ligeramente. Como mi profesión es profesora de secundaria y estaba haciendo mi primer año en prácticas, achacaba este síntoma al esfuerzo tan enorme que tenemos que hacer los profesores con la voz. En mi caso, al ser mi primer año de trabajo, pensé que mi voz sufría más que otras debido a la falta de práctica y al cansancio y estrés acumulados en los últimos años de mi vida. Asistí al otorrinolaringólogo en varias ocasiones que me diagnosticó faringitis y me dió la baja por unos días. Tras el descanso me encontraba un poco mejor pero al volver al trabajo la voz empezaba a "desgastarse" de nuevo. Se volvía una voz nasal y con un toque gangoso. En abril y mayo algunos días me costaba mucho acabar mis clases. además, la supuesta parálisis facial empeoraba, y mis ojos y boca adquirieron un aspecto raro. Mi sonrisa se iba transformando en una mueca distinta.

Estuve en varias ocasiones más en el otorrinolaringólogo. Lo que ocurría era que cuando asistía al médico, fuera del horario de trabajo, mi voz se había recuperado con el descanso y parecía normal. Así el médico me mandaba medicinas pero no quería darme la baja por un tiempo mayor. Me hicieron tres laringoscopias sin ver alteración ninguna en el funcionamiento de mi garganta. Empecé a tomar distintos medicamentos para la faringitis, incluidos antibióticos, sin obtener mejoría alguna. En junio fui de viaje fin de curso con 50 alumnos de 16-18 años y otra compañera. Este viaje fue agotador (por decir alguna palabra que se encuentre en el diccionario) y ya no podía casi hablar. Ella tuvo que hacer casi todo el trabajo porque mi voz salía a duras penas de mi garganta, era totalmente gangosa y se escuchaba en un susurro.

Tras varias visitas al médico y al ver que mi problema con la voz no mejoraba este me diagnosticó faringitis y afonía y me dijo que me mejoraría durante el verano, otra vez cambió el tratamiento. Había algo extraño porque si dejaba de hablar por un tiempo mi voz "se recuperaba" un poco.

Por otro lado la parálisis facial no mejoraba. Mi cara se volvió más estática, podía sonreír con dificulttad y me costaba comer (masticar, mover la comida con la lengua, tragar). Me daba vergüenza comer con amigos porque en ocasiones la comida se me caía de la boca y no podía comer con la boca cerrada. En el último trimestre del curso busqué un neurólogo en Sevilla y me realizaron dos electromiogramas que mostraron que el nervio óptico no estaba funcionando correctamente. Aumentaron la dosis de corticoides durante dos meses más. Y me dijeron que este problema solía remitir sin complicaciones en el periodo de 2 a 4 meses, sólo tenía que esperar.

En julio fui a Madrid, donde había comprado un piso con mi novio un año y medio antes. Visité a otros especialistas para obtener otras opiniones. El nuevo otorrinolaringólogo me hizo otra laringoscopia y me recetó vacunas por vía oral para tomar durante tres meses. Tomé las vacunas durante todo el verano y al ver que no habían hecho ningún efecto el médico me comentó que estas vacunas podrían ser efectivas a veces a largo plazo (quizás un año o más). En Madrid visité también a otro neurólogo para la parálisis de mi cara. Me dio ánimos diciendo que sólo era cuestión de tiempo y me aconsejó realizar gimnasia facial. Hice esta gimnasia 1h cada día durante todo el verano sin ningún resultado.

Durante ese verano los síntomas empeoraron, en agosto no podía hablar, mi voz era muy débil y no se entendía, me pasé más de un mes escribiendo en una pequeña libreta para comunicarme con los demás. Me costaba un esfuerzo enorme sacarla. En Madrid fui a un logopeda, que determinó que era problema de que no sabía utilizar mis cuerdas vocales. Asistí a sesiones de logopedia que no mejoraron mi estado. En septiembre no pude incorporarme a mi trabajo. Me sentía muy triste, todos los médicos insistían en que era cuestión de tiempo mi mejoría pero la realidad era que cada vez estaba peor. Tenía dificultades para hablar, masticar, tragar, sonreír, abrir o cerrar del todo los ojos. En muchas ocasiones lloraba de impotencia porque nadie parecía ver mi empeoramiento. Además me sentía muy cansada, quería hacerme pruebas para la anemia.

En septiembre se casó una de mis hermanas. El día de su boda mi cara estaba extraña, como desfigurada. Muchos de mis familiares y amigos se quedaron preocupados con mi expresión. Recuerdo a una amiga de mi hermana que me preguntó muchas veces ¿te encuentras bien? ¿estás cansada?. Apenas pude comer en la cena. Suponía que no sería bueno para mi el vino y ni lo probé. Ese día mi madre supo que era algo más que una parálisis facial lo que me estaba ocurriendo, intuyó que era algo serio y que yo necesitaba ayuda. Recuerdo como al día siguiente me llamó y me dijo "Raquel, no te preocupes más, vamos a buscar y a encontrar qué es lo que tienes de verdad. Yo te voy a ayudar y voy a hacer contigo todo el camino, ya no vas a estar sola."

Mi madre tuvo la intuición de que todos mis síntomas podrían estar relacionados. En Sevilla busqué otro otorrinolaringólogo y le comentamos esta intuición. Hizo otra laringoscopia y nos dijo que todos mis síntomas podrían ser la consecuencia de un problema neurológico. Buscamos otro neurólogo (pues el primero insistía en la parálisis facial) y me hicieron las pruebas de la miastenia gravis: TAC de torax y cuello (para buscar un posible timoma), análisis de sangre con anticuerpos de acetilcolina y antimusk liso, electromiograma en los músculos de la cara. Las pruebas mostraron la existencia de anticuerpos de acetilcolina en mi sangre por valor de 10nmol/l (y con el tiempo llegaron a 35nmol/l), cuando el valor de referencia de normalidad se encuentra entre 0.2-0.4nmol/l. Diez meses después de los primeros síntomas tuve mi diagnóstico.

Mi neurólogo fue muy brusco al darme la noticia de mi diagnóstico. Me sentenció diciendo que tendría por unos 5 o 6 años calidad de vida. Que durante estos años podría trabajar y que el tratamiento inicial era con mestinón. Pero que luego la medicina iría perdiendo efecto con el tiempoa la vez que la enfermedad iría progresando y que tendríamos que recurrir a tratamientos más agresivos con inmunosupresores, con plasmaféresis, con corticoides. Mi médico me recetó mestinón y me dijo que en un mes o dos podría volver a mi trabajo.

No sabía nada de la miastenia gravis. Lo poco que me atreví a leer en internet me asustaba tanto que me bloqueé pero me agarraba a las palabras de mi neurólogo sobre que la miastenia gravis no es una enfermedad tan grave y que con el tratamiento se puede hacer una vida totalmente normal al menos hasta que vaya progresando. Me hacía ilusión poder hablar y sonreír de nuevo y trataba de no pensar mucho en el futuro pero me desilusioné enormemente cuando comprobé que el mestinón no borraba mis síntomas, sólo los suavizaba un poco. Aunque me ayudaba seguía con dificultades para hablar, masticar, tragar, sonreír y mi falta de vitalidad era cada vez mayor. Los meses pasaban y mi ilusión de incorporarme al trabajo se iba desvaneciendo poco a poco.

A pesar de no tener timoma mi neurólogo me aconsejo una timectomía. Me comentó que la timectomía consiste en "quitar un pellejito que no sirve para nada y que está liberando toxinas" que "la operación es muy sencilla y no tiene inconvenientes" y que "en muchos casos las personas mejoran o incluso se curan". Visitamos al cirujano que nos recomendó. El cirujano confirmó su versión de "se quita el pellejito y vuelves a hacer una vida normal". Según ellos los efectos de la operación se harían sentir enseguida, y en pocas semanas podría incorporarme a mi trabajo.

Me daba pánico la operación. Mi madre y yo empezamos a leer todo cuanto pudimos sobre los pros y los contras de la timectomía, en internet y preguntando a otros neurólogos. Yo no me sentía preparada. Encontramos opiniones diferentes: a través de la asociación de miastenia de España nos informaron de que los efectos de la operación pueden tardar en dejarse ver de tres a cinco años. Además como toda operación supone ciertos riesgos. El timo (o "pellejito" según mi primer neurólogo) está en una zona delicada dentro de la caja torácica y es una glándula del sistema inmunitario. Encontramos que mucha gente operada como mi amiga Loreto y mi amigo Jesús María no se han beneficiado en nada de sus supuestos efectos y en ambos casos y tras la operación sus miastenias empeoraron enormemente. En el caso de Loreto empezó a sentir crisis respiratorias y en en caso de Jesús María su miastenia se generalizó. Claro que decir que fue causado por la operación de timectomía es un paso que yo no debería dar porque no puedo demostrarlo científicamente y según sus médicos este hecho no tuvo nada que ver. Hay una gran controversia en torno a este tratamiento para personas que como yo no tienen timoma. No hay una demostración muy clara de sus beneficios. Tenía mucho miedo. Mi neurólogo me presionaba y yo me sentía muy débil. Empecé a adelgazar y a tener depresión.

Me sentía culpable, culpable de tener miedo y no poder dar el paso de operarme, que según mi neurólogo era la solución definitiva. Según este médico yo era la que estaba complicando demasiado la situación y eran mis problemas psicológicos los que no me estaban permitiendo hacer una vida normal. Empecé a asistir a sesiones de psicoterapia y a tomar medicación para la depresión.

Mi familia sufría por mí y yo no acababa de creerme que todo esto me estuviera sucediendo. Justo cuando acababa de conseguir lo que tantos años atrás había soñado, justo cuando disfrutaba del trabajo, de la situación económica y de la situación personal por la que tanto había trabajado. Y sólo con 32 años, en lo mejor de mi vida y de mi juventud.

Entonces mi madre empezó a buscar algo que pudiera ayudarme, lo que fuese. Aprendió a manejar el internet y buscaba en el área de la alimentación, de las terapias alternativas. Estaba dispuesta a llevarme a los mejores especialistas de España y del extranjero. Y entonces empecé un tratamiento con acupuntura (con tres sesiones a la semana) y otro tratamiento con macrobiótica. Estos tratamientos y cómo me han ayudado los cuento en la cuarta parte de este testimonio (mi vida actual y tratamientos).

Unos meses más tarde, sobre enero de 2006, al año y medio de su comienzo, mi miastenia se generalizó. En sólo dos semanas empecé a sentir que mis manos y mis brazos perdían fuerza, mis piernas, mis dedos, mi vitalidad era muy baja y me costaba un esfuerzo tremendo hacer pequeñas cosas como peinarme, lavarme los dientes o vestirme, abrir la puerta de mi casa, coger objetos... Esta fue mi peor etapa. Mi marido trabajaba en Madrid y yo estaba en Sevilla, así que mi madre me sugirió ir a vivir con ella porque necesitaba ayuda en mi vida cotidiana. Mi madre cuidó de mi por más de un año, encargándose de todo: lavaba, hacía la comida, hacía la limpieza de la casa, compraba las medicinas, todo. Mis situación entonces era:

  • Debilidad extrema, falta de vitalidad extrema. Sólo hacer un paseo de 15min diarios me resultaba extenuante. Necesitaba de 2 a 3 siestas durante el día para recuperar mi cansancio. Algunas cosas me robaban mucha energía y acentuaban mi cansancio tan acusado: estar cerca de un ordenador más de 20min me dejaba exhausta, o de la televisión, el uso del teléfono móvil, estar en un ambiente artificial como un centro comercial o algunas tiendas con luces fluorescentes, usar joyas o adornos (ni unos pequeños pendientes), dormir en un colchón de muelles. Evitaba todas estas situaciones.
  • Falta de fuerza muscular en extremidades y manos. Me costaba mover los dedos para escribir en el ordenador, para coger un lápiz o los cubiertos de comer, no podía abrir una puerta con llave, no podía coger peso (ni siquiera un bolso). No podía levantar los brazos ni las piernas, me costaba subir escaleras.
  • Falta de fuerza muscular en los músculos de la cara. Dificultad grande para abrir o cerrrar los ojos completamente, con visión doble en algunas ocasiones, para masticar y tragar (tardaba a veces más de 1 hora y media en comer y otras tenía que comer sólo purés), imposibilidad de reír o sonreír (mi cara siempre estaba estática), a veces imposibilidad de hablar. Durante un año y medio no tuve sonrisa para agradecer a las personas que me cuidaron con tanto amor y esmero todo lo que estaban haciendo por mí. Esto era lo que me resultaba más duro de llevar.
  • Emocionalmente tenía muchos altos y bajos. En momentos en que los síntomas eran más agudos mi ansiedad crecía proporcionalmente. Cada día era una sorpresa porque quizás ese día no podía escribir o hablar y al otro sí. Me costaba subir escaleras, caminar, levantar los brazos o coger algún objeto y tardaba mucho tiempo en comer. Tenía que hacer descansos en medio de la comida porque en varias ocasiones me atraganté con un riesgo alto de asfixia (pues no era capaz de toser con normalidad). Parecía que en situaciones "inofensivas" había muchos peligros para mí. Yo soy una mujer alegre pero aunque quisiera expresarlo no podía sonreír. No os podéis imaginar el aislamiento que de sentía. No podía casi relacionarme y de alguna manera no era capaz de aceptar todo lo que estaba sucediendo en mi vida.

Teníamos la esperanza de que con la acupuntura y la macrobiótica mi vida mejoraría y eso fue lo que nos mantuvo a flote en ese tiempo tan difícil. Empecé a trabajar con visualizaciones de mi cuerpo sanando y de mi misma haciendo una vida con salud y felicidad . estas imágenes me daban mucha fuerza. La esperanza nos salvó cuando no contábamos con otros recursos. Me organicé lo que yo llamo una "vida curativa", adaptada a mi situación de entonces y pensada para ayudar a mi cuerpo a recuperar la salud. Pero esta etapa y cómo todas estas terapias han mejorado mi vida lo cuento con más detalle en la cuarta parte de esta historia.

viernes, 3 de julio de 2009

Raquel - Vida anterior

Hola mi nombre es Raquel y ahora tengo 36 años. Me he decidido a contar mi historia por si sirve de inspiración a otros, que como yo se encuentren en la búsqueda de una mejoría de su calidad de vida. Mi intención no es contar penas, sino de alguna manera compartir el camino de crecimiento personal que empecé hace ahora cuatro años y medio. Como la historia tiene muchos detalles la he dividido en varios capítulos, para que sea más fácil leerla. Y este es el primero, en el que voy a contaros cómo era mi vida hasta el comienzo de mi enfermedad: miastenia gravis, que empezó a manifestarse en marzo de 2005 cuando tenía 31 años.

Me defino como una persona muy alegre y vital, positiva y soñadora, muy trabajadora y responsable. Me gusta mucho viajar, leer y estar con los amigos, también soy familiar y cariñosa. Tengo cuatro hermanos y mi infancia fue feliz. Estudié en Sevilla ingeniería informática y cuando terminé estuve trabajando para varias empresas del sector en Sevilla, Barcelona y Madrid (donde viví cuatro años). Fueron unos años divertidos y de muchas experiencias, viajé mucho e hice muchos amigos. Me sentía como un pájaro libre después de los años que había pasado estudiando en la universidad. Mi carrera de ingeniería me había dejado poco tiempo libre, incluso en verano, así que todo lo que estaba descubriendo era nuevo y fascinante para mí. Sentía que tenía la vida por delante, y además estaba contenta con mi nueva independencia, con mi trabajo y con mi nueva ciudad. Me sentía afortunada pero mi sueño más grande era trabajar como profesora en un instituto así que durante varios años trabajé y estudié oposiciones al mismo tiempo.

En este tiempo conocí al que ahora es mi marido, en Madrid. Entonces vivía en un piso alquilado y él también. Quedábamos pequeños ratitos en la semana, aprovechando los descansos de mis estudios. Estos años fueron duros y un poco estresantes porque después del trabajo estudiaba hasta la madrugada e incluso aprovechaba los trayectos del metro y los fines de semana para ir avanzando en el temario. Tenía mi vida muy organizada en todos los aspectos, mis horarios programados me delimitaban mi tiempo de estudio, de ocio, de deporte, de amigos. La verdad es que fue duro en un aspecto pero la ilusión con la que viví mi preparación para poder trabajar de profesora no la cambio por nada. También fue un tiempo de sueños y de proyectos. Me presenté dos veces a la oposición de secundaria (más de tres años de preparación) hasta que conseguí mi plaza ¡Nunca olvidaré el día que supe que iba a ser profesora! Era mi gran sueño...

Y en el año escolar 2004-2005 hice mi año de prácticas en un instituto de secundaria de Sevilla como profesora de informática. Estaba ilusionada y muy contenta. Nunca en mi vida he trabajado tanto, me entregué a mis alumnos y cada día preparaba actividades y juegos para ellos, intentando ser la mejor profesora que podía a pesar de mi inexperiencia, con toda mi energía e ilusión. Me encantaba mi trabajo. Fue difícil pero también muy motivador, mis alumnos me enseñaron muchísimo. Preparé todas mis asignaturas desde la nada elaborando exámenes, temas, ejercicios, llevé el mantenimiento y la gestión del aula de informática del centro, organicé un curso para 30 profesores de diseño de páginas web y por último me llevé a 50 alumnos de 16 años al viaje de fin de curso. Trabajaba incluso los fines de semana.. Fue un año agotador pero era tanto lo que había soñado este trabajo y tantas las ideas que tenía que quería apuntarme a todo, quería aprender más y más. En las encuestas que pasé al final del curso a mis alumnos para la evaluación de mi trabajo me dejaron cariñosas muestras de afecto y valoraron positivamente el esfuerzo que había invertido en ellos. No podía ser más feliz.

Pero ese año empezaba a sentirme muy cansada. Durante el invierno cogí varias gripes, y muchos resfriados, empezaba a tener frecuentes dolores de cabeza, tos, dificultad para descansar bien por las noches, infección de orina, infección de muelas... Estuve varias veces de baja por faringitis y afonía. Y en el último trimestre del curso empecé a tener unos síntomas más extraños, que achacaba al agotamiento y al esfuerzo realizado en mi trabajo y al estrés de los últimos años. Mi voz empezaba a volverse "gangosa", más difícil de entender, y me costaba trabajo hablar. Además empecé a notar que mi lengua no manejaba con facilidad los alimentos en la boca, y mi sonrisa se quedaba más pequeña, como si no pudiera sonreír del todo, también mis ojo derecho estaba más caído haciendo en mi cara una mueca asimétrica.

Acabé el curso a duras penas, no quería darme de baja porque sabía que aunque mandasen un sustituto yo era la única persona que podía evaluar el trabajo de todo el año de mis alumnos, era la única que los conocía uno a uno. Así que aguanté el tirón, haciendo algunas clases escritas en la pizarra y explicando un poco menos de teoría. Me sentía muy cansada y sospechaba que podía tener anemia o algo así.

Tardamos muchos meses en descubrir que padecía una miastenia gravis. Fueron meses de mucha preocupación, también de angustia al ver que mi estado empeoraba progresivamente y ningún médico acertaba con el tratamiento para mi recuperación. La verdad es que cuando tuve el diagnóstico sentí un gran alivio pues los meses anteriores fueron muy difíciles para mí. Alivio por un lado y miedo por otro cuando empecé a comprender qué es la miastenia gravis. Todo este camino lo cuento en la segunda parte de esta historia.

miércoles, 1 de julio de 2009

Endulzantes para todos.

El siguiente artículo, publicado en el número 37 de la revista "Actualidad Ecológica" de la asociación andaluza CAAE, y escrito por nuestra consultora macrobiótica Mati Navas Fernández, explica las opciones de endulzantes naturales alternativas al azúcar y otros endulzantes químicos que tanto daño hacen en nuestra salud.

Ver ARTÍCULO.

Espero que les guste.

Aceites saludables y ecológicos.

El siguiente artículo, publicado en el número 36 de la revista "Actualidad Ecológica" de la asociación andaluza CAAE, y escrito por nuestra consultora macrobiótica Mati Navas, aborda el tema de las características más importantes a saber a la hora de elegir aceites de buena calidad.

ver ARTÍCULO.

Espero que les guste.

Las legumbres y otras proteínas vegetales.

El siguiente artículo, publicado en el número 35 de la revista "Actualidad Ecológica" de la asociación andaluza CAAE, y escrito por nuestra consultora macrobiótica Mati Navas Fernández, explica las diferentes opciones vegetales que tenemos a la hora de cubrir nuestras necesidades protéicas en nuestra comida diaria.

ver ARTÍCULO.

Espero que les guste.

Verduras ecológicas: potencial de bienestar.

El siguiente artículo, publicado enel nº34 la revista "Actualidad Ecológica" de la asociación andaluza CAAE, y escrito por nuestra consultora macrobiótica Mati Navas Fernández, aborda el tema de la importancia de consumir verduras ecológicas de calidad.

Ver artículo AQUÍ.

Espero que les guste.

Los cereales integrales y la salud.

El siguiente artículo publicado en el número 33 de la revista "Actualidad Ecológica" de la asociación andaluza CAAE, nuestra consultora macrobiótica, Mati Navas Fernández, expone manera clara los beneficios de incorporar a nuestra dieta los cereales integrales.

Ver ARTÍCULO.

Espero que les guste.

domingo, 14 de junio de 2009

Tarta de algarroba y cacao

Ingredientes para 4 - 6 personas: 1 vaso de crema de cereales de desayuno (o leche de arroz y arrurruz), 2 pedacitos de vainilla en rama o una puntita de vainilla en polvo, 2 cucharadas de crema de avellanas, miel de arroz, 1 vaso de leche de arroz o avena, 6 u 8 orejones, 1 naranja, 3 cucharaditas colmadas de agar-agar, 2 cucharadas de harina de algarroba y 1 de cacao. Galletas para la base de la tarta.

  • Cocer la leche de arroz con la vainilla, los orejones partidos en pedacitos, la crema de avellanas, la peladura de naranja, la algarroba, el cacao y el agar-agar hasta que se éste se disuelva bien (unos 10 min).
  • Mezclar con la crema de cereales para desayuno y batir bien todos los ingredientes, hasta obtener un puré de consistencia ni muy espesa ni muy líquida.
  • Endulzar al gusto con miel de arroz y añadir más ralladura de naranja, esta vez muy finita.
  • Verter sobre un molde donde previamente se han colocado galletas en el fondo, un poco mojadas con el zumo de la naranja para evitar que suban a la superficie.
  • Esperar que se enfríe y tome la consistencia de tarta cremosa.
  • Decorar al gusto: extender miel de arroz en la superficie y colocar algunas rodajitas de naranja, y algunos trocitos de frutos secos.

lunes, 4 de mayo de 2009

Taller de Postres Sanos que ¡No Engordan!

Taller de Postres Sanos que ¡No Engordan!


Te enseñamos cómo cocinar con endulzantes naturales (que no engordan) para poder disfrutar de deliciosos postres caseros, fáciles de elaborar y adecuados para toda la familia. La mejor alternativa al azúcar y todos los endulzantes químicos artificiales.

En este taller os daremos a conocer en el plano teórico las ventajas de los endulzantes naturales y se cocinarán una serie de postres que luego degustarán los alumnos. Incluye además un cuadernillo con las recetas realizadas y bibliografía para seguir aprendiendo.

¡Anímate a venir e incorporar hábitos saludables en tu alimentación!



Lugar: "La Crisálida, Instituto Macrobiótico".
c/La Pinta, bloque 56, portal 2, piso 104. Ciudad Expo, Mairena del Aljarafe.
(Junto al metro).

Inscripción: info.lacrisalida@gmail.com / Mati: 651369713 - 954188197
(Es necesario hacer una reserva de plaza con unos días de antelación).

Este taller tendrá lugar en varias fechas, para poder cubrir la demanda de solicitudes que hemos recibido:
Fecha1 : 13 de junio de 10'30h a 13'30h.
Fecha2: 26 de junio de 18h a 21h.

Precio: 30€.



domingo, 19 de abril de 2009

¿Es necesaria una depuración a base de arroz integral antes de empezar a practicar la macrobiótica?

¿Es necesaria una depuración a base de sólo arroz integral antes de comenzar a practicar la dieta macrobiótica?

La dieta macrobiótica es en si una dieta que ayuda al cuerpo a eliminar el exceso y equilibra el cuerpo en su conjunto (por ejemplo regulando el colesterol, los niveles de glucosa en la sangre, regenerando la flora intestinal entre otras cosas). La persona que empieza a practicar la macrobiótica realiza una depuración de forma natural por eso no aconsejamos practicar dietas extremas como comer sólo arroz integral.

Sólo en casos de personas con problemas de salud hay que recurrir a veces a dietas más rigurosas, pero siempre siempre supervisados por un asesor macrobiótico experimentado y por supuesto por su médico especialista. Un saludo. 

martes, 7 de abril de 2009

Taller de Jabones Ecológicos y Artesanales

Taller de Jabones Ecológicos y Artesanales

Aprende a hacer tus propios jabones con ingredientes naturales, para beneficio de tu salud y del medio ambiente:


Jabones tradicionales, de calidad, con recetas fáciles y rápidas.
Jabón líquido de aloe vera, lavanda, etc.
Jabón para la lavadora, la vajilla, etc.
Jabones con glicerina, sanos y decorativos.


En colaboración con "La Crisálida, Instituto Macrobiótico".
Más información aquí

jueves, 26 de marzo de 2009

CONFERENCIA GRATUITA

"Alimentación y salud infantil"


Lugar: "La Crisálida, Instituto Macrobiótico". 
c/La Pinta nº56, portal 2, planta 1ª piso 104. 
Ciudad Expo, Mairena del Aljarafe, Sevilla.

Fecha y hora: día 17 de abril a las 20h.

Ponente: Mati Navas Fernández.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Personalidad de los estilos de cocción

PERSONALIDAD DE LOS ESTILOS DE COCCIÓN.


La cocina energética enseña a manejar el efecto en nuestra energía que producen los alimentos así como a modificarlo con los distintos estilos de cocción. Necesitamos distinas cualidades de vibración y por eso insistimos en que la dieta debe ser muy variada, tanto en sus ingredientes como en su forma de preparación. A continuación ofrecemos una lista con los estilos de cocción y un breve detalle de su efecto energético:



EFECTO YIN: Vibración y efecto rápido, volátil, superficial, enfría, disipa, expande, abre… menos tiempo, menos llama, menos presión, menos sal, más agua.


1. Crudo y licuado: enfría, dispersa, energía superficial, sin llama.


2. Germinado: energía activa de apertura, depuración ligera. Enfría, sin llama.


3. Macerado: energía de apertura, textura crujiente, relaja a las personas muy yang. Efecto superficial. Sin llama.


4. Prensado: Enfría, textura crujiente, con sabor más dulce y menos contenido de agua que crudo. Energía ligera, de apertura con efecto superficial. Sin llama.


5. Pickles cortos caseros: Regenera la flora intestinal. Efecto ligero, superficial, aligeran y relajan el hígado. Sin llama.


6. Escaldado: ligero, refrescante, crujiente, efecto activo y superficial. Llama alta sin tapa, tiempo de cocción: unos segundos. Utilizar cazuelas de acero inoxidable.


7. Hervido: Ligero, refrescante, crujiente, efecto activo y superficial. Llama alta, sin tapa, tiempo de cocción: 3 a 5 minutos. Utilizar acero inoxidable.


8. Salteado corto con agua: Ligero, sabor dulce, efecto activo, dinámico, superficial, calienta ligeramente. Llama alta, sin tapa, tiempo de cocción: 5 a 10 minutos.


9. Plancha: Ligero, sabor dulce, efecto activo, dinámico, superficial, caliente ligeramente. Llama alta, sin tapa, tiempo de cocción: de 3 a 7 minutos.


10. Vapor: Ligero, efecto superficial, calma, relaja, centra y estabiliza, realza el sabor dulce. Llama media-baja, con tapa, tiempo de cocción: de 7 a 10 minutos.


11. Frito: Calienta interiormente, satisface, nutre, activa, estimula, crea dinamismo. Depende de qué alimento se fría, su efecto será más superficial (verduras) o más profundo (pescado). Llama media, sin tapa, tiempo de cocción: de 3 a 5 minutos.


12. Estofado: Centra, estabiliza, calienta por dentro, realza el sabor dulce de las verduras de raíz y redondas, nutre y satisface, refuerza si se utilizan algas, efecto más interior y profundo. Nutre el plexo solar y relaja. Llama media-baja, con tapa, tiempo de cocción: de 30 minutos a 1 hora (y más). Utilizar acero inoxidable o hierro fundido.


13. Presión: Energía concentrada, refuerza, calienta, para condiciones YIN. Es recomendable usarlo para obtener los efectos descritos, en vez de utilizarlo para ahorrar tiempo. Llama media-baja, con tapa, tiempo de cocción: dependerá del ingrediente a cocinar.


14. Salteado largo: dulce intenso, nutre, calienta, refuerza, calma, centra y satisface. Más saludable que los fritos. Llama baja, con tapa, tiempo de cocción: de 30 a 45 minutos.


15. Horno con agua: calienta interiormente, contrae, intensifica el sabor dulce de las verduras, efecto más estático y denso.


16. Horno seco: calienta interiormente, contrae, intensifica el sabor dulce de las verduras, efecto más estático, denso y seco. Llama media, tiempo de cocción: dependerá del ingrediente.


17. Barbacoa: concentra, contrae, consistencia seca, calienta en profundidad. Energía más dinámica que el horno, pero todavía actuando interiormente en el cuerpo.


18. Ahumado: se utiliza en pocas cantidades, especialmente se usa el tofu o el pescado. Efecto profundo, calienta, tensa, concentra y densa.


19. Pickles largos: fermentados largos de varios meses o años, como miso, salsa de soja o ciruelas umeboshi. Efecto muy yang, por lo que deben usarse como condimento en pocas cantidades.


EFECTO YANG: Vibración y efecto lento, profundo, de tensar, cerrar, acumular interior, caliente… Más tiempo, más llama, más presión, más sal, menos agua.

(Fuente: "La Alquimia en la cocina", de Montse Bradford)

Productos transgénicos - Guía Roja y Verde de marcas comerciales.

La organización GREENPEACE tiene en su web información sobre las marcas de productos de alimentación que incluyen ingredientes transgénicos. En el siguiente enlace podéis descargar la Guía Roja y Verde de alimentos transgénicos:

Guía Roja y Verde de productos transgénicos.

Es increible comprobar como marcas comerciales de reconocido prestigio como NESTLÉ trabajan con alimentos modificados genéticamente con regularidad. Llamamos la atención de todos nuestros lectores para que actúen como consumidores responsables a favor de su salud y la de nuestro planeta. Un saludo.

Transgenicos en España - Nota de prensa

27 de noviembre de 2008

El Gobierno quiere ocultar los impactos de los transgénicos en España

Documentos filtrados muestran que se quiere evitar investigarlos

El Gobierno español intenta bloquear en las instituciones europeas la investigación de los impactos socioeconómicos de los transgénicos. El único país europeo que cultiva transgénicos a gran escala no quiere que se evalúen sus impactos, como muestran documentos filtrados hoy mismo de la Comisión Europea. Al mismo tiempo, PSOE y PP rechazaron ayer una Proposición No de Ley para declarar España como territorio libre de transgénicos. Amigos de la Tierra, Greenpeace y la organización agraria COAG denuncian la actitud de un Gobierno que apoya estos cultivos pese a sus demostrados impactos ambientales, sociales y sobre la salud.

La Unión Europea, a iniciativa de la Presidencia Francesa, está revisando el proceso para evaluar los riesgos de la introducción de cultivos y alimentos transgénicos. En el seno de estas discusiones, el Gobierno español intenta bloquear la evaluación de los riesgos socioeconómicos. De los 27 estados miembros de la Unión, es España el único país que los cultiva a gran escala.

Andoni Garcia, miembro de la ejecutiva de COAG afirmó: "No podemos tolerar que el Gobierno intente que los impactos para la sociedad y para la economía agraria sean obviados en el proceso de aprobación de transgénicos".

España cultivó en 2008 más de 80.000 hectáreas de un maíz transgénico; éste ha sido prohibido en varios países de la UE, basándose en evidencias científicas que muestran sus impactos ambientales, la imposibilidad de proteger a la agricultura ecológica y convencional de la contaminación y la falta de estudios sobre sus impactos sobre la salud.

Cabe recordar que lo que la UE pretende es incorporar también al proceso de aprobación los beneficios de los transgénicos. Juan Felipe Carrasco, responsable de la campaña de los transgénicos de Greenpeace ha afirmado: "Que el Gobierno del único país que cultiva transgénicos en Europa quiera ocultar sus impactos da mucho que pensar sobre lo que se quiere ocultar.".Añadió: "¿No será que el Gobierno Español, contrariamente a lo que afirma por todos los medios a su alcance, sabe perfectamente que no puede demostrar ningún beneficio de estos cultivos en el único Estado de la UE que los cultiva a gran escala?".

De forma paralela, PSOE y PP bloquearon ayer en el Congreso una iniciativa para declarar España como territorio libre de transgénicos, evidenciando su apoyo a las multinacionales que dominan este sector.

David Sánchez, responsable de agricultura y alimentación de Amigos de la Tierra añadió: "Es bochornoso que además de ocultar a la UE los graves impactos de los transgénicos y la falta total de beneficios, se defienda su cultivo en España en contra de la opinión mayoritaria de la sociedad".

Para más información:

Teresa Rodríguez, Prensa de Amigos de la Tierra: 680 936 327 – 913069900

Marta San Román, Prensa de Greenpeace: 91 444 14 00 - 680 40 06 45

Rubén Villanueva, Prensa COAG: 91.534.63.91- 629.16.46.12

David Sánchez Carpio, Responsable del Área de Agricultura y Alimentación de Amigos de la Tierra, 913069921 – 691471389

Juan-Felipe Carrasco, responsable de la campaña de Transgénicos de Greenpeace, 914 441 400

Andoni García, responsable de Seguridad Alimentaria y Medio Ambiente la ejecutiva de COAG, 636.45.15.69

martes, 10 de marzo de 2009

Ensalada macerada con zumo de naranja y alga arame

Ingredientes: zanahorias, remolacha y nabo cortados en finos palillos, alga arame remojada durante 1o min, zumo de naranja y limón, ralladura de naranja y limón, y salsa de soja.

  • Se maceran todos los ingredientes durante 6-8 horas o más.
  • Servir a temperatura ambiente con un poco de ralladura de naranja espolvoreada.
NOTA: la cantidad de alga arame debe ser muy pequeña en comparación con el resto de verduras.

Torta campera de polenta

Ingredientes: (6-8 personas) - 1 vaso de polenta (25oml), verduras variadas: cebolla, zanahoria, brocoli, pimiento rojo y champiñones, aceite de oliva, salsa de soja, orégano y sal marina.

  • Se hierven 4 partes de agua con un poco de sal y se vierte la polenta removiendo bien para que no se agrume. Cocer a fuego mínimo durante 20-30 min.
  • En una sartén con 2 cucharaditas de aceite se saltean cebolla y pimiento rojo cortados en cuadraditos y zanahoria cortada en pequeñas rodajas, junto con el orégano y un poco de sal,durante 5 min a fuego fuerte removiendo vigorosamente (Añadimos pequeños chorros de agua si las verduras se secan). Luego añadimos los champiñones cortados en láminas y el brócoli en flores y salteamos 5 min más. Añadimos un chorrito de salsa de soja para realzar el sabor.
  • Mezclamos bien la polenta con las verduras y lo vertemos en un molde para que tome su forma al enfriarse.
  • Servir del tiempo y cortar en trozos cuadrados a modo de "tortilla".

Tarta de limón "Los seises"

Ingredientes: (6-8 personas) cuscús integral, uvas pasas, zumo de manzana, manzanas, limón, sirope de arroz, kuzu u otro espesante natural (arrowroot, maicena), agar-agar en escamas, vainilla en rama, almendras tostadas y sal marina.

  • Cocer 1 vaso de cuscús integral con 2 vasos de zumo de manzana, 1/2 de uvas pasas previamente remojadas y una pizca minúscula de sal marina, durante 5 min a fuego mínimo o hasta que se consuma el líquido. Al final añadir sirope de arroz si se desea más dulce.
  • Extender el cuscús en la base de un molde de tarta y aplastarlo bien para que quede compacto.
  • Cocer en 2 vasos de zumo de manzana unas 6-8 manzanas con una pizca de sal marina y unos pedacitos de vainilla en rama (o de otro tipo), durante 5 min y pasar por la batidora hasta conseguir un puré que debe tener cierta consistencia (no debe quedar muy líquido). Entonces medimos la cantidad de puré de manzana y volvemos a cocerlo con 2 cucharadas de agar-agar por litro de puré, durante 10 min o hasta que se disuelva bien el agar.
  • Al puré de manzana le añadimos la ralladura de 1 limón y un poco de su zumo hasta conseguir el toque justo.
  • Colocamos el puré sobre la base de cuscús y esperamos que se solidifique (unas 2h).
  • Para la decoración de la tarta hacemos un "caramelo espeso" con sirope de arroz diluido en agua y un poco de kuzu bien disuelto y lo hervimos removiendo bien hasta que se torne de color transparente. Entonces aliñamos este caramelo con un poco de zumo de limón y lo extendemos sobre la tarta enfriada. Decoramos con unas rodajitas de limón y unos trocitos de almendra tostada y picada.
NOTA: podéis experimentar esta tarta con otros ingredientes como calabaza, peras etc. Y adornar con coco, nueces, semillas de sésamo, chocolate en polvo, y más...

jueves, 19 de febrero de 2009

Tarta de moka

Ingredientes: (6-8 personas) - 1 litro de bebida de avena, 2 cucharas de agar-agar, 1 cuchara de kuzu o arrowroot, 6 trocitos de vainilla en rama, 1 cucharada de crema de avellanas, 3 cucharas de miel de arroz, 1 cuchara rasa de café yanoh, 1 cuchara rasa de harina de algarroba, 1 ramita de canela en rama, ralladura fina de 1 naranja y galletas para la base de la tarta.
Para la decoración: coco rallado, frutos secos y rodajitas finas de naranja.

  • Cocer la bebida de arroz, junto con la vainilla, la canela en rama, la crema de avellanas bien disuelta en el líquido, la harina de algarroba, y el agar-agar durante 10 min (o hasta que el agar-agar se deshaga).
  • Diluir un poco de kuzu o arrowroot en un poco de agua fría y añadir, revolviendo suavemente hasta que se espese ligeramente la cocción.
  • Añadir miel de arroz y café yanoh al gusto.
  • Añadir la ralladura de naranja cortada muy fina.
  • Colocar en una molde de tarta una base de galletas y verter el líquido de la cocción suavemente, para evitar que las galletas suban a la superficie. Esperar hasta que la tarta se solidifique tomando una consistencia de flan.
  • Decorar con coco rallado, nueces tostadas y picadas, rodajitas de naranja o lo que más te guste.

Entrevista - Lo que dicen de la macrobiótica -

ENTREVISTA "LO QUE DICEN DE LA MACROBIÓTICA"


Mi nombre es Eloísa Muñoz y soy una estudiante de nutrición en la universidad de Sevilla. Buscaba información en internet para realizar un trabajo sobre macrobiótica cuando encontré este sitio que despertó mi curiosidad y ganas de aprender. Fue así como contacté a Raquel que accedió a contestar mis preguntas y así elaboramos juntas esta entrevista que hemos titulado "Lo que dicen de la macrobiótica" y que aborda muchos de los tópicos que todos tenemos sobre esta disciplina. Espero que la disfruten.


P- Hola Raquel, muchas gracias por dedicarme tu tiempo. Me gustaría saber cómo empezaste a practicar la dieta macrobiótica.


R- Hola Eloísa, es un placer para mi hacer esta entrevista, espero contestar bien todas tus preguntas. Bien, empecé a practicar la macrobiótica hace cerca de tres años. Quería mejorar mi salud pues me diagnosticaron una enfermedad neuromuscular crónica cuyo tratamiento en la medicina alopática era sólo sintomático. El médico que lo hizo me dijo que tendría calidad de vida sólo por 6 o 7 años. Mi madre “se leyó internet” buscando algo relacionado con la alimentación para poder actuar desde ese campo. Entonces contactó con el director del Instituto Macrobiótico de Portugal, Francisco Varatojo, con el que tuve una consulta y empecé el tratamiento. Y ahí comenzó mi aprendizaje en esta área, que supuso un descubrimiento de tal magnitud que me hizo enamorarme de esta filosofía a la que debo mi salud y mi vida. Me abrió los ojos a una comprensión del mundo y de la salud que nunca había sospechado. Estoy muy agradecida.


P- Ahora me gustaría preguntarte algunas cosas sobre la dieta macrobiótica. Se dice de la macrobiótica que se evitan todo tipo de carnes, productos lácteos y no es muy común entre sus seguidores el consumo de suplementos vitamínicos, por lo que parece que no se cubren las necesidades nutricionales básicas. ¿Qué opinas de esto?


R- En la macrobiótica no hay alimentos prohibidos, esto significa que no hay ningún alimento que se evite totalmente si uno no quiere. En nuestra sociedad se tiene la falsa creencia de que el aporte proteínico necesario para el buen funcionamiento del cuerpo sólo puede ser provisto por las carnes y los lácteos y esto es absolutamente falso. Como todo estudiante de nutrición sabe el cuerpo toma las proteínas ingeridas (vegetales o animales) y las descompone en un conjunto de aminoácidos para formar posteriormente las proteínas humanas que necesita. Lo importante en la dieta es consumir todos los aminoácidos esenciales en cantidades suficientes para que el cuerpo disponga del material de base que le permita construir todas las proteínas para su buen funcionamiento.

La carne proporciona todos los aminoácidos esenciales y las proteínas vegetales, esto es semillas, frutos secos, legumbres y derivados como el tofu y el seitán, tienen carencia de ciertos aminoácidos que se encuentran en los cereales integrales. Así mismo, los cereales integrales tienen carencia de ciertos aminoácidos que se encuentran en las legumbres, haciendo ambos una pareja perfecta. Dado que por término medio las legumbres contienen 3 veces más proteínas que los cereales, una combinación óptima que proporciona todos los aminoácidos esenciales sería legumbre con cereal en la proporción 1:3, o también legumbres con semillas, por ejemplo garbanzos con sésamo o alubias con pipas de girasol. En la dieta macrobiótica se consumen diariamente cereales integrales y proteínas vegetales, y pescado con regularidad, dejando el aporte de carne y lácteos como una pequeña parte de la dieta, vamos como para días de fiesta. En realidad es así como se ha alimentado la humanidad hasta la llegada de la industrialización de la agricultura y la ganadería hace relativamente poco tiempo. La base de nuestra antigua dieta mediterránea era el trigo y los garbanzos y lentejas, en Asia el arroz y la soja, en Sudamérica el maíz y los frijoles, por poner algunos ejemplos.

Puede parecer más seguro consumir carne y lácteos como fuente de aporte proteico pero nosotros no recomendamos su consumo habitual por la cantidad de desventajas que ofrece esta opción: putrefacciones intestinales, acumulación de ácido úrico, acidificación del medio interno (con la consecuente pérdida de minerales del cuerpo, entre otros ¡el calcio!) y sobrecarga para el hígado y los riñones, entre otras. Además el consumo habitual de carne y lácteos está relacionado con enfermedades de exceso que son desgraciadamente cada vez más frecuentes en nuestra sociedad moderna (como el cáncer). Toda esta información ha sido científicamente probada y publicada en el mayor estudio epidemiológico de alimentación que se ha realizado, tras 20 años de investigaciones llevadas a cabo con la colaboración del las universidades de Cornell y Oxford , así como a la Academia China de Medicina Preventiva: “The China Study”. Un estudio científico que relaciona enfermedades y estilos de vida llevado a cabo en la China rural y Taiwan, dónde se recogen más de 8000 estadísticas que relacionan factores de la alimentación con la enfermedad. Sus autores son el Dr. T. Collin Campbell y el Dr. Thomas M. Campbell II.

Respecto a la cantidad de vitaminas y minerales suministrados en la dieta macrobiótica hay que recordar que los cereales integrales tienen muchas vitaminas y minerales que se encuentran en la cáscara. Así mismo las verduras verdes tienen cantidades enormes de calcio, también las semillas y los frutos secos y las verduras frescas. Y como fuente extraordinaria de minerales contamos con un consumo regular de pequeñas cantidades de algas marinas, que son unos tesoros para el cuerpo. ¡Por eso no necesitamos complementos vitamínicos! porque la naturaleza ofrece todo los que el cuerpo necesita si consumimos los alimentos en su forma natural. Por poner un ejemplo 100 gr de algas hiziki contienen 1400 mg de calcio frente a los 130 mg que contiene la misma cantidad de leche de vaca.

El tema de los lácteos merece un capítulo aparte. En mi opinión los lácteos son el gran engaño de nuestra sociedad, ¡el gran mito!. Desde el punto de vista de la naturaleza nos han hecho creer que necesitamos la leche de vaca para la verdadera salud ¿es que somos una especie dependiente biológicamente de la especie vacuna? ¿No nos damos cuenta que somos la única especie animal que “mama” en edad adulta y ¡además de otra especie!?. Los lácteos no son la mejor fuente de calcio pues son muy pobres en magnesio, y sin él sólo se absorbe el 25% del calcio en ellos contenido. El resto supone un problema y el cuerpo lo suele utilizar para hacer calcificaciones en no importa qué lugar: arterias, riñones, articulaciones, etc. La clave de la buena absorción del calcio está en la relación calcio/fósforo. En el cuerpo humano hay doble cantidad de calcio que de fósforo (2:1) y esto favorece la absorción intestinal y la formación de los huesos. En la vaca la relación calcio:fósforo es 2:1,6, lo que hace que el calcio de esta sea muy mal absorbido. Por otra parte, el exceso y el tipo de proteínas que los lácteos suministran son una de las causas más importantes de la osteoporosis. Tampoco hay que dejar de mencionar el exceso de mucosidades que se producen con el consumo diario de lácteos, mucosidades que el cuerpo es incapaz de eliminar y que se acumulan en los intestinos, impidiendo la correcta absorción de nutrientes, en los senos paranasales, impidiendo la función olfativa, y en toda la zona pulmonar. Como curiosidad comentaré aquí que cuando nos resfriamos el cuerpo intenta eliminar el exceso de mocos a través de los estornudos, la tos y otras formas; no es el resfriado el que produce mocos, son los mocos acumulados con una incorrecta alimentación los que son eliminados a través de enfermedades de ajuste como los resfriados o la gripe.

Hace ahora 3 años que no consumo lácteos y los cambios en mi cuerpo han sido espectaculares: mi olfato y mi gusto se han afinado mucho, nunca en estos tres años me he resfriado (antes era “normal” al menos un resfriado al mes), y se me han regulado las menstruaciones (ahora sin dolor, periódicas y sin exceso de flujo). Cuando consumimos productos del sistema reproductor de otra especie en exceso las funciones de nuestro sistema reproductor suelen alterarse.

Bueno… entiendo que estos temas en concreto darían para un trabajo aparte, son muy conflictivos porque hay unas creencias muy arraigadas en nuestra sociedad y también muchos intereses creados ya que la industria de carne y de lácteos en España son una pata importante de nuestra economía. Todos los datos que cito están recogidos en bibliografía científica. Recomiendo a todo el mundo leer el excelente libro “El equilibrio a través de la alimentación” de Olga Cuevas (licenciada en Ciencias Químicas, doctorada en Bioquímica y Catedrática numeraria de Enseñanza Secundaria y Bachillerato, con formación en medicina oriental, y que colabora en diferentes universidades en la docencia de temas relacionados con la nutrición y la salud).


P- Se dice que la dieta macrobiótica tiene muy bajo aporte energético. ¿Qué dice sobre esto?


R- En esta dieta se dan prioridad a los productos vivos y naturales, tal y como los ofrece la naturaleza (los cereales integrales, las verduras frescas, el pescado fresco, las frutas, las algas…). Todos estos productos mantienen su energía vital viva y esta energía nos alimenta y nos nutre dándonos muchísima vitalidad cuando los comemos, en mayor calidad y cantidad que la de los alimentos procesados, precocinados y congelados que mucha gente acostumbra a consumir.

En cuanto a las calorías hay que saber que la dieta macrobiótica es alta en calorías, pues la base de la alimentación se hace en torno a los cereales, y todos los cereales integrales contienen muchos hidratos de carbono, con la particularidad de que son de tipo polisacáridos lo cual significa que su absorción en el organismo es lenta proporcionando así una energía estable, que no produce altibajos en los niveles de glucosa en la sangre, esto significa que tiene un índice glucémico bajo (rapidez con que un carbohidrato sube el nivel de glucosa en la sangre), lo que quiere decir que no se producen picos en las descargas de insulina que favorezcan la transformación de los carbohidratos en grasa. Esto, de una forma más sencilla, corresponde a la sabiduría popular de que los integrales no engordan.

En cuanto al azúcar, eso es otro gran mito de nuestra sociedad, otro engaño que nos han hecho creer. Me refiero al azúcar blanco o moreno, que todo el mundo piensa que es imprescindible para el buen funcionamiento del cerebro y del cuerpo en general. Como estudiante de nutrición ya sabréis que este alimento, más bien un comestible, tiene tantos efectos adversos que desaconsejamos su consumo habitual, aunque esto también daría para desarrollar un tema más a fondo.


P- Se dice que no aconsejáis tomar ensaladas frescas, que todo debe ser cocinado… ¿Qué pasa con las vitaminas?


R- Esto es totalmente falso. La macrobiótica sugiere una gran variedad en la cocina diaria, así un plato que proporcione las energías necesarias a cada órgano y nos deje satisfechos debe tener los cinco sabores básicos e ingredientes preparados con formas de cocción variadas: estofados, cocidos, salteados, marinados, nishimes, escaldados y claro ¡las ensaladas crudas! Que aportan frescura y buena calidad de energía relajante que todos necesitamos.


P- ¿Y qué pasa con los líquidos? ¿Hay alguna limitación en la cantidad de agua que se debe tomar? Esto es otra de las cosas que se encuentran en internet.


R- Esto es otra de la información equivocada que circula por internet. No hay limitación en la cantidad de líquidos a consumir. El cuerpo es el que pide agua activando el mecanismo de la sed. Lo que pasa es que en la comida macrobiótica se consume mucha más agua que en otra pues hay sopas y caldos regularmente, y también los cereales y las verduras se cocinan con abundante agua. Además es habitual tomar bebidas como infusiones o tés sin excitantes que cubren en muchos casos las necesidades de agua del cuerpo y por eso muchas personas que practican la macrobiótica no beben con tanta frecuencia agua directamente.


P- La dieta macrobiótica aconseja comer productos locales, para adaptarnos energéticamente al medio en que vivimos. Pero por otro lado muchos de los ingredientes usados en su cocina provienen de Oriente, como el miso, la salsa de soja, el tofu, y son difíciles de encontrar en las tiendas. ¿No es esto un poco incoherente?


R- ¡Ja, ja! esto es algo que en la comunidad macrobiótica se comenta a veces. Si, es verdad, hay aquí una pequeña incoherencia. Lo cierto es que el 95% de la dieta se compone de productos locales, condimentos, formas y recetas tradicionales de la región, y en una pequeña parte se utilizan productos cuyo origen es oriente. La razón por la que se incluyen estos productos es por su valioso aporte en la alimentación, muchos de ellos tienen propiedades muy especiales y medicinales y no hay en nuestra cultura ninguno que pueda suplir sus fantásticas características. Estamos en un mundo global y vivimos en el siglo XXI, que se caracteriza por el acceso a la información y a todos los productos de los cinco continentes y ¿por qué no aprovecharnos de ellos? En nuestro blog “Aprendiendo Macrobiótica” podéis conocer un poco más estos alimentos y sus características.

La cuestión aquí, y cualquiera podría dar el siguiente salto, es ¿entonces por qué no aprovecharnos también de las bananas ricas en potasio, por ejemplo?. La respuesta a esta pregunta es sencilla desde el punto de vista de la alimentación energética. En la macrobiótica se estudia el efecto energético que tienen los alimentos en nuestro cuerpo y se ha visto que los alimentos que crecen en una región sirven para armonizar el cuerpo de las personas que viven en ese clima y zona con el medio ambiente que les rodea. Por eso no es saludable comer piña en un clima de cuatro estaciones en invierno, porque la piña tiene una fuerte energía de relajación y de enfriamiento que sirve para adaptar a los lugareños de zonas tropicales donde el clima es seco y caliente. Comerla en Sevilla en invierno nos va a predisponer a coger algún que otro resfriado, y comerla durante años podría ser la causa de desequilibrios mayores ¿veis la diferencia? Por otra parte los productos que se usan en la macrobiótica cuyo origen es oriente son en su mayoría condimentos que sirven para dar algún que otro toque de sabor diferente a las comidas y su energía es equilibrada y apta para nuestro clima.

Es cierto que algunos alimentos no podemos encontrarlos en los supermercados al uso (cereales integrales, algas…) pero afortunadamente podemos encontrarlos en cualquier dietética y estás están en todos los barrios. Cada vez más personas se preocupan por la calidad de su alimentación y los supermercados empiezan a cubrir estas nuevas necesidades. Ahora cadenas conocidas como El Corte Inglés o Carrefour tienen a disposición de los clientes algunos de estos productos. Es muy importante tomar conciencia del poder que tenemos individualmente como consumidores para provocar cambios en la oferta disponible en el mercado.

En este tiempo en el que tenemos acceso a alimentos de todas partes del mundo hemos olvidado en qué consiste nuestra alimentación de base, hay mucha confusión respecto al tema de cómo alimentarnos bien y la oferta es tan amplia que requiere de los consumidores mayor formación y compromiso. Por otra parte el mercado se aprovecha de esta falta de información para vendernos más productos con la etiqueta de “sano”, “funciona”, “calcio”, “vitaminas” etc. porque sabe que es un tema que preocupa a la gente, pero no hay que olvidar que su principal motor no es la salud de las personas sino el beneficio económico.


P- ¿Es apropiada la dieta macrobiótica para los niños y las embarazadas?


R- La dieta macrobiótica se ajusta a cada rango de edad y podríamos decir que a cada persona. Se ajusta también al sexo, a la actividad desarrollada (más física o más intelectual), al objetivo que persigue la persona en un momento determinado (por ejemplo más concentración porque a pasar un examen o más creatividad porque va a pintar un cuadro). Lo maravilloso de esta dieta es que te da las herramientas para entender cómo la comida nos influye para poder adaptarla a cada momento del día.

Los niños tienen unas necesidades nutricionales muy distintas a los adultos, necesitan más sabor dulce y más proteínas para crecer, y más galletas, postres y fruta, entre otras cosas. Es muy importante entender que la dieta nunca debe ser rígida, las recomendaciones son indicaciones a seguir en líneas generales. No hay dos personas que practiquen igual la dieta macrobiótica como no hay dos personas que practiquen igual la olvidada dieta mediterránea.

Todas las necesidades nutricionales de embarazadas y niños son cubiertas con esta dieta. De hecho, la mayoría de los niños que la practican son menos propensos a coger enfermedades pues su sistema inmunitario es más fuerte. Por poner un ejemplo os cuento que conozco personalmente a los 4 hijos del director del Instituto Macrobiótico de Portugal, que ha sido el consultor que me ha orientado en la recuperación de mi enfermedad y a la edad de 25 años, que tiene su hija mayor, ninguno de ellos necesitó tomar antibióticos y nunca padecieron enfermedades destacables ni necesitaron visitar a un médico. ¡Es realmente sorprendente! ¿No crees?


P- Dicen que la dieta rigurosa puede provocar reacciones peligrosas y hacer que se concentren en la sangre los elementos tóxicos depositados en las células o aún provocar después un desequilibrio alimentario incontrolable. ¿Es cierto? ¿Existen riesgos al practicar esta dieta?


R- Lo primero que yo quisiera saber es a qué te refieres con la dieta rigurosa. La dieta macrobiótica es amplia y variada por definición por lo que no casa con el concepto riguroso de ninguna manera. Puedo interpretar que tu pregunta se refiera a una persona que siempre practica la dieta macrobiótica sin “salirse” de ella, en ese caso no sólo no se producirán desequilibrios sino que el cuerpo encontrará una armonía y una salud mayor, mayor bienestar y lucidez, y por supuesto calidad de vida.

Por otro lado la macrobiótica puede aplicarse a personas que tengan problemas de salud, con matices personalizados, para ayudar en su recuperación. En estos casos la persona deberá hacer un periodo de dieta de limpieza, o curativa, que permitirá al cuerpo eliminar tóxicos acumulados y realizar sus propios ajustes para encontrar de nuevo el equilibrio. Cuando las personas hacen la dieta curativa normalmente adelgazan y su sangre va limpiándose, de manera que el alimento que llega a sus células es cada vez de mayor calidad. Podemos decir que no hay ninguna enfermedad que no mejore cuando cuidamos bien nuestro cuerpo con una buena alimentación, de esto la macrobiótica puede ofrecer millones de ejemplos.


P- Se habla mucho de la clasificación de la macrobiótica como un conjunto de dietas que van desde la -3 a la +7, según George Osawa. ¿Podrías explicar brevemente en qué consisten?


R- Estoy cansada de oír esto de las 10 dietas, que no es más que una idea sacada fuera de contexto, del libro “Macrobiótica Zen” de George Osawa. George Osawa ha sido uno de los padres de la macrobiótica, pero sus ideas sobre la alimentación están adaptadas al estilo de vida y la filosofía puramente oriental. La macrobiótica que se practica en Occidente derivó de esta macrobiótica zen para convertirse en una cocina más europea, más mediterránea, más sabrosa y sofisticada, propia del siglo XX y XXI. Por eso me gusta resaltar la diferencia entre macrobiótica zen y macrobiótica moderna.

En el libro antes citado Osawa, para explicar que la macrobiótica ofrece una serie de directrices sobre alimentación abiertas y adaptables a muchos tipos de personas y circunstancias (léase clima, actividad física, sexo, periodo de crecimiento…), propone un ejemplo didáctico diciendo que la macrobiótica podría dividirse en 10 tipos de dietas en las cuales varían las proporciones de los distintos alimentos (la -3 es la más carnívora con un 20% de producto animal del total de los alimentos consumidos y la +10 es totalmente vegetariana y sencilla pasando por ellas el resto de dietas con distintos matices). No podemos sacar este ejemplo y decir que la macrobiótica son 10 dietas, porque es una idea equivocada. La macrobiótica enseña a comer bien, para tener salud y sacar el mayor partido de nuestro potencial como personas en el plano físico, mental y espiritual. Pero igual que no hay dos personas iguales no hay dos personas que deban comer exactamente igual, cada uno debe encontrar su propio equilibrio. Hay un paso entre la teoría en los libros y la práctica de cada persona.


P- Se dice que la dieta macrobiótica puede ser muy limitante en el ámbito social y personal. ¿Qué opinión tienes de esto?


R- La nuestra sociedad moderna dónde la productividad y el beneficio económico dirigen la vida, ha ocasionado que la cocina moderna sea rápida, barata (también en calidad) y ¡vuelta y vuelta listo en 1min! Cada vez hay más productos en el mercado más industrializados, más precocinados, más congelados que buscan que el consumidor “pierda” menos tiempo en la cocina y ocasione mayores beneficios. Para esto es fundamental la información confusa sobre alimentación y la idea cada vez más arraigada entre las personas de que cocinar es algo que no tiene valor porque la salud no está relacionada con la cocina.

En contraposición la macrobiótica realza el valor y el efecto en nuestra salud de los alimentos naturales, cultivados de forma ecológica (sin transgénicos, sin productos químicos y respetando su ciclo natural), así como los estilos de cocción tradicionales (a fuego lento, con platos caseros, con mimo en los cortes y con “amor”). La cocina macrobiótica requiere más dedicación: desde la elección de los ingredientes que a veces no se encuentran en todas las tiendas hasta la elaboración de los platos. Esto supone ir un poco “contra corriente” en los hábitos que tiene la mayoría de la población. Pero afortunadamente hay cada vez más personas que despiertan y eligen una alimentación responsable, a pesar de ese esfuerzo.

Por otro lado la macrobiótica te da las herramientas para entender el efecto de las comidas en nuestro cuerpo y nuestras emociones. Este conocimiento te hace una persona más libre para tomar decisiones con todas sus consecuencias. Las personas que entienden bien y practican la filosofía macrobiótica son personas capaces de adaptarse a cualquier situación y “alimentarse” bien, a través de la comida y por supuesto ¡de los amigos y de la vida! Una persona que deja de relacionarse con otras porque no practican la macrobiótica no ha entendido nada de esto.


P- Se habla mucho de la macrobiótica como dieta para la recuperación de la salud. ¿Es la macrobiótica un tratamiento para recuperar la salud o es una dieta que puede practicar cualquier persona en cualquier momento?


R- La macrobiótica es una dieta que puede practicar cualquier persona en cualquier momento de su vida: desde bebés hasta ancianos. Lo que sucede es que se ha estudiado que la dieta macrobiótica puede mejorar el estado de salud, o recuperarla completamente, a personas que han perdido su equilibrio natural. En estos casos un consultor macrobiótico con formación y experiencia realizará el diagnóstico del paciente para ver en qué órganos del cuerpo se han producido los desajustes energéticos y propondrá una dieta que los solucione. Cuando el cuerpo tiene las mejores condiciones de alimentación puede poner en marcha sus recursos extraordinarios para la recuperación y el mantenimiento de la vida. Quiero recalcar también que los tratamientos enfocados a recuperar la salud con la macrobiótica no sustituyen en algún modo a los tratamientos médicos. Son un apoyo a estos, por eso recomendamos que la persona sea supervisada también por su médico especialista.

Es increíble pero en todas las dolencias se produce una mejoría cuando la persona practica la macrobiótica. Ya lo decía Hipócrates “Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”.


P- Me gustaría que nos comentaras qué beneficios podemos obtener practicando la dieta macrobiótica y cuáles han sido en tu caso concreto.


R- Desde luego que hay muchos factores que determinan el bienestar físico y emocional de una persona y entre los más importantes se encuentran la alimentación, la calidad del aire que respiramos y del agua que bebemos, la calidad de nuestras relaciones personales, el nivel de estrés y por supuesto nuestras emociones. Pero hay una cosa clara, aunque algunos de ellos no podemos manejarlos pues nos vienen de alguna manera impuestos, la alimentación es un pilar básico de nuestra salud que está por entero bajo nuestra responsabilidad.

Con lo que comemos se fabrica nuestra sangre, que es la encargada de nutrir a todas las células de nuestro cuerpo. Las células constituyen todo nuestro ser, nuestros órganos, nuestros tejidos, nuestros huesos, nuestro sistema nervioso y todo lo que somos. Así que la calidad de nuestra sangre determina nuestro físico de arriba a abajo. Y la buena noticia es que tanto la sangre como todas y cada una de las células de nuestro cuerpo tienen la capacidad de regenerarse periódicamente. Pongamos unos ejemplos: en sólo 10 días se renueva nuestra linfa, en 4 meses se renueva toda nuestra sangre y en 7 años se renuevan todas las células de nuestro cuerpo disfrutando así de ¡¡un cuerpo totalmente nuevo!!

Cuando una persona cambia su estilo de alimentación a la macrobiótica las consecuencias se dejan notar de manera bastante rápida. Muchas personas experimentan una mejoría notable en sólo 10 días, y en el caso de enfermedades serias, muchas de ellas dan un giro total en 4-8 meses (que es el equivalente de 1-2 renovaciones de la sangre). En todos los casos, absolutamente todos, la persona experimenta una mejoría en su calidad de vida: aumenta la vitalidad, se equilibran las emociones, aumenta la visión positiva de las cosas, se equilibra el peso y mejora el aspecto físico. Y en el plano más sutil, las personas se vuelven más confiadas, más tranquilas y relajadas, más seguras de sí mismas, ven que aumenta su autocontrol y su fuerza de voluntad y se afinan los sentidos física y metafóricamente hablando, esto es, vemos con más claridad las cosas importantes de la vida y empezamos a desarrollar nuestro potencial para vivir el presente y ser más felices. ¿No merece la pena intentarlo con un premio tan estupendo? y es que es mucho lo que podemos obtener "sólo" cambiando algunos de nuestros hábitos...

Personalmente, cambié a un estilo de alimentación macrobiótica porque estaba buscando algo que me ayudase a mejorar un problema de salud bastante serio y que no tenía una buena perspectiva de futuro bajo el enfoque de la medicina tradicional En mi camino, que ha tenido bastantes obstáculos y muchísimas más recompensas, he conocido gente que se ha recuperado de enfermedades complicadas, así como gente con buena salud que ha visto mejorar su vida considerablemente. Lo que pretendo transmitir es que al adoptar un estilo de alimentación natural siempre vamos a ganar. Lo que comemos tiene una influencia inmediata y directa con nuestra salud y con nuestras emociones.

En mi caso concreto he experimentado cambios increíbles. El más espectacular es que mi salud está poco a poco recuperándose, mis síntomas actuales son mínimos en comparación con las limitaciones físicas que padecí y ahora disfruto de una vitalidad y una calidad de vida insospechadas en el pasado (¡MUCHAS GRACIAS!). También he experimentado otros cambios más pequeños pero no por ello menos sorprendentes, al menos para mí. Por ejemplo se han regulado todas mis menstruaciones que ahora son ¡sin molestias!!(durante 20 años las tuve de ciclos de 20-21 días con una duración de 7 días y horribles dolores), además ya no padezco los regulares dolores de cabeza, con una periodicidad en el pasado de al menos 2 al mes, tampoco me he resfriado ni cogido infecciones ni una sola vez tras el cambio de alimentación. Y mi piel, mi piel ¡está rejuveneciendo!, desapareciendo antiguas manchas y lunares, se ha vuelto más suave y con menos vello. Adelgacé y ahora siento que mi cuerpo se ha vuelto más proporcionado y ligero. Pero no creo que eso sea lo mejor de todo. Lo mejor es cómo me siento: más en paz conmigo misma, más confiada con la vida, con más fuerza para enfrentar mis sueños, con más coraje y fuerza de voluntad, y más consciente, MÁS FELIZ. Por todo esto me dije que no podía guardarme este tesoro sólo para mí, mi conciencia me decía que tenía que compartirlo con otras personas.


P- ¿Qué es “La Crisálida, Instituto Macrobiótico”?


R- En mi camino de búsqueda hacia la salud no he estado sola. Hay muchas personas que de forma directa o indirecta me han apoyado y me han dado fuerzas para mejorar. A la más importante de todas le debo la vida dos veces, y digo dos porque es mi madre y ella ha sido quién buscó un camino que me ayudase a sanar, ella ha sido mi motor, mi intuición, mis ojos y mis músculos cuando me han fallado. Ella cuidó de mi cuando estuve tan débil, cocinó para mí la comida que con amor me fue devolviendo la fuerza y el equilibrio y qué más puedo decir: mi enfermedad me ha mostrado la cara del amor sin condiciones, estoy muy agradecida. Ella hizo conmigo la fase curativa, adelgazó conmigo y juntas hemos descubierto todo este mundo. Hemos realizado los estudios de macrobiótica en las escuelas de Madrid y Lisboa, junto a estupendos y experimentados profesionales y hemos aprendido tanto, tanto…

Estamos tan agradecidas a esta segunda oportunidad que nos ha ofrecido la vida que pensamos que teníamos que compartir este valioso conocimiento con otras personas. Por eso hemos creado “La Crisálida, Instituto Macrobiótico” como una asociación con sede en Mairena del Aljarafe (Ciudad Expo), con la finalidad de enseñar la cocina energética que es la macrobiótica y ofrecer al público un servicio de consultas personalizadas para todas aquellas personas que quieran mejorar su salud a través de la alimentación.

También hemos creado un espacio en internet, totalmente gratuito, dónde explicamos cuestiones relacionadas con la alimentación y la salud, con muchas secciones como bibliografía, enlaces de interés, dónde comprar o comer entre otras, y recetas para toda la familia. Es increíble pues nunca pensamos que nuestra información tuviese tanto alcance. Nos visitan de muchos países del mundo y en el último mes tuvimos ¡900 visitas! Así es la magia de internet.


P- ¿Querrías decirnos algunas palabras para terminar?


R- A ti Eloísa, gracias por tu tiempo y dedicación, y por interesarte en descubrir la macrobiótica. También mencionar mi agradecimiento a todos mis profesores (Francisco y Eugenia Varatojo, Rosa Casal y María de Escuela de vida especialmente). A los demás os animo a experimentar por vosotros mismos al margen de toda la información, tan confusa y equivocada que podemos encontrar en la web. Estaremos encantados de recibir vuestras visitas en el blog o en nuestros cursos de cocina en La Crisálida. ¡Os esperamos!