sábado, 31 de mayo de 2008

Macrobiótica

La Macrobiótica no es exclusivamente una dieta, un régimen, engloba un estilo de vida que tiene como objetivo último ayudar a desarrollar nuestro potencial humano, respetando las leyes de la naturaleza desde un punto de vista biológico (a través de la alimentación), ecológico (haciendo elecciones diarias que contribuyen a una mejor calidad del medioambiente), social y espiritual (trantando a los otros con amor y compasión y asumiendo nuestra responsabilidad como un pequeño eslabón de una vasta cadena de seres y fenómenos).

El origen de la palabra es griego "macro" - grande, y "bio" -vida, que no sólo significa "vida larga", sino también la capacidad de vivir nuestra vida de una forma plena, grande. En ese nivel, la alimentación es importante, esencial, porque nos da la base biológica, la salud para vivir la vida en todo su esplendor y la sensibilidad para respetar el medio que nos rodea. Somos literalmente lo que comemos, los alimentos crean nuestra sangre que nutre las células, los órganos y el cerebro. Sin alimentos la vida no es posible.

La alimentación tiene una influencia poderosa en nuestro bienestar físico, mental y espiritual. Para la mayoría de nosotros intentar descubrir que significa alimentarnos de una forma saludable puede ser bastante confuso. La macrobiótica puede ser aquí una valiosa ayuda.

La cocina macrobiótica es una cocina energética y equilibrada (que considera las cualidades energéticas de los alimentos para crear equilibrio). Los cereales integrales son el alimento principal, junto con una gran variedad de vegetales, legumbres, algas, semillas, frutas y frutos secos y una pequeña cantidad de alimentos de origen animal. Idealmente los alimentos son de origen ecológico, frescos y del mismo área geográfica.

El arte único de la culinaria macrobiótica crea platos deliciosos, adaptados a las necesidades individuales, considerando factores como el clima, la actividad física, los antecedentes biológicos entre otros.

La filosofía y el estilo de vida macrobióticos ofrecen un abordage único de transformación personal. La práctica macrobiótica puede mejorar nuestra energía, vitalidad y flexibilidad así como nuestra creatividad y bienestar mental. También se agudizan nuestras capacidades intuitivas, instintivas e intelectuales y se amplían nuestros niveles más elevados de crecimiento espiritual.

(Fuente: traducción del artículo "Macrobiótica" de Francisco Varatojo.)


martes, 27 de mayo de 2008

MENÚS

- EN CONSTRUCCIÓN-



- EN CONSTRUCCIÓN-

Lenguado macerado al vino dulce de arroz (mirím)

Ingredientes: (para 1 persona) 1 filete de lenguado pequeño, 1c.c de mirím, 1 c.c de miso blanco, 1 c.c de vinagre de arroz, sal, 2 o 3 trocitos de jengibre, 1/2 c.c de aceite de oliva y cebolletas.

  • Hacer una salsa bien ligada mezclando el miso blanco, el mirím y el vinagre de arroz (añadir un poco de agua para que quede líquida).
  • Dejar macerar el pescado crudo en la salsa y el jengibre durante 24h.
  • Trocear las cebolletas en medias lunas.
  • Hacer un salteado a fuego fuerte con las cebolletas, el aceite y una pizca de sal, moviendo continuamente durante 5 min (añadiendo agua en pequeños chorritos si fuese necesario para que la verdura no se queme).
  • Colocar el filete de pescado sobre las cebolletas, junto con una pizca de sal, y añadir el líquido del macerado y el jengibre.
  • Tapar y cocer a fuego medio-bajo 10 min o hasta que es pescado se haga al vapor.
  • Servir con un poco de perejil crudo bien picadito. (también queda rico con cebollino, rúcula o albahaca).

miércoles, 14 de mayo de 2008

El horno microondas

A diferencia del horno de gas convencional, que calienta un recipiente y éste al alimento; el horno microondas calienta el alimento emitiendo ondas electromagnéticas (ondas que atraviesan los recipientes). El impacto de dichas ondas sobre las moléculas de agua contenidas en los alimentos, las hace vibrar motivando una fricción que genera calor.

El horno microondas cocina de forma inversa al tradicional. Mientras que cocinando con los métodos conocidos hasta ahora, los alimentos se hacen de fuera a dentro, el horno microondas realiza la misma operación de dentro a fuera. En otras palabras, los alimentos, bajo el impacto de las ondas electromagnéticas, se suelen cocer primero en su interior, y luego, el calor se transmite a la superficie.

El doctor en biología Andreas Kuhne rebate la afirmación de que la técnica microondas no altera negativamente la estructura química de los alimentos y conserva las vitaminas. Por ejemplo, el ácido fólico, vitamina del grupo B básica para la formación de la sangre e importante para el sistema inmunitario y el crecimiento, desaparece cinco veces más rápidamente en los alimentos tratados con microondas. También existen pérdidas considerables de las vitaminas B1, B6 y C.

El campo electromagnético que forman las ondas microondas puede alterar la estructura protéica de los alimentos de forma mucho más intensa que los métodos de cocción tradicionales.

Las paredes celulares de las verduras cocinadas con microondas, aparecen totalmente desgarradas vistas al microscópio.

El efecto de los campos electromagnéticos sobre la salud humana se halla muy poco estudiado. Cualquier fuga supone una exposición muy superior a la que nos tiene acostumbrados la naturaleza. Los hornos microondas vibran a más de dos millones de ciclos por sección (el equivalente a 60 hornos eléctricos), pudiendo esa intensa vibración afectar a la integridad celular de los alimentos y ser absorvida por quien los come. Además se ha descubierto que las bacterias de la salmonela, una de las principales causantes de intoxicaciones alimentarias, consiguen sobrevivir en algunas partes del alimento que han quedado más frías y que no han cocido por completo.

El mismo doctor Kuhne ha apuntado la probabilidad de que los efectos de la exposición sean los causantes de los actuales mareos, las jaquecas, el cansancio y el debilitamiento de los sistemas inmunitario y nervioso central. Para corroborar este dato podemos citar un estudio europeo realizado con 8 personas que siguen un régimen macrobiótico, investigadores del Instituto Suizo de Tecnología y del Instituto Universitario de Biología y Medio Ambiente revelaron que los alimentos cocinados con microondas provocaban alteraciones en la sangre y las funciones inmunitarias de los individuos estudiados. Estas alteraciones incluían un descenso de los niveles de hemoglobina, un aumento de hematocritos y leucocitos (asociados al combate de las infecciones), un colesterol más elevado y una disminución en los linfocitos. Además de alterar la química sanguínea, los investigadores descubrieron que la comida cocinada con microondas aparentemente provocaba un aumento de la actividad de ciertas bacterias de los alimentos y que las células alteradas se asemejaban a fases patogénicas que ocurren en el inicio del desarrollo de algunos tipos de cáncer. Los científicos referían también a alteraciones biológicas en el propio alimento tratado con microondas, como un aumento de la acidez, modificación de las moléculas de proteínas, células de grasa mayores de lo normal y disminución del ácido fólico.

Todos estos datos que hemos seleccionado proceden de los primeros estudios serios realizados para conocer los efectos del uso del horno microondas. En vista de los resultados, cabría preguntarse: ¿vale la pena correr tantos riesgos? ¿por qué no seguir con métodos más naturales y sanos como la cocina de gas?

(Fuentes: "La nueva Cocina Energética" - Montse Bradford (Ed. Océano Ámbar) y "A Humanidade unma encruzilhada" - Michio Kushi y Alex Jack (Ed. Ume) /Traducción de Raquel Pozo).

Sobre la sal, un caso real.

En los últimos 50 años, el uso de la sal en la alimentación ha sido cada vez más desaconsejado y probablemente muchas personas consideran la sal peligrosa para la salud.

Sin embargo, su uso adecuado así como la utilización de una sal de buena calidad puede desempeñar un importante papel para el desarrollo de una buena salud.

De acuerdo con las teorías nutricionales chinas y ayurvédicas la sal facilita las siguientes funciones:
  • Nos ayuda a estar más centrados debido a su energía fuertemente yang (contractiva y enraizadora).
  • Transforma a los alimentos en más nutritivos y da energía y vitalidad.
  • Ayuda a la digestión, contribuyendo a la segregación de ácido clorhídrico en el estómago.
  • Estimula la función renal y en su uso adecuado facilita la absorción de calcio y de nutrientes en general.
  • La sal es considerada un purificador y como tal ayuda al organismo a eliminar toxinas.
Desde el punto de vista de la ciencia occidental se sabe que la sal desempeña un papel importante en determinadas funciones fisiológicas, por ejemplo:
  • Ayuda a la producción de bilis, que facilita la absorción de grasas en los intestinos.
  • Aumenta los movimientos peristálticos del intestino, contribuyendo a una buena digestión.
  • Alcaliniza la sangre, un aspecto importante en el mantenimiento de la salud y la prevención de enfermedades, ya que la mayoría de los alimentos modernos tiende a acidificarla.
  • El sodio ayuda a la conducción de los impulsos nerviosos y también a la contracción muscular.
A pesar de todos estos beneficios, un exceso en su consumo o una mala calidad de la sal pueden producir los siguientes trastornos:
  • Los chinos consideran que si ingerimos demasiada sal nos podemos convertir en personas excesivamente materialistas, debido a su efecto focalizante.
  • Una pequeña cantidad promueve la función renal, pero un exceso afecta a los riñones, interfiere en el metabolismo de la absorción de calcio y de nutrientes en general.
  • Adelgazamiento excesivo y un aspecto flaco, débil; por otro lado si la persona tiende a retener líquidos también puede provocar un aspecto hinchado.
  • Como la sal tiene tendencia para atraer líquidos, puede producir un aumento de la presión arterial y provocar hipertensión, en particular cuando se consumen demasiados productos animales en la alimentación.
Por todo lo dicho parece importante determinar qué cantidad de sal es adecuado utilizar en la alimentación diaria. En realidad la mayoría de las personas utiliza demasiada sal, particularmente en la forma de "sal escondida" tan común en los alimentos modernos como patatas fritas, pan blanco refinado y particularmente en la comida rápida (fast food).

Muchas recomendaciones nutricionales modernas, recomiendan una cantidad de 3000 mg. por día, en tanto que un adulto moderno puede fácilmente ingerir unos 17 mg. por día, cantidad claramente excesiva.

Use la sal con moderación, considere que cada individuo tiene necesidades y capacidades diferentes para lidiar con ella, y sobre todo, absténgase de usar el salero en la mesa, una forma particularmente nociva de usar este ingrediente.

La principal razón por la cual la sal tiene tan mala reputación es probablemente porque su uso es en la forma de sal refinada, un subproducto de la auténtica sal marina, que consiste casi exclusivamente en cloruro de sodio. La sal refinada (que es la que la gran mayoría consume) consiste en un 99.5% o más de cloruro de sodio, al que se añade dextrosa (un tipo de azúcar) y productos químicos para estabilizarla, evitar que se apelmace y blanquearla. Además el proceso de refinamiento tiene lugar a altas temperaturas, lo que puede alterar la estructura química de la sal.

Recomendamos por tanto utilizar sal marina integral (secada al sol), que tiene más del 4% de otros minerales y oligoelementos muy importantes para el buen funcionamiento del organismo.

Curiosidades:
  • La sal desempeñó un aspecto crucial en la historia de la humanidad. La propia palabra "salario" significa "pagar en sal", pues los soldados romanos eran pagados con este preciado producto.
  • La sal fue un bien tan preciado que en el siglo sexto algunos mercaderes del desierto negociaban con sal al mismo precio que con oro.
(Artículo de Francisco Varatojo, director del Instituto Macrobiótico de Portugal. Traducción por Raquel Pozo. Visita el Instituto Macrobiótico de Portugal.)


Un caso real:

Cuando comencé a practicar la macrobiótica cometí muchos errores y uno de ellos fue el abuso de la sal, en el uso excesivo de condimentos como el gomasio, el gomawakame o la salsa de soja. (En un día podía consumir 3-4 cucharaditas de gomasio, así como salsa de soja directamente sobre la comida a menudo). Además tomaba pocos alimentos con energía yin (expansiva, relajante) y muchísima cantidad de cereal. Tras varias semanas con esta práctica errónea y desequilibrada adelgacé más de 3kg en un mes, y además tuve otros trastornos como estreñimiento e insomnio. Había demasiada energía yang en la dieta (muy contractiva). Cuando comprendí mejor el funcionamiento de la energía en la alimentación e hice algunos ajustes todos estos síntomas se normalizaron.

El exceso de sal crea deseos de comer dulces y grasas, que compensen la fuerte energía de este ingrediente, además de aumentar rápidamente el apetito. Este conocimiento es muy útil si se quieren perder unos kilos, pues lo primero que deberíamos hacer es reducir la cantidad de sal. Asímismo lo utilizan en los bares y restaurantes dónde la comida está sobre-salada para conseguir que el cliente consuma más. /Raquel.

¿Por qué es importante comer verduras verdes?

Las verduras de hoja verde tienen un alto contenido en clorofila. En el siguiente texto, del libro "Más energía y salud con los germinados" de Luisa Martín, Editorial Océano Ámbar, se explica el valioso poder de la clorofila de manera muy sencilla y clara. Lo transcribimos para todos los lectores:

"La clorofila, el colorante verde de las plantas, se encuentra en todas las células de la hoja, dentro de los llamados cloroplastos. Estos permiten que el dióxido de carbono, al entrar en contacto con la luz, transforme el aire, la tierra y el agua en almidón; durante este proceso la planta desprende oxígeno... es una reacción química maravillosa que se conoce con el nombre de fotosíntesis.

En esa transformación, compleja en extremo, se producen auténticos milagros. Las sustancias inorgánicas (dióxido de carbono y agua) se convierten en sustancias orgánicas (almidones). La energía solar se almacena, de tal manera que las sustancias incombustibles, anteriormente pobres en energía y nada aprovechables para el metabolismo, se transforman en productos combustibles, ricos en energía.

Con ello, la planta no sólo se constituye en parte importante de la alimentación por su alto valor energético, sino que también proporciona oxígeno a la atmósfera. Puede decirse que la clorofila es la "hemoglobina" de la vida vegetal. Se asemeja estructuralmente a la hemoglobina de la sangre, de la que se diferencia sólo por un átomo: magnesio en la hoja, hierro en la hemoglobina...

Tanto las hojas verdes como los germinados acumulan esta energía vital y tienen la capacidad de aumentar su intensidad y de transmitirla. Por ejemplo, el secreto de las aplicaciones terapéuticas de la col por vía externa reside en las radiaciones que ésta emite.

Por efecto de la clorofila, la respiración celular aumenta, el metabolismo celular se activa, mejoran las defensas, la resistencia y la capacidad regeneradora de la célula; el metabolismo funciona de manera más económica y los procesos naturales de curación se activan. Depura la sangre pues elimina residuos y toxinas del cuerpo; frena las infecciones y crea un entorno hostil a la proliferación de las bacterias, sin actuar directamente sobre el tejido; desinfecta y cura las heridas. La clorofila diluida baja la presión sanguínea y concentrada, la aumenta. Actúa contra la aterosclerosis, el aumento de colesterol y tiene virtudes antiespasmódicas. También aporta oxígeno a las células y favorece la respiración; permite un óptimo aprovechamiento de las albúminas, rebaja el gasto de insulina y mejora la actividad de las glándula tiroides. Equilibra la relación ácido-base en el organismo y contiene una cantidad asombrosa de vitaminas (especialmente A, C y H) y ácido fólico. Las semillas germinadas contiene un torrente de clorofila.
El doctor Hagiwara (científico japonés que investiga las propiedades curativas de las plantas) argumenta que la clorofila es absorbida directamente por la sangre a través del sistema linfático y que se integra a ella una vez que se encuentra en el torrente sanguíneo. Las verduras contienen clorofila en cantidad que varía según el número de hojas verdes que contengan y la intensidad del color de estas (a más verdes, más clorofila contienen).

La clorofila se utiliza como base para desintoxicar en profundidad el cuerpo y regenerar el sistema digestivo debilitado, es decir, aporta energía a la vez que limpia. "

Las semillas germinadas sintetizan clorofila al entrar en contacto con la luz, una vez crecido el brote después de unos días. Las que más clorofila sintetizan son el trigo y la alfalfa.

El consumo de plantas verdes es muy necesario en el caso de anemia o de requerir una limpieza intestinal; así mismo se recomienda en caso de falta de energía o astenia. Las enzimas, proteínas, vitaminas, minerales y la clorofila son algunos de los beneficios nutricionales que recibe nuestro organismo cuando incluimos verduras verdes y germinados en nuestra dieta."

Algunas verduras verde adecuadas para el consumo regular son: hojas de zanahoria, repollo chino, cebollín, escarola, diente de león, col, puerro, hojas de mostaza, perejil, hojas de nabo, hojas de berro, brócoli...

Es importante recordar aquí que aunque las espinacas y las acelgas tienen un alto contenido en clorofila, como su intenso color verde indica, no son aconsejables para su consumo regular debido a su alto contenido en ácido oxálico, que es muy difícil de eliminar y en grandes cantidades puede favorecer la formación de cálculos en los riñones. Este es el motivo de que estas verduras se desaconsejen totalmente para aquellas personas que estén en un proceso de recuperación de la salud con un tratamiento específico de macrobiótica.

Entradas relacionadas:

¿Son saludables las acelgas y las espinacas?

domingo, 11 de mayo de 2008

Tartaleta de mijo y pescadilla

Ingredientes: mijo, cebollas, zanahorias, perejil fresco, pescadilla, aceite de oliva, sésamo negro tostado y sal.
Cantidades: 1/4 de vaso de mijo y 1 pescadilla por persona.

  • Cortar cebolla y zanahorias en trocitos pequeños.
  • Poner el mijo a cocer con 4 partes de agua, la verdura y un poco de aceite y sal, durante 30-40 min, a fuego mínimo.
  • Cortar cebolla en aros y saltearcon un poco de aceite, moviéndola continuamente y añadiendo pequeños chorritos de agua para evitar que se pegue, durante 5 min a fuego medio o fuerte.
  • Añadir un fondillo de agua y colocar el pescado sobre la cebolla, tapar y cocinar al vapor hasta que se haga (entre 5-10 min).
  • Cuando acabe la cocción del pescado vertemos el caldo que haya quedado sobre el mijo, para que termine de hacerse con este caldo y tome el sabor del pescado.
  • Servimos en una cazuelita de barro el mijo bien extendido por el fondo y encima el pescado con la cebolla.
  • Decoramos con un poco de perejil picado y unas semillas de sésamo negro tostadas.
NOTAS: para hacer este plato se puede usar cualquier pescado fresco.

Arroz con revoltillo dulce

Ingredientes: arroz cocido, cebolla, calabaza, aceite de sésamo,sal y condimento gomawakame.


  • Cortar la cebolla en medias lunas y se ralla la calabaza.
  • Saltear la verdura con un poquito de aceite y sal, moviéndola continuamente, a fuego medio y añadiendo pequeños chorritos de agua para evitar que se queme. Durante 5-7 min.
  • Añadir un fondillo de agua y el arroz, subir el fuego durante 2 min.
  • Mezclar el arroz con las verduras.
  • Condimentar con 1/2 cucharita de gomawakame.

sábado, 10 de mayo de 2008

Potaje de arroz con lentejas.

Ingredientes: arroz cocido, lentejas, puerro, zanahorias, rabanitos, perejil fresco y miso.
Cantidades: 2:1 arroz:lentejas, 2 c.c rasas de miso y 3/4 de vaso de lentejas para 4 personas.

  • Apartamos las lentejas viejas o las posibles piedrecitas que puedan tener.
  • Lavamos las lentejas y las cubrimos de agua en una olla (unos 2-3 dedos por encima del nivel de las lentejas).
  • Añadimos un trozo de unos 5cm de alga kombu y llevamos a hervor, cortando la ebullición con un poco de agua fría para evitar que las lentejas floten y así se cuezan bien.
  • Tapamos y cocemos a fuego bajo unos 20 min.
  • Añadimos las verduras troceadas y cocemos unos 20 min más o hasta que estén tiernas las lentejas.
  • Troceamos el alga en pequeños trozos y añadimos el miso diluido en agua con la olla destapada, evitando que hierva.
  • Mezclamos con el arroz y servimos con perejil muy picadito.

Potaje de arroz con azukis

Ingredientes: arroz cocido, azukis cocidas, miso, alga nori, zanahoria, aceite de sésamo, calabaza, cebolla, cebollín y semillas tostadas de calabaza.
Cantidades: 2:1 arroz:azukis, 1/2 cucharadita rasa de miso por persona.

  • Salteamos la verdura con una pequeña cantidad de aceite y sal, añadiendo pequeños chorritos de agua al saltear para evitar que la verdura se queme, durante 5' y a fuego vivo.
  • Cubrimos de agua ligeramente las verduras y cuando hierva, bajamos el fuego al mínimo y cocemos unos 20 min.
  • Diluimos el miso en un poco de agua y añadimos a las verduras, apagando el fuego para evitar que hierva.
  • Hacemos un potaje con las verduras en su jugo, el arroz y las azukis y decoramos con un poco de cebollín picado, unos pedazos de alga nori tostada y unas semillas de calabaza tostadas y troceadas.

Azukis en cocción básica.

Ingredientes: azukis, alga kombu, sal y agua.
Cantidades: 3/4 vaso de azukis y 5-7 cm de tira de alga kombu, un pellizco de sal, para unas 3-4 persoanas.

  • Lavar y remojar las azukis con agua que las cubra, durante toda la noche.
  • Poner las azukis con su agua del remojo y un trozo de tira de alga kombu en la olla a presión.
  • Llevar a ebullición y después cocer a fuego bajo durante 45 min.
  • Abrir la olla y probar, si aún no estuviesen tiernas entonces cocer hasta que lo estén.
  • En los últimos 5 min añadir la sal.
  • Trocear muy pequeño el alga y sazonar con unas gotas de salsa de soja (shoyu).
NOTAS: esta preparación de azukis se puede usar para añadir a otros platos. De forma que con una cocción de legumbre iremos preparando platos diferentes.

Las alubias azukis son muy beneficiosas para equilibrar los riñones. Se recomienda un consumo moderado, de entre 2-3 veces a la semana como máximo.

martes, 29 de abril de 2008

Pijota al mirím

Ingredientes: pijota, cebolla, mugi miso, mirím, arame.
Cantidades: 1 pijota, 1/2 cucharilla-rasa de miso y un chorrito de mirím por persona.

  • Remojar unas algas arame unos 5-7 min, y desechar el agua de color marrón.
  • Saltear las cebollas cortadas en medias lunas , junto con las algas, con fuego alto durante 5 min.
  • Diluir en un poco de agua fría el miso y el mirím.
  • Añadir un fondillo de agua, colocar las pijotas limpias con un poco de sal sobre la verdura y verter el miso-mirím diluido sobre el pescado.
  • Cocer a fuego bajo-medio durante 10 min.

Pasta de trigo en su jugo con calamares.

Ingredientes: calamares limpios y cortados en trocitos (1 calamar mediano por persona), cebollas en medias lunas , zanahorias en rodajas, perejil, jengibre, aceite, sal y shoyu.

  • Saltear las cebollas y las zanahorias durante 5 min.
  • Añadir los calamares y saltear unos minutos más.
  • Añadir un fondillo de agua y cocer tapado a fuego bajo hasta que los calamares estén bien tiernos (al menos 1h).
  • En los últimos minutos, añadimos un poco más de agua y cocemos la pasta, con tapa. De esta forma la pasta se cuece en su propio jugo y toma el sabor de los calamares.
  • Servir con un poco de perejil fresco picado.
Nota: Este es un plato que debe quedar un poco caldoso. No es una pasta seca, es un guiso de pasta. Bueno con pasta de cualquier tipo: espagueti, macarrones, rizos

Arroz naranja con aroma de breca.

Ingredientes: arroz cocido, zanahorias, cebollas, breca, aceite, sal y perejil fresco.

  • Cortar las cebollas en medias lunas y las zanahorias en rodajas.
  • Se cuecen las zanahorias sin sal y poca agua durante un tiempo muy largo, para que queden dulcísimas (añadir la sal en los últimos minutos). Por ejemplo durante 1h o 1'30h.
  • Salteamos las cebollas con aceite de oliva y sal hasta que se pochen, unos 5-7 min.
  • Colocamos el pescado limpio sobre la cebolla y tapamos, para que se haga con el vapor, el fuego debe ser bajo o medio, hasta que se cocine (unos 10-15 min).
  • Añadir el caldo del pescado a las zanahorias y hacer puré, dejando reducir o añadiendo más agua hasta conseguir la consistencia deseada (que debe ser más bien espesa).
  • Mezclamos este puré con el arroz cocido hasta que se quede bien naranja, reservando un poco del puré para decorar el arroz con un adorno encima, un poco de perejil picado y unas semillas de sésamo negro.
  • Acompañar el arroz con el pescado y la cebolla.

Cazuela de arroz con calamares

Ingredientes: un calamar mediano por persona, arroz cocido, cebollas, zanahorias, jengibre, perejil, aceite, sal y shoyu.


  • Limpiar y trocear los calamares.
  • Cortar la cebolla en medias-lunas y las zanahorias en trozos medianos.
  • Saltear la verdura con un poco de aceite y sal, a fuego vivo durante 4 min.
  • Añadir los trozos de calamar y un poco más de sal y saltear unos minutos más.
  • Añadir un fondillo de agua y dejar cocer, tapado y a fuego bajo, hasta que los calamares estén bien tiernos. (Dependiendo del grosor de los calamares, entre 1h y 1'30h).
  • Añadir el arroz cocido y tapar para que se caliente bien con el vapor, durante unos minutos.
  • Revolver bien y aliñar con unas gotas de zumo de jengibre.
  • Servir en cazuelitas de barro y decorar con perejil fresco bien picado.

Paella de pescado

Ingredientes: arroz cocido, aceite de oliva, sal, shoyu (salsa de soja),
pescado blanco - por ejemplo pijota, cazón, merluza, rape u otro al gusto;
y verduras variadas - por ejemplo: cebolla, zanahoria, puerro, maíz, coliflor y perejil.
Cantidades: el pescado es un acompañamiento de arroz por lo que debe ser una ración pequeña por comensal, recordad que el plato es "paella de pescado" y no "pescado con paella" ;-)

  • Saltear las verduras con un poco de sal en una sartén previamente calentada con un chorrito de aceite, durante 3-5 min a fuego fuerte o medio.
  • Bajar el fuego, añadir un fondillo de agua y cocer a fuego bajo durante 5-10 min.
  • Limpiar y poner el pescado sobre las verduras con un poco de sal, subir el fuego un poco para que haya vapor y tapar. Cocer el pescado al vapor durante unos 10 min o hasta que esté cocinado.
  • Retirar el pescado.
  • Añadir el arroz cocido (si está frío dejarlo calentar al vapor de las verduras, tapado unos minutos), después revolver bien junto con las verduras.
  • Servir el arroz con un poco de perejil picado crudo y como acompañamiento el pescado.

domingo, 13 de abril de 2008

Lenguado con almendras

Ingredientes: filete de lenguado, cebolla, almedras, aceite de oliva y sal.
Cantidades: 1 filete y 1 cucharadita de aceite como máximo por persona.

  • Cortamos las cebollas en medias lunas y salteamos en una sartén previamente calentada con el aceite y la sal. A fuego vivo durante 5 min.
  • Añadimos un fondillo de agua y tapamos la olla, dejando cocer unos 10 min a fuego mínimo.
  • Tostamos unas almendras y las troceamos pequeñitas.
  • Destapamos la olla, ponemos encima de la cebolla el filete de lenguado y volvemos a tapar. Dejamos que se cocine al vapor durante 5-10min o hasta que esté hecho.
  • Sacamos el pescado, pasamos la cebolla por un pasapurés o la batidora para conseguir una salsa.
  • Servimos el pescado con la salsa de cebolla encima y decoramos con las almendras picadas.
NOTA: Este plato es de sabor delicioso y presencia espectacular.

Pickles de shoyu (salsa de soja)

Ingredientes: verduras y shoyu (salsa de soja)
Cantidades: 1/3 de shoyu + 2/3 de agua.

  • Rellenar un tarro con la verdura y cubrirlo de líquido con shoyu (las verduras deben quedar totalmente cubiertas).
  • Esperar varias horas o días hasta que se hayan fermentado.
  • Una vez abierto el tarro conservar en el frigorífico.

NOTAS:
  • El encurtido de verduras en salsa de soja o shoyu es especialmente bueno para las verduras blandas, como el berro, apio u hojas de mostaza, aunque también para otras más duras como el brócoli, coliflor, zanahoria, etc.
  • La verdura puede ser cruda o escaldada. En este último caso, el escaldado le quita el sabor crudo, resalta el sabor dulce y las hace más crujientes.
  • Puede usarse caldo de verduras en vez de agua y también un toque de mirím(vino de arroz) para endulzar.
  • Los pickles de shoyu pueden añejarse desde varias horas a días. Una vez hechos, sacarlos del líquido enjuagándolos en agua fría y guardarlos en un tarro en el frigorífico.

Pikles de sal

Ingredientes: verduras cortadas en trozos y sal.
Cantidades: 1 o 2 cucharadas de sal por litro de agua.

  • Cortar la verdura en trozos (no debe quedar fina ni excesivamente gruesa).
  • Poner la verdura en un tarro y añadir agua con sal hasta llenarlo a rebosar.
  • Poner un trozo de verdura que haga de tope sobre los demás, para asegurar que toda la verdura va a estar siempre cubierta de líquido.
  • Tapar el tarro y colocarlo en un lugar oscuro, a temperatura ambiente.
  • Tras varios días el líquido puede salir del tarro, así que debe colocarse encima de un plato.
  • Rellenar el tarro con más agua salada si fuese necesario.
  • El proceso de fermentación comienza en seguida pero puede llevar varios días (o semanas) hasta que los pickles se puedan comer. Cuando se forma una película blanquecina en la base del tarro significa que ya están listos. Pueden comerse desde ese momento en adelante.
  • Una vez abiertos deben conservarse en el frigorífico.

NOTAS:

¿Qué son los pickles o encurtidos?

Los pickles son una de las formas tradicionales de preparar alimentos. Intensifican el apetito, ayudan a la digestión y fortalecen los intestinos. Durante el proceso de fermentación , las enzimas y bacterias transforman el azúcar en los pickles en ácido láctico. El ácido láctico fortalece la flora intestinal.

Pueden hacerse con todo tipo de verduras, algas, frutas, pescado, marisco y hasta de flores. Además de ponerles sal, los pickles pueden añejarse con salsa de soja (shoyu), miso, salvado, harina de arroz integral, ciruelas umeboshi, vinagre de umeboshi, y otras sustancias.

Los pickles pueden ser cortos y rápidos, preparados en algunas horas o semanas. Los primeros, más livianos, son especialmente buenos en tiempo cálido y para quienes deben limitar la sal. Los pickles más fuertes toman semanas o meses para preparar y pueden conservarse varios años. Son buenos para comer todo el año, pero en especial, para los meses fríos o para las personas débiles o de poca vitalidad.

Los pickles añejados se guardan mucho tiempo sin deteriorarse y son una manera excelente de conservar alimentos de una estación a otra. Fáciles de transportar, son muy adecuados para viajes y excursiones. Si quedan demasiado salados, se pueden remojar media hora en agua fría antes de usar. Los niños requieren menos sal por lo que debe vigilarse de cerca su consumo de pickles.

La preparación de pickles en casa es una gran aventura. Puede tomar cierto tiempo saber ajustar la sal y otro condimento, la presión, el nivel de agua y otras variables, pero una vez aprendido, los resultados bien valen el esfuerzo. La variedad de pickles que podemos hacer es sólo limitada por nuestra propia imaginación.

(Información obtenida del libro "La Cocina de Aveline" de Aveline Kushi - publicaciones GEA)

Otras entradas relacionadas:
¿Por qué es importante incluir alimentos fermentados en nuestra dieta?

Fresas con almíbar de manzana y limón

Ingredientes: zumo de manzana, zumo de limón, fresas, sal y kuzu.
Cantidades: 1 granito de sal, 1/2 vasito de zumo de manzana, 1 chorrito de zumo de limón y 1 cucharadita rasa de kuzu, por persona.

  • Lavar y cortar las fresas por en dos mitades.
  • Almívar: llevar a ebulllición los zumos con el granito de sal y añadir el kuzu muy bien diluido en agua fría.
  • Mover hasta que el almívar espese y verterlo sobre las fresas.
  • Servir del tiempo.

domingo, 23 de marzo de 2008

Gomawakame

Ingredientes: alga wakame, semillas de sésamo (blanco o negro).

  • Tostamos unas algas en la sartén, hasta que cambien de color y estén crujientes.
  • Las molemos en un mortero estriado (o suribachi) junto con las semillas de sésamo (al 50%).
Nota: Nos quedará un polvo de color oscuro y de sabor marino, muy rico para añadir a verduras, cereales e incluso sopas.

Cebollino con miso

Ingredientes: cebollino, miso, ceite, agua y sésamo.

  • Lavar y picar el cebollino en pequeños trozos.
  • Añadir unas gotas de aceite de sésamo en una sartén y saltear, añadiendo más agua si es necesario. Saltear durante 2 min.
  • Añadir un poco de miso diluido en un poco de agua.
  • Añadir unas semillas de sésamo trituradas (en un mortero estriado o suribachi).
  • Debe quedar una consistencia de pasta.
  • Se sirve una cucharita por comensal, en el cereal.

Lentejas con rabanitos

Ingredientes: lentejas pardas, rabanitos, alga kombu, sal y salsa de soja (shoyu)
Cantidades: 1/2 vaso de lentejas para 4 personas aprox.

  • Limpiar y lavar las lentejas.
  • Cocer junto con la verdura (en trozos grandes) y un poco de alga kombu, a fuego mínimo, durante 45 min o hasta que estén tiernas.
  • Añadir la sal.
  • Cocer unos minutos más, y añadir unas gotas de salsa de soja.
  • Servir con perejil crudo bien picadito, o cebollín.

Lentejas con puerros y maíz

Ingredientes: lentejas pardas, puerros, maíz,alga kombu, aceite, agua, sal y salsa de soja.
Cantidades: 1/2 vaso de lentejas para 3-4 personas. Verduras al gusto.

  • Saltear las verduras troceadas en juliana, con poco aceite y con sal.
  • Añadir las lentejas previamente limpiadas y lavadas; y un trocito de alga kombu.
  • Cocer a mínimo con agua suficiente, durante 45 min, o hasta que estén tiernas.
  • Añadir la sal y cocer unos min más.
  • Reducir el líquido para que queden jugosas pero con poca agua.
  • Sazonar con unas gotas de salsa de soja
  • Servir con un poco de perejil picado o cebollín.

Soja negra en cocción básica

Ingredientes: soja negra, alga kombu, sal, salsa de soja y agua.
Cantidades: 1/2 vaso para 3-4 personas.

  • Lavamos y remojamos la soja negra durante toda la noche.
  • Aprovechando el agua del remojo añadimos un trozo de alga kombu y cocemos en la olla a presión durante 40 min, a fuego mínimo.
  • Abrimos la olla, añadimos un poco de sal y cocemos 5 min más.
  • Sazonamos con unas gotas de salsa de soja y partimos el alga en trozos pequeñitos.
Nota: La soja negra puede comerse en esta cocción simple o ser utilizada en otros platos: añadida a sopas, con el cereal, en estofados, en salteados, en "patés", etc.

Arroz con castañas

Ingredientes: arroz, castañas, sal y agua.
Cantidades: 1:2 arroz:agua, 4-5 castañas por persona. 1 vaso de arroz para 4 personas aprox.

  • Lavamos el arroz y las castañas (si son pilongas) y lo dejamos en remojo toda la noche, en el doble de su volumen de agua.
  • Añadimos una pizca de sal.
  • Cocemos a fuego mínimo durante 45 min.
  • Dejamos reposar unos 5-10 min.
Este arroz, de delicioso sabor dulce se puede acompañar con gomasio o comerlo sólo.

viernes, 14 de marzo de 2008

arroz dulce con azukis y castañas.

Ingredientes: arroz dulce (glutinoso), azukis, castañas, agua y sal.
Cantidades: 3:1 arroz:azukis + algunas castañas. (1 vaso de arroz para 3-4 personas aprox).

  • Lavar y remojar el arroz dulce toda la noche.
  • Lavar y remojar las azukis junto con las castañas (separadas del arroz), toda la noche.
  • Cocer las azukis junto con las castañas a fuego mínimo durante 30 min, sin sal.
  • Juntar el arroz junto con las azukis y las castañas y cocer con 2 volúmenes de agua (aprovechando el agua del remojo del arroz y las azukis), con una pizca de sal, en olla tapada durante 45 min, y dejar reposar 10 min más.
  • Delicioso arroz de sabor muy dulce que podemos decorar con cebollino crudo picado, perejil, o gomasio.

Tortitas de arroz

Ingredientes: arroz cocido, mochi y salsa de soja (shoyu).
Cantidades: 70% arroz + 30% mochi, más o menos.

  • Rallar el mochi muy fino.
  • Mezclar con el arroz cocido y darle forma con las manos de tortitas, de cierto grosor.
  • En un cazo tapado y seco (sin aceite ni agua) poner las tortitas a fuego mínimo.
  • Esperar que el mochi se infle y se dore, y darles la vuelta para dorarlas también por el otro lado.
  • Las tortitas deben quedar crujientes por fuera y tiernas por dentro, y no deben pegarse al cazo.
Nota: deliciosas con gomasio, semillas, compotas de fruta o como acompañamiento de verduras.
También las podemos hacer con cualquier otro cereal.

Salsa agridulce

Ingredientes: vinagre de arroz, sirope de arroz y agua.
Cantidades: al gusto.

  • Hacemos una salsa vinagreta mezclando los ingredientes y rebajando con agua hasta conseguir el sabor agridulce deseado.

Nota: muy rica para acompañar ensaladas, verduras escaldadas, tempura o sobre el cereal.

Rebozado sin huevo

Ingredientes: harina blanca o harina de garbanzo, pan rallado, agua y sal.

  • Se mezclan la harina, el agua y la sal hasta conseguir una textura bastante líquida, de consistencia similar al huevo batido.
  • Rebozamos las verduras, las croquetas o lo que vayamos a freír en esta masa y luego en el pan rallado ¡y listo!

martes, 11 de marzo de 2008

¿Qué es la alimentación energética?

La alimentación energética es aquella que considera la energía de los alimentos y los estilos de cocción para conseguir el equilibrio de las personas en sus cuerpos físicos, emocionales y mentales. De esta manera la forma en que comemos se convierte en una herramienta que nos ayuda en nuestro bienestar.

Para entender el concepto de energía aplicado a la alimentación vamos a recordar que el mundo en el que vivimos está siempre en continuo cambio. Nuestro planeta gira sobre sí mismo (día y noche), y alrededor del sol (las estaciones). A su vez el sistema solar gira sobre sí mismo y alrededor del centro de su galaxia (la Vía Láctea) y así sucesivamente. La vida es energía en transformación.

Nuestro entorno físico, emotivo y social cambia continuamente. Para no enfermar en este mundo tan cambiante tenemos que tener una buena capacidad de adaptación: no estar ni muy rígidos ni demasiado flexibles (flojos). Si estamos demasiado rígidos las inclemencias nos pueden "partir", y si estamos demasiado frágiles o débiles seguro que no podemos hacer frente a las dificultades. Cada uno tiene que encontrar ese punto intermedio entre la rigidez extrema y la debilidad.

Por otro lado, el hombre vive influenciado por las energías del Cielo y de la Tierra. El Cielo hace llover energía electromagnética sobre la Tierra en forma de rayos solares y de otras radiaciones estelares y planetarias; esta energía "aprieta" las cosas sobre la Tierra, produciendo efectos contractivos. A su vez la Tierra, que se comporta como un gigantesco imán, en su movimiento genera un campo electromagnético que impregna todo lo que habita sobre ella, su fuerza va de dentro hacia afuera, produciendo efectos expansivos.

En toda sustancia material hay un equilibrio entre las fuerzas que mantienen unidas a sus partículas (fuerzas contractivas) y las que hacen que se repelan (fuerzas expansivas). Aquellas sustancias en las que predominan las fuerzas contractivas les llamaremos estructuras yan y aquellas en las que predominan las expansivas, les llamaremos estructuras yin.

Lo que nos interesa es su aplicación a la alimentación. En realidad sólo se trata de comprender el dicho: "Somos lo que comemos". Si comemos demasiados alimentos de estructura yan, nos volveremos rígidos y si comemos demasiados alimentos de estructura yin nos volveremos flojos. Si comemos equilibrado, no estaremos ni muy rígidos ni muy flojos , estaremos elásticos y podremos adaptarnos a los continuos cambios que ocurren en ese fluir de energía que llamamos VIDA. Si embargo si comemos alimentos con energías muy extremas (demasiado contractivas o demasiado expansivas), será muy difícil mantener el equilibrio; lo más probable es que algunas de nuestras estructuras se rompan y otras se descompongan.

Las personas más equilibradas son aquellas cuya vida se adecua más a sus características constitucionales (físicas, emotivas y mentales), son las que desean lo que necesitan. Si estamos interesados en practicar el arte del equilibrio tenemos que comenzar por conocernos a nosotros mismos y a nuestro entorno, para satisfacer en él nuestras necesidades físicas, emotivas y mentales. La alimentación energética ofrece la herramienta para conseguir el equilibrio a través de la alimentación.

(Fuente: "El equilibrio a través de la alimentación. Sentido común, ciencia y filosofía oriental" Olga Cuevas Fernández. )

¿Qué significan los antojos?

- EN CONSTRUCCIÓN -

¿Qué es una alimentación equilibrada?

En los tiempos que corren existe mucha información y muy confusa en cuanto a qué es exactamente una alimentación equilibrada y saludable. Esto es en cierta medida debido a que en nuestra sociedad de consumo interesa este cierto grado de confusión que los comerciantes aprovechan para realzar las particularidades de sus productos y vendérnoslos con “análisis parciales” y a veces hasta “científicos” de sus bondades. Así en la publicidad diaria encontramos yogures con calcio, con bífidus activos, alimentos con vitaminas añadidas y una gran variedad de productos “naturales” y “sanos”.

Pero no podemos perder la perspectiva de que una alimentación natural y sana no consiste únicamente en consumir alimentos naturales y supuestamente sanos, también es importante las proporciones que se consumen. Así, en un ejemplo trivial, comer manzanas es saludable, pero comerse tres kilos de manzanas diarias durante un largo periodo de tiempo deja de serlo, y esto es bastante fácil de entender. No sólo porque todo exceso es perjudicial sino también porque dejaremos de consumir otros alimentos en su lugar y nuestra dieta no tendrá la variedad necesaria.

Así que nos preguntamos ¿en qué consiste una alimentación equilibrada? En la cultura popular encontramos que esto significa más o menos: “comer de todo y variado”. Pero a nuestro juicio esta definición sigue siendo escasa y poco clara. Podríamos definir así:

Una alimentación equilibrada es aquella que, proporciona el mejor estado de salud para cada persona. El estado de salud depende además de la constitución física, del medio en que vivimos y de cómo nos movemos en él.

Para contestar a la pregunta de ¿qué debemos comer? La abordaremos desde tres aspectos diferentes:

1. Atendiendo a las características de nuestro sistema digestivo:

  1. Tenemos 32 piezas dentales: 4 caninos para morder y desgarrar, 8 incisivos para cortar y trocear y 20 molares para aplastar y moler. Esto nos da una idea de que nuestra dieta debe consistir en: 5/8 cereales integrales, 2/8 hortalizas y frutas y 1/8 carnes y productos animales.
  2. La longitud de nuestros intestinos se aproxima más a la de los herbívoros que a la de los carnívoros. (Los alimentos de origen animal se pudren más rápidamente en los intestinos produciéndose sustancias potencialmente tóxicas a medida que van descomponiéndose.)
  3. Nuestra saliva es ligeramente alcalina y contiene amilasas, enzimas que ayudan a digerir los hidratos de carbono complejos presentes casi exclusivamente en el mundo vegetal. Sin embargo la saliva de los carnívoros es ligeramente ácida y no contiene amilasas.

2. Atendiendo a la proporción lógica de nutrientes:

Siguiendo la lógica marcada por la naturaleza, vamos a analizar la leche materna, que es el único alimento diseñado por ella con todos los ingredientes necesarios para el desarrollo del ser humano.

100gr de leche materna = 0’15 gr – minerales y vitaminas + 1’2 gr de proteínas + 3’7 gr de grasa + 7’1gr de carbohidratos + 87’5 ml de agua.

Las proporciones quedan más o menos como sigue, tras considerar que el bebé necesita más energía para su crecimiento y por eso su alto contenido en grasa, y agrupando las grasas y los hidratos de carbono por considerar que cumplen la misma función energética:

1: 7 minerales y vitaminas: proteínas

1:7 proteínas: carbohidratos y grasas

1:7 carbohidratos y grasas: agua

1:7 agua: oxígeno

Vitaminas: verduras, frutas, cereales integrales y legumbres.
Minerales: algas, verduras, cereales integrales y legumbres.
Proteínas: cereales + legumbres (en proporción 3:1), carnes, pescados y otros productos animales.
Grasas: semillas, cereales, legumbres, carnes, pescados y otros productos animales.
Carbohidratos: verduras, fruutas, cereales integrales, legumbres.

Los cereales integrales, las legumbres, verduras y frutas, tienen sus tres principales nutrientes en cantidades equilibradas así como cantidades apropiadas de minerales y vitaminas. (Los nutrientes “de laboratorio” nos pueden proporcionar suplementos rápidos, pero a la vez corremos el peligro de romper el equilibrio entre los nutrientes).

Cuando no hay equilibrio nuestro organismo nos avista con las APETENCIAS: por ejemplo un exceso de minerales y vitaminas querrá ser compensado con más proteínas, grasas, hidratos de carbono y agua. (Más información en: ¿Qué significan los antojos?)

3. Atendiendo a la energía de los alimentos:

En términos de salud humana necesitamos un equilibrio dinámico entre los alimentos con energía más expansiva y aquellos con energía más contractiva. Así cuando consumimos alimentos con una fuerte energía contractiva, por ejemplo la carne, el cuerpo nos pide un alimento con una fuerte energía expansiva, como el azúcar o el vino. El cuerpo puede mantener este equilibrio de forma más adecuada si los alimentos consumidos tienen energías moderadas: ligeramente expansivas o contractivas. (Más información en: ¿Qué es la alimentación energética?).

Estamos físicamente preparados para comer de todo sin repercusiones inmediatas pero nos conviene una dieta más vegetariana que carnívora, rica en hidratos de carbono complejos y muy especialmente cereales integrales y legumbres.

(Fuente: “El equilibrio a través de la alimentación” de Olga Cuevas, doctora en bioquímica, catedrática y especialista en nutrición y salud. )

domingo, 9 de marzo de 2008

¿Son los lácteos una buena fuente de calcio?

Ver artículo

La leche y el problema de las grasas

Autora: Olga Cuevas, doctora en Bioquímica.

Ver artículo.

¿Cómo es posible que no engorde con todo lo que como?

Aunque parezca increíble, en nuestra sociedad de sobreconsumo, hay muchas personas que desean engordar y no pueden. El hecho de no engordar puede responder a muchos factores, por ejemplo no se realiza una asimilación correcta de los nutrientes en el intestino delgado o el metabolismo está muy acelerado. No podemos contestar aquí abarcando todas las patologías que existen pero podemos dar una idea general del funcionamiento normal del cuerpo para comprender qué puede estar pasando.

Cito aquí un extracto del libro de José María Villagrasa "Dioses en el desempleo", que responde muy bien esta cuestión.

"En lo que respecta a la salud, existen dos variables muy diferenciadas: la primera, la cantidad y calidad de la alimentación ingerida por el individuo y, la segunda, la capacidad de asimilación y eliminación de la misma.

Cantidad y calidad de la alimentación

El ser humano necesita nutrirse de alimentos que contengan todos los nutrientes, elementos necesarios que forman parte de un alimento para mantener una doble función en el organismo. Por un lado, producir la suficiente energía para que el individuo pueda desarrollar una actividad normal y por el otro, atender a la reconstrucción celular y al crecimiento.

¿Qué sucede cuando se ingieren muchos más nutrientes de los necesarios?
En general, estos nutrientes son difícilmente absorvidos en el proceso digestivo, en que se producen multitud de alteraciones, las más importantes de las cuales afectan al hígado. Las funciones de este órgano están directamente relacionadas con el crecimiento del organismo, en primer lugar, y en segundo lugar, con la eliminación de los nutrientes residuales. Podemos repasar de forma sucinta estas funciones:

Primera: Producción de energía. Con parte de las proteínas (sobre todo sus aminoácidos) y las grasas, el hígado fabrica glucosa (que se convierte en energía). Si existe una ingestión excesiva de estos nutrientes se produce un profundo desequilibrio en su distribución por todo el cuerpo.

Segunda: Almacenamiento de energía. Como hemos apuntado anteriormente, el hígado, a partir de las grasas y proteínas, produce glucosa en forma de glucógeno y lo almacena. Además transforma en grasa los hidratos de carbono ingeridos que son almacenados en diversos depósitos distribuidos por todo el cuerpo.

Tercera: Metabolismo de los aminoácidos de las proteínas. El hígado, puede tanto desintegrarlos como sintetizarlos. En realidad, su función no es más que la de organizar los aminoácidos de las proteínas animales y vegetales ingeridos en cadenas de aminoácidos humanos (en el orden en el que estos aminoácidos se encuentran en la célula humana). Quizás esta sea su misión más importante, ya que de ella depende el crecimiento.

Cuarta: Eliminación de las toxinas. Tanto las producidas a través de la alimentación como las ajenas a ella (respiración, proceso psíquico) son hidrolizadas en el hígado para ser eliminadas a través de los riñones. En este aspecto, el hígado sintetiza también la urea, elemento de desecho digestivo, que es asimismo eliminada a través de los riñones.

Así pues, desde un punto de vista somático, una nutrición excesiva va a ocasionar gravísimos problemas orgánicos, porque obligará al hígado a consumir una cantidad extra de energía en los procesos de la digestión, la cual debería ser invertida en otros menesteres del desarrollo del hombre (factores psicológicos, espirituales).

Los nutrientes excesivos, acumulados y no bien asimilados, acostumbran a no eliminarse correctamente y pueden ser transportados por la sangre e implantarse en las células de maneras muy comprimidas, lo que en naturismo se llama "calcificación". Cuando esto sucede, la acumulación exige al organismo la ingestión de grandes cantidades de agua, porque tanto el exceso de grasas como el de hidratos de carbono producen calor, que deberá ser refrigerado de forma inmediata. No es más que la aplicación de Yin-Yang. Una acumulación Yin produce calor Yang, el cual reclama agua Yin. El agua actúa como reactivo y es la responsable de la dilatación celular y de la acumulación de líquidos en diversas partes del cuerpo. De esta forma aparece la obesidad que puede encontrarse en todo el cuerpo o en partes del mismo. De ello también dependen síntomas extraños como la celulitis, las estrías y otras muchas deformaciones corporales. "

Aconsejamos pues a todas las personas que deseen engordar que revisen sus hábitos alimenticios. La clave puede ser tan simple como reducir la cantidad de alimentos ingeridos y revisar que la alimentación sea equilibrada, esto es que las proporciones entre cereales, proteínas (pescado, carne o legumbres y sus derivados), verduras y frutas sea correcta. Por supuesto recordar que el ejercicio físico moderado y habitual es fundamental para la adecuada absorción de nutrientes y el funcionamiento óptimo del cuerpo.


viernes, 7 de marzo de 2008

Gelatina de fresas

Ingredientes: zumo de manzana, fresas, sal y agar agar.
Cantidades: 1 vaso de zumo para 4-5 personas, 1 cucharada sopera de copos de agar agar.

  • Cocer el zumo de manzana, con una pizca muy pequeña de sal y los copos de agar agar, hasta que se hayan disuelto bien (unos 8-10 min).
  • Verter el zumo en unos recipientes para postre.
  • Laminar las fresas y echarlas en los recipientes junto con el zumo.
  • Esperar a que enfríe y tome una consistencia de gelatina.
Nota: también se puede servir en un molde único y luego cortar pedazos, como si fuera una tarta de gelatina.

Crema suave de puerros e hinojo

Ingredientes: puerro, hinojo, bebida de avena, copos de avena, agua y sal.
Cantidades: más puerros que hinojo, media cuchara de copos por persona. 3/4 de vaso de líquido por persona.

  • Cocer los puerros cortados en pedacitos, algunos troncos de hinojo en el agua con un buen chorro de bebida de avena y los copos. Cocer a fuego mínimo durante 25 min.
  • Añadir un poco de sal y cocer unos min. más.
  • Batir para conseguir una textura cremosa.
  • Decorar con las hojas del hinojo cortadas muy finitas.

Salsa de miso y zumo de naranja.

Ingredientes: el zumo de una naranja pequeña (o mandarina), miso y ralladura de naranja.

  • Mezclar bien el zumo con una cucharita de mugi miso y la ralladura de naranja.
  • Esta salsa va muy bien para ensaladas.

Callos de seitán casero con cebolla y aceitunas

Ingredientes: harina de gluten de trigo, agua y salsa de soja (shoyu), cebolla, aceitunas negras, jengibre, laurel y aceite de oliva.
Cantidades: 1 vaso de harina de gluten de trigo + 1 vaso de líquido para 4-5 personas.

  • Callos de seitán: se mezcla la misma cantidad de harina de gluten con líquido a temperatura ambiente o frio (agua 70% + shoyu 30%). Mezclar muy bien hasta que la masa tome todo el líquido. Dejar reposar más de 2h.
  • Con las manos, tomar pedacitos del seitán haciendo pellizcos (callos). (opcional: freír con poco aceite para que se doren por fuera).
  • En una sartén saltear las cebollas cortadas en medias lunas unos 5 min.
  • Mezclar con los callos de seitán, saltear 2-3min más y cocer, con un fondillo de agua, una hoja de laurel y unas láminas de jengibre, y a fuego bajo durante 30-45 min.
  • En los últimos minutos añadir las aceitunas negras deshuesadas y cocer todo junto.

martes, 4 de marzo de 2008

Tofu a la crema

Ingredientes: tofu, cebollas, ajo, aceite de oliva, bebida de arroz o avena, shoyu (salsa de soja), sal ykuzu.
Cantidades: verduras y tofu al gusto, 1/2 c.c de aceite, un chorro de bebida, unas gotas de shoyu, y 1/2 c.c de kuzu por persona.

  • Se corta el tofu en taquitos y las cebollas en medias lunas.
  • Se saltean las cebollas y el tofu hasta que queden transparentes, unos 5-7 min.
  • Añadimos un chorro de bebida de avena/arroz y una pizca de sal y cocemos a fuego bajo unos 7-10 min más.
  • Espesamos el líquido con un poco de kuzu diluido en agua fría removiendo hasta conseguir una consistencia de salsa cremosa.

Crema suave de ortigas

Ingredientes: cebollas, ortigas, copos de avena, aceite, sal, un chorro de bebida de avena o arroz.

  • Saltemos las cebollas, cortadas en trozos pequeños, con muy poco aceite, durante 3-5min.
  • Añadimos las ortigas bien lavadas y salteamos 1 min más.
  • Cubrimos de agua, añadimos un cucharada sopera de copos de avena y un chorro de bebida de avena y cocemos a fuego mínimo 20-25min.
  • Pasamos por el pasapurés o la batidora para conseguir una crema de textura muy suave.

Tortitas de azuki a la plancha

Ingredientes: azukis cocidas y escurridas, arroz cocido y cebollino/perejil, shoyu. Opcional: harina.
Cantidades: al gusto.

  • Se hace una pasta con las azukis y el arroz en el suribachi.
  • La sazonamos con un chorrito de shoyu y cebollino o perejil bien picado.
  • Con las manos hacemos tortitoas y las hacemos a la plancha con muy poco aceite y a fuego bajo por cada cara, hasta que se doren. (Si la masa no tiene la suficiente consistencia se añade un poco de harina).

Paté de azukis

Ingredientes: azukis cocidas, arroz cocido, cebollino/perejil/verde de puerro, natto miso.
Cantidades: al gusto.

  • Se mezclan las azukis y el arroz (bien escurridos) en el suribachi y se majan bien, hasta que tengan una textura de crema.
  • Se aliña el paté con un poco de natto miso y cebollino y hoja verde de puerro bien picado. (O también con perejil)
  • Servir del tiempo.

lunes, 3 de marzo de 2008

Tarta de Tiramisú

Ingredientes: amasake, bebida de avena, pan de trigo germinado o galletas, agar-agar, kuzu, café yanoh.
Cantidades: 120-125gr amasake, igual de bebida de avena, 1 cucharita rasa de copos de agar-agar + 1/3 de cucharita de kuzu, por persona.

  • Mezclamos el amasake con la misma cantidad de bebida de arroz o avena.
  • Cocemos este líquido junto con los copos de agar-agar hasta que se hayan disuelto bien (5-10min).
  • Espesamos el líquido con kuzu diluido en agua fría, que añadimos en el último momento en la cocción.
  • En una bandeja ponemos una base de rebanadas de pan de trigo germinado o de galletas, y las remojamos con café yanoh disuelto en agua.
  • Sobre esta base echamos el puré de amasake.
  • Esperamos que se enfríe y adquiera la textura de flan, fácil de cortar.
  • Antes de servir decoramos con café yanoh por encima.

Copa Bicolor


Copa bicolor.
Ingredientes: azukis, amasake, orejones, zumo de manzana, ralladura de naranja/mandarina, kuzu y sal.
Cantidades: al gusto.


  • Lavamos y remojamos las azukis toda la noche en zumo de manzana+agua.
  • Las cocemos junto con el líquido del remojo al que además añadimos unos orejones lavados y troceados pequeños, durante 1:30 a fuego mínimo o 1h en olla a presión. Debe quedar un puré muy blando.
  • Reducimos bastante el líquido de la cocción y hacemos un puré espeso (de color chocolate).
  • Por otro lado hacemos unas natillas de amasake a las que le añadimos un toque suave de ralladura de naranja.
  • Servimos en una copa de cristal la mitad de puré dulce de azukis y encima las natillas de amasake.
  • Decoramos con un poco café yanoh.