Mostrando las entradas para la consulta meriendas ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta meriendas ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

martes, 27 de noviembre de 2007

MERIENDAS

Las meriendas deben ser ligeras. Un picoteo que nos da fuerzas para continuar la tarde hasta la cena. La mejor receta para un buen descanso y recuperación de las energías de nuestro cuerpo es una cena temprana, acostándonos un mínimo de dos (y mejor tres) horas sin comer nada antes de irnos a dormir.


En macrobiótica hay muchos postres deliciosos, y algunos muy elaborados. Pero los que aquí os propongo para la merienda son de ingredientes sencillos y rápidos de hacer. Algunos de ellos podréis conservarlos en el frigo y comerlos en días sucesivos. Todos los que siguen son dulces pero también podemos merendar en la versión salada por ejemplo con restos de comida, con cereal y algún condimento, bolas de arroz, ensaladas al vapor con semillas, mochi a la plancha untado con un poco de miso blanco... hay infinidad de posibilidades. Veamos algunas de ellas

Natillas de amasake

Compota de manzana y calabaza

Manzana al horno

Manzana al vapor

Puré de castañas

Tarta de cuscús/polenta/mijo y fruta

Mata bombón

Crema de castañas y cebolla

Castañas cocidas con manzana

Lombarda dulce

Tarta de zanahoria y copos de avena

Budin de café de cereales

Flan de manzana

Arroz Sabrina

Bolas de arroz

Ensalada prensada

Verdura escaldada con semillas

Crema de cereales para desayuno

Bebida de verduras dulces




martes, 9 de octubre de 2018

Alimentación para bebés.

Cuando el bebé alcanza los 5 o 6 meses ya está preparado para empezar el cambio hacia la alimentación sólida. Poco a poco y en pequeñas cantidades le iremos introduciendo los alimentos. Primero en leches de cereales elaboradas en casa con ingredientes de primera calidad, y paulatimente enriquecidas con verduras y proteínas vegetales. Es una aventura apasionante para el bebé que descubre un mundo de sabores y sensaciones.

Los pediatras recomiendan para comenzar leches y papillas de cereales comerciales, que en su mayor parte están elaboradas con harinas refinadas no ecológicas, enriquecidas con algunas vitaminas y minerales, y endulzadas con azúcar. Con estas papillas los bebés suelen tener un sobrepeso de carnes blandas, y desde luego no son la opción más saludable, ni la más económica.

A continuación os hago una propuesta para que le deis a vuestros bebés la alimentación de más calidad y más saludable a la que podéis optar. Además muy fácil de hacer en casa.
Así alimenté yo a mi hijo, que nunca estuvo gordo, estuvo siempre en un percentil por encima de la media (yo soy bastante bajita) y fue un niño siempre con mucha vitalidad y salud. Requiere de un poquito más de tiempo pero vale la pena. Y además los sabores de los alimentos naturales son mucho más deliciosos para los bebés que cualquier otra opción.



CÓMO COCER CEREALES

  1. Mezclar el cereal escogido (o la mezcla de cereales), lavarlo varias veces en abundante agua (para que suelte el polvillo, o la arenilla). Dejar en remojo toda la noche, deshechar el agua de remojo y cocer con 2-3 dedos de alga kombu. El alga ayuda a hacer más digestivo el cereal y le aporta muchos minerales de alta calidad.
  2. Hervirlo al día siguiente con llama baja y difusor, y tapado, unas tres horas o más. El cereal así cocido saca todo su dulzor y resulta delicioso para los bebés. Debe quedarte el grano bastante deshecho y el líquido cremoso y de color blanquecino.
  3. Cuando se termina de cocinar esta crema entonces se adapta según la edad del bebé (ver más abajo). El alga no se tira, se incorpora a la crema bien deshecha a partir de los 8 meses. Se puede preparar para varios días y guardar en el frigorífico.
  4. Al momento de la toma se coge sólo la cantidad necesaria y se mezcla con un poco de agua (pues suele quedarse más cuajado en el frigo) para calentarlo. Finalmente la endulzamos ligeramente con un poquito de miel de arroz. 
MEZCLAS DE CEREALES

  1. Para las primeras papillas usar solo arroz integral redondo (por ejemplo una semana o dos e ir integrando nuevos cereales poco a poco y observar cómo le sientan)
  2. 50% arroz integral redondo + 25% arroz dulce + 25% otro cereal.
  3. 50% arroz integral redondo +25% avena + 25% otro cereal.

CEREALES SIN GLUTEN: arroz, mijo, quinoa, arroz dulce, amaranto, maíz.
CEREALES CON GLUTEN: trigo, cebada, avena.

CÓMO HACER  LECHE O PAPILLA DE CEREAL SEGÚN EDAD

  • 5-6 meses: 1 taza de cereal por 10 tazas de agua. Una vez cocido se exprime muy bien a través de una gasa para obtener una textura fina y homogénea. La cáscara del grano se desecha y la pulpa también, quedando sólo la leche. 
  • 7-8 meses: 1 taza de cereal por 7 tazas de agua. Se cuela toda la crema por un colador o pasapurés de agujeros muy finos, y se tira el salvado.
  • 9-10 meses: 1 taza de cereal por 5 tazas de agua. Se cuela la crema por un pasapurés de agujeros grandes, y se tira el salvado.
  • 12 meses: 1 taza de cereal por 4 tazas de agua. Usar un mortero o tenedor para reblandecer el cereal cocido (o un pasapurés de agujeros grandes). No se desecha nada.
  • 18 meses: 1 taza de cereal por 3 de agua. Cereal entero.

LA ALIMENTACIÓN  DEL BEBÉ.

  • Hasta los 6 meses: el bebé tomará sólo su cereal cocido al que añadiremos una cucharadita de semillas tostadas y bien molidas (de girasol, de sésamo, de calabaza y de lino) y una cucharadita de sirope de arroz. No le damos frutos secos al bebé porque son más alergénicos y es mejor esperar a que crezcan para introducir estos alimentos. Las semillas tienen ácidos grasos esenciales (los famosos w3 y w6) tan necesarios para el correcto desarrollo de su sistema nervioso. Así esta leche de bebé lleva sólo cereales ecológicos cocidos en grano, miel de arroz, semillas tostadas y molidas y alga kombu. La consistencia es de una leche caldosa, cremosa y dulce (muy parecida en sabor a la leche materna). Recomiendo que las primeras tomas de cereales para el bebé sean en muy pequeña cantidad para ir haciéndose a los nuevos sabores y sólo con el cereal, el alga y la miel de arroz, por ejemplo durante una semana. Luego añadimos las semillas y ampliamos la cantidad de esta leche para el bebé. La leche materna a esta edad sigue siendo su alimento principal. Tened en cuenta que el cereal es astringente y mientras no se acompañe de verduras o el bebé tome fruta debe darse siempre en pequeña cantidad para evitar que quede estreñido.


  • A partir de los 6-7 meses: Añadimos al cereal verduras cocidas (mejor empezar por las de sabor más dulce como calabaza, zanahoria y cebolla) y una pequeña cantidad de legumbres (ricas en proteínas de la mejor calidad) que habrán sido cocinadas a parte y trituradas para retirarles sus pieles (más indigestas). Así su papilla llevará cereal, semillas, verduras, algas y legumbres formando una comida completa (con todos los nutrientes esenciales para su desarrollo como son: hidratos de carbono, proteínas, vitaminas y minerales, y ácidos grasos esenciales). Las primeras legumbres deben ser azukis, y luego garbanzos y lentejas. Cuando se haya acostumbrado a ellas introducir otros tipos como judiones, judías blancas, judías pintas, soja negra... Además le añadimos una toma de fruta a la merienda.  A medida que la cantidad de papillas vaya aunemntando el bebé por sí sólo irá tomando menos cantidad de leche materna como postre de sus comidas. Hasta que finalmente la abandone a la edad aproximandamete de 1 año.
  • 8 meses: introducimos un poco de aceite de buena calidad (ecológico, primera presión en frío y virgen extra) y un poco de pescado. Así las verduras pueden haber sido rehogadas previamente antes de introducirlas en la papilla, o bien cocidas con un poquito de aceite. También se le puede añadir alga arame o wakame en la papilla.
  • 9 meses: Le vamos introduciendo trocitos de comida en un platillo a parte para que juegue y pruebe los alimentos por sí mismo. Trocitos de pescado, de verduras cocidas ligeramente, de fruta, algunos picles lavados de su sal y algunos sabores un poco más ácidos son sus favoritos.
  • 12 meses: A esta edad el niño ya puede comer tanta variedad como los adultos pero con muy poca sal. La sal se introduce poco a poco a medida que el niño va tomando la postura vertical. Ya puede comer de todo: cereales de todo tipo, legumbres, verduras, seitántofu, pescado, semillas, frutos secos, algas y frutas. (Si es la opción de un niño carnívoro pues también pequeñas cantidades de carne alguna vez por mes). A la edad de un año el niño puede ser destetado completamente.
Desde el enfoque de la macrobiótica las proteínas como el huevo o la carne son muy densas y de energía altamente contractiva por eso no se recomienda su introducción hasta los 2 o 3 años del niño. 

Otra cosita que me gustaría decir es que la fruta cruda es bastante difícil de digerir y suele dar gases. Por eso, cuando introducimos las papillas de frutas en las meriendas de nuestro bebé es bueno que las frutas hayan sido cocidas con un poco de agua o al vapor antes de hacer las papillas. Así serán más fáciles de digerir y se realzan también los sabores dulces. A medida que el bebé crece y su aparato digestivo madura podemos pasar a darle pequeñas cantidades de fruta cruda. 

Cada niño es diferente y toma sus propios tiempos. Por eso no es buena idea obsesionarse con esto, todos estos tiempos son orientativos.

Te recomiendo el libro "La alimentación de nuestros hijos" de Montse Bradford en el que encontrarás una información muy detallada y clara sobre este tema.
Espero haberte ayudado.

sábado, 8 de abril de 2017

Crema de albahaca para untar



Crema de albahaca 

Esta deliciosa y a la vez sencilla receta puede servir para alegrar las meriendas de los niños, por ejemplo con bocadillos acompañados de pepino, o también como entrante de una comida con crudités, o también para hacer pequeños canapés de un bonito color verde. Como es una crema elaborada a base de tofu tiene una importante cantidad de proteínas. Y además está riquísima. 

Ingredientes: un bloque de tofu natural, aceite de oliva, albahaca fresca, vinagre de umeboshi o en su defecto sal marina sin refinar.


  • Cocemos el bloque de tofu en dos deditos de agua con sal, a fuego fuerte y durante 5 minutos.
  • En un vaso para batir ponemos el tofu, un buen chorro de aceite de oliva, unas hojitas frescas de albahaca, y un chorrito de vinagre de umeboshi. 
  • Batimos bien hasta conseguir una consistencia cremosa, si queremos que quede más ligero podemos añadir un poquito de agua. 
  • Si os gusta el ajo podemos añadir un poquito para que resulte un suave sabor picante. 
¡Y a disfrutar!




viernes, 25 de septiembre de 2009

Fechas de talleres de cocina energética avanzada - curso 09-10

Estas son las fechas de todos los talleres que componen el curso de cocina energética y natural - nivel avanzado, que tenemos previstas para el curso 2009-2010:

27 de septiembre - Cocina de verano tardío.
25 de octubre - Verduras de tierra. El dulce natural.
29 de noviembre - Cocina de otoño.
12 de diciembre - Las proteínas de calidad.
31 de enero - Cocina de invierno.
14 de febrero - Las grasas.
14 de marzo - Cocina de primavera.
11 de abril - El peso natural.
23 de mayo - Cocina de verano.
13 de junio - Meriendas y tentempiés.
4 de julio - La digestión.

martes, 27 de noviembre de 2007

¿Cómo puedo empezar a practicar la macrobiótica?

Las personas que deciden hacer un cambio a la dieta macrobiótica bien porque desean hacer una alimentación natural, o bien porque quieren mejorar su salud, necesitarán un periodo de transición. Esta etapa hay que tomársela con relajación, y sobre todo concentrándose en "añadir" los nuevos alimentos, más que en "suprimir" los antiguos. Es importante hacerlo poco a poco, o de otro modo nos podremos ver estresados por el deseo perfeccionista de hacerlo todo bien desde el principio.
Desde el principio se pueden seguir algunas sencillas pautas:

Alimentos a añadir:

  • sal marina secada al sol (sin refinar).
  • aceite ecológico de primera presión en frío.
  • Cereales integrales en toda su variedad: arroz, avena, cebada, mijo, centeno, quinoa, bulgur, polenta de maíz, maíz, pastas, amaranto...
  • Legumbres y otros derivados protéicos: garbanzos, lentejas, azuki, soja, soja negra, judias, tempeh, seitán, tofu...
  • Pescados
  • Verdura variada ecológica y de la estación
  • Alimentos fermentados: encurtidos, miso, salsa de soja.
  • Algas, como fuente de minerales.

Alimentos a evitar:
  • Azúcar, miel, chocolate y endulzantes artificiales --- sustituir por: sirope de arroz, sirope de cebada o amasake.
  • Cereales blancos refinados: arroz, pasta de trigo, cereales cornflakes para el desayuno, galletas, bollería y pan.
  • Lácteos.
  • Carnes.
  • Solanáceas: patatas, pimientos, tomates, berenjenas y tabaco
Para empezar a planificar las comidas es mejor que os familiaricéis poco a poco con los nuevos alimentos. Dentro de la amplia variedad de opciones en cada comida os propongo un sencillo menú semanal y cuando dominéis la preparación de los alimentos vais añadiendo otros nuevos.

Desayunos
Meriendas
Comidas
Cenas


Otras consideraciones :

  • No abuséis de los condimentos salados, te darán mucha hambre y deseo de dulce y aceite.
  • Dar preferencia al pescado blanco, que debe ser fresco y de pesca extractiva, nunca de acuicultura.
  • Evitar en la medida de lo posible la congelación de los alimentos, el microondas y la batidora eléctrica. Todos estos métodos de manipulación de los alimentos alteran profundamente su energía.
  • Los cereales pueden conservarse cocidos por varios días en el frigorífico, así como las legumbres. Las verduras es mejor hacerlas en el momento, o a lo sumo en el mismo día que van a consumirse.
  • Evitar tomar alimentos directamente del frigorífico.
  • No usar nunca la salsa de soja, también llamada shoyu, cruda sobre los alimentos. El shoyu sirve para realzar el sabor de los alimentos y debe ser cocinado.
  • Masticar muy bien cada bocado.
  • Variar los estilos de cocción así como el corte de las verduras, para hacer platos diferentes, así como texturas y efectos energéticos.
Y a todos aquellos que se deciden por hacer una alimentación natural les doy todo el ánimo. El esfuerzo del cambio vale la pena, pues los beneficios en bienestar y vitalidad son inimaginables.
¡Mucha suerte!