Cantidades: 1 cucharadita de aceite y verdurasl al gusto por persona.
- Salteamos las verduras(opcional)
- Cocemos los ingredientes con una pizca de sal y poco agua, durante 20 min.


Cebada y mijo con castañas espolvoreado con gomasio, tempe a la plancha, cebolla caramelizada, ensalda de col verde y lombarda con aliño de mostaza.
Quinoa frita con ajito, alga kombu y sésamo, estofado de azukis, puerros en nishime, rollitos de hojas verdes y alga nori, con zanahoria y cebolla en pickles.
Bolas de arroz fritas y envueltas en nori, nishime de verduras con tofu, ensalada de salteado rápido de coles y pickles con vinagre de arroz.Las meriendas deben ser ligeras. Un picoteo que nos da fuerzas para continuar la tarde hasta la cena. La mejor receta para un buen descanso y recuperación de las energías de nuestro cuerpo es una cena temprana, acostándonos un mínimo de dos (y mejor tres) horas sin comer nada antes de irnos a dormir.
En macrobiótica hay muchos postres deliciosos, y algunos muy elaborados. Pero los que aquí os propongo para la merienda son de ingredientes sencillos y rápidos de hacer. Algunos de ellos podréis conservarlos en el frigo y comerlos en días sucesivos. Todos los que siguen son dulces pero también podemos merendar en la versión salada por ejemplo con restos de comida, con cereal y algún condimento, bolas de arroz, ensaladas al vapor con semillas, mochi a la plancha untado con un poco de miso blanco... hay infinidad de posibilidades. Veamos algunas de ellas
Tarta de zanahoria y copos de avena
Cuando el menú es equilibrado nos dejará satisfechos, ligeros, con vitalidad, haremos una buena digestión (sin gases, acidez…), y sin antojos. A la hora de diseñar un menú tendremos en cuenta los siguientes puntos:
Todo lo anterior parece complicado de manejar pero lo cierto es que si empleamos en nuestra cocina ingredientes naturales y de buena calidad y empezamos a practicar los conceptos de una alimentación equilibrada poco a poco vamos a conseguir el equilibrio sin necesidad de pensar mucho, siguiendo nuestra intuición. Con la práctica veremos que de forma instintiva y automática tenderemos a preparar menús equilibrados. Al principio requeriremos de un poco de técnica, paciencia y atención para ir cambiando nuestros esquemas mentales pero llega un momento en que vemos que las cosas salen de manera más fluida y que nuestra creatividad se activa llegando a disfrutar de esta aventura que es crear nuestra propia salud y armonía.
NOTA: Ver artículos relacionados:
Personalidad de los estilos de cocción
Elaboración del menú semanal
La pirámide macrobiótica